Archivo de la categoría: Grado No. 03

Maestro Masón.

El Símbolo III


A.·. L.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·.

Resp.·. Log.·. Sim.·. “Salomón e Hiram No.02 del R.·. E.·. A.·. y A.·.

Jur.·. a la M.·. R.·. G.·. L.·. de AA.·. LL.·. y AA.·. MM.·. de Sinaloa.·.

V.·. M.·. y QQ.·. HH.·. Todos.·.

S.·. F.·. U.·.

Proemio:

Por la propia naturaleza de nuestra mente, todo trazado siempre será inconcluso, porque quedaran ideas o experiencias que no pudieron expresarse en palabras. De ahí que el 10 de octubre del 2012 escribí: “El Símbolo-I” y el 04 de enero del 2013 escribir: “El Símbolo-II” y hoy Escribo: “El Símbolo-III”. Ninguno de ellos se contradice ni es continuidad del otro, pero si se complementan. Los tres son producto en diferente tiempo y estados de consciencia.

“EL SÍMBOLO-III”                                                 

“Al igual que todos los pueblos, los olmecas tuvieron que enfrentarse a las experiencias primordiales de la vida y de la muerte, a los sentimientos de pequeñez y de finitud ante las fuerza de la naturaleza y la magnitud del mundo que los rodeaba; confrontaron la necesidad espiritual e intelectual de responder a las preguntas que plantea estas circunstancias universales. Los símbolos y los mitos son expresión del anhelo humano de encontrar orden, significado y permanencia. Al igual que la ciencia, los mitos tienen por objetivo explicar el universo y reafirmar la seguridad material, mental y espiritual de la humanidad. Los mitos existen como realidades en la consciencia cultural heredada de una comunidad o pueblo. Narran acontecimientos que tuvieron lugar en el tiempo de los orígenes y explican como la realidad cobro existencia a través de los hechos de los seres sobrenaturales. Explican la creación como un proceso sagrado de transformación, por el cual el mundo concreto y la humanidad comenzaron a existir. La imaginación imita modelos ejemplares —las imágenes— los reproduce, los actualiza, los repite indefinidamente. Tener imaginación es ver el mundo en su totalidad: porque la misión de las imágenes es hacer ver todo cuanto permanece refractario al concepto. Los símbolos o Ídolos se congrega y refleja el poder terrenal y divino; en ellas se confunden, la dicotomía inevitable, lo universal y lo particular, lo divino y lo mundano, el espíritu y la materia”.- (2).

Cada cultura tiene sus propias tradiciones y mitos-alegóricos con sus propios y diferentes personajes y eventos, en un intento de explicar lo inexplicable, sin embargo, existe un hilo de oro que las une y asemeja como el “Popol Vuh” Maya y el Génesis Bíblico que viaja desde Mesopotamia hasta el mundo occidental pasando por Egipto, la India, Israel y Grecia. El Dios causa primera, la dualidad y trinidad aparecen con diferentes nombres y formas en casi todas las tradiciones arcaicas ancestrales de la humanidad. Esta idea conceptual arquetípica, dormita aún en la memoria colectiva de la humanidad, que de eón en eón, son despertados para revestirlos con la actualidad del tiempo y cultura en que aparecen.

Símbolos hay muchos, como los naturales y sintéticos entre otros, pero solo son formas que señalan hacia la esencia o espíritu que los engendro. Meditar sobre el símbolo, mito o ceremonial-alegórico, es introducirse desde la mente intelectual consciente, hasta el inconsciente, donde el ser interno habla como respuesta a la acción. Este es el propósito del ritualismo-alegórico y demás símbolos de la Masonería; Pero no solo de nuestra orden, sino también de las religiones y ceremonia nacionales e históricas entre otras.

En lo religioso y misticismo esotérico, el símbolo podría ser un ídolo que debiera ayudar a los adeptos a elevar sus consciencias hacia lo espiritual, trascendiendo lo visible en pos de lo invisible, sin embargo, muchos son los que se quedan cautivos de la forma, sin alcanzar a trascenderla en pos de la esencia…Cuando digo esto último, me refiero también a la trascendencia de la palabra y mecánica del ceremonial.

Las palabras son símbolos al igual que las figuras y otros objetos que se encuentran dentro del templo o nuestra mente, incluso el ceremonial-ritualistico es un símbolo, al igual que la Masonería material y objetiva que hay que trascender en pos de la Real y Espiritual Masonería. El Arte Real o el Real Arte Masónico no se imparten en templos hechos por mano del hombre, porque el hombre mismo es el templo (3).

Para la Masonería Real, la palabra profano, es aquel cuya consciencia permanece fuera y frente al templo, o sea él mismo, encontrándose inmerso en el mundo que le rodea, mientras que el iniciado es aquel cuya consciencia ha logrado introvertir hacia su ser interno.

El hombre dentro de la Masonería, se esfuerza en conocerse a sí mismo, su esencia prístina, y a través de este mismo conocimiento, conocer de algún modo y grado al omnímodo y causa primera… Si de algún modo fuese posible, el hombre solo a través de sí mismo podrá accesar en algún grado los misterios de Dios.

¡¡¡ Tú eres el templo !!! Este es el mito-alegórico del templo de Enoc, del que habla la liturgia del Caballero del Arco Real 13°, o el que es mencionado en la iniciación del Exc:. H:. del Real Arco del Rito de York. Quedarse con la leyenda o con un diploma de papel, es haber perdido el tiempo asistiendo a la Masonería, ninguna de las dos cosas proporciona la iniciación real, porque ésta solo se da en los mundos internos del ser, como lo indica claramente la liturgia del Gr.18 Caballero Rosacruz. No te confundas, la Masonería no es un club ni una escuela moral y buenas costumbres, y mucho menos una religión, sino algo mucho más especial, pero también es celosa como la diosa Isis, y solo mostrara su rostro a quien por esfuerzo propio, y perseverancia ha sido digno de ello.

Forma e idea son en diferente grado, reflejos de la causa. La idea es el impulso inicial emanado del ser, la forma es la expresión de la idea. Ambas hablan del ser en diferente forma e intensidad.

La forma habla del ser que la mora, de tal modo que el ser que habita el cuerpo del hombre, no podría tener como vehículo la forma de un caballo o un elefante. El propósito de la existencia del hombre, es conocer su propia esencia, su alma.

Eso que el hombre ordinario cree ser, solo son las historias que él mismo se ha contado de sí mismo, y que solo han generado su ego, el cual solo es un ser virtual y circunscrito a la presente encarnación, mientras que su alma es inmortal al formar parte del alma cósmica o universal (3).

Tú eres un símbolo, un enigma que deberás descifrar por ti mismo. Debes descubrir tu propia y prístina esencia y propósito existencial, que nos lleva a la búsqueda eterna de la “Palabra perdida” o a la repuesta a la pregunta: ¿Qué o Quién Soy? … A lo que el Ángel Solar en medio de la Zarza Ardiente responde: “Yo Soy Yo”, el ser que no tiene nombre ni forma, porque no puede ser definido por ser absoluto y no puede compararse o asemejarse con nada ni con nadie.

Cualquier intento por expresar en palabras nuestra realidad prístina de nuestro ser o alma, no es posible y solo quedan en ridículas y estériles palabras, porque tal conocimiento es una experiencia personal e íntima producto de un estado de consciencia en los mundos internos del “Yo Soy Yo”, esto lo afirma en distinta forma la liturgia del Caballero Rosacruz 18°.

El Masón común y no vocacionado, estudia las liturgias y se queda con la metáfora poética de las palabras, piensa que son mitos o fantasías que adornan las enseñanzas y nuestros templos, y no mitos-alegóricos. Jamás se ha mencionado, pero quizás exista un círculo o grupo informal interior que ha descubierto las perlas y joyas de la Masonería.

Jamás olvides Maestro Mason 3°, Caballero del Real Arco 13°, Caballero Rosacruz 18° y Caballero Kadosch 30°, las palabras que os dirige al I:.P:.H:. Papus en su libro << El Tarot De Los Bohemios >>, como tampoco olvides que la liturgia del Gr.18 Caballero Rosacruz, menciona la existencia de una iniciación trascendental, que no puede ser adquirida en ningún templo sobre la tierra, ni otorgado por hombre encarnado, sino solamente por los miembros de la orden de Prometeo o Melquisedec.

“El hombre es la causa y el que hace su propio destino. Según actúa conforma el curso de su futura existencia. Y no solo eso, sino que tiene en la palma de la mano el destino de toda la humanidad. Dios crea eternamente al gran Adán, el hombre perfecto y universal, que contiene en un solo espíritu todos los espíritus y todas las almas. Por lo tanto, las inteligencias viven dos vidas a la vez, una general que es común a todas y la otra especial e individual” (1). Esto tiene concordancia con la liturgia del Gr.18 Caballero Rosacruz.

“La eficacia de los ritos ceremoniales, depende ampliamente de que exista una comprensión previa e inteligente del significado de los símbolos y de las realidades que intentan comunicar. Sin embargo el estar simplemente familiarizados con estos principios arcanos, no es ninguna garantía de que se produzca la experiencia espiritual” (1). El conocimiento y comprensión intelectual, es el fundamento para la práctica, y ésta a su vez, lo es de la experiencia espiritual.

Las tradiciones ancestrales arcaicas, con sus símbolos y ceremoniales alegóricos deben comprenderse desde la mentalidad histórica en nacieron, y revestirlos con la actualidad.

La revelación del secreto no radica en las palabras, sino en la experiencia espiritual. Por eso es que la liturgia del Aprendiz de Mason dice: “El secreto por su propia naturaleza se protege a sí mismo”.

Por hoy es cuanto mi opinión.

 

“El que tenga oídos para oír, que oiga” Mt.13:9.

Fraternalmente.

 

Lázaharo Hael.·.

Nota:
Palabras, símbolo y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no representan necesariamente la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todos son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Martes 17 de abril del 2018.

Glosario:

(1).- EL ÁRBOL DE LA VIDA.- Israel Regardie.

(2).- El arte de los Olmecas.- Beatriz de la fuente.

(3).- Liturgia Gr. 18 Caballero Rosacruz.- Rito Escoces Antiguo y Aceptado.

Glosario:

SÍMBOLO.- es la representación perceptible de una idea, con rasgos asociados por una convención socialmente aceptada. Es un signo sin semejanza ni contigüidad, que solamente posee un vínculo convencional entre su significante y su denotado, además de una clase intencional para su designado. El vínculo convencional nos permite distinguir al símbolo del icono como del índice y el carácter de intención para distinguirlo del nombre. Los símbolos son pictografías con significado propio. Muchos grupos tienen símbolos que los representan; existen símbolos referentes a diversas asociaciones culturales: artísticas, religiosas, políticas, comerciales, deportivas, etc.- Wikipedia.

SIMBOLISMO DENTRO DE LA FILOSOFÍA.- En sentido general se puede considerar filosóficamente como simbolismo a toda «doctrina según la cual el espíritu humano no conoce más que símbolos». En filosofía se habla a veces también de simbolismo racional como «sistema de signos o símbolos abstractos», merced a los cuales la razón se libera de la servidumbre de lo sensible y lo inmediato, y trasciende el tiempo y el espacio. Los signos y los símbolos juegan un papel importante no sólo en la ciencia, la filosofía, el arte, sino en todo lo que se puede llamar la actividad cultural como creación, acumulación y transmisión de valores espirituales.-

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Acacia e Inmortalidad


Prefacio.

El presente tiene como trasfondo la historia de Hiram Abif, un “mito-alegórico” plagado de simbolismo místico, cuya interpretación debe efectuarse desde una óptica totalmente subjetiva, la cual estará acorde y tan profundo como el acervo cultural que porte el que lee o escuche. Las palabras no son verdades, sino símbolos.

 “ACACIA E INMORTALIDAD”

  Al inicio de los trabajos en tercera cámara, el M,’, R,’, M,’, pregunta:

 ¿V:. H:. Prim:. Vig:. Sois Maestro Masón? (*).

La acacia me es conocida

¿Dónde la conociste?

Sobre la fosa de nuestro venerable M,’, Hiram Abif.

¿Qué significa esa frase, M:. V:. H:. Seg. Vig?

Qué sé cómo se alcanza la inmortalidad.

¿Qué es la inmortalidad, M:. V:. H:. Prim:. Vig:.?

El pensamiento elevándose a su idealidad y tomando posesión de su propia divinidad.

¿Qué más hallasteis en ella?

Un triángulo de oro purísimo con el nombre de Dios.

La idea de la inmortalidad está muy unida en la mente del hombre con Dios, pues se supone que él es inmortal, absoluto, perfecto e infinito entre otras cosas más. Pero: “Sabed que ningún hombre vivo puede conocer a Dios más por el pensamiento; No busquéis adivinar los atributos del creador, pues sólo podréis darle los que pertenecen al hombre” (6). “Nadie ha visto jamás a Dios” Jn. 1:18

La acacia es un símbolo de la inmortalidad. Observamos el universo visible e inferimos la existencia de “Dios la causa primera”, pero la parte jamás serán igual al todo, y Dios es el absoluto. Entonces ante la imposibilidad de conocerle, le creamos como el ideal más sublime que somos capaces de imaginar, y le asignamos atributos como: perfecto, infinito, absoluto y eterno entre otros más. Como si el hombre imperfecto, finito, y relativo pudiéramos ser conscientes de tales atributos. De tal modo que existen dos Deidades: “Dios causa primera” y el “Dios-ideal” y ambos se definen mutuamente y evolucionan en la mente del hombre en un proceso simbiótico hacia la mutua realización; Este es el ideal al cual aspira el M,’, M,’, porque solo a través del “Dios-Ideal” es posible acercarse  al “Dios-Primero”… Alguien que no recuerdo, escribió: “Nadie puede llegar a Tiphareth (Sephirah de los dioses solares o Cristos en la cábala) si antes no copula con su musa”.

El Rito de York habla del hombre completo y el hombre perfecto (2).

Se dice que además de la acacia, se encontró en la tumba de Hiram Abif un delta de oro purísimo con el nombre de Dios. La tradición ancestral arcaica de los judíos, habla de la destrucción del templo de Dios y en ese lapso se perdió el nombre original de la deidad, adoptando como sustituto el de JHVH cada una de las letras hebreas que lo constituyen, se relacionan con los cuatro elementos de la naturaleza: Tierra, Agua, Aire y Fuego, pero también tienen relación con el hombre físico, emotivo, intelectual y espiritual.

Desde la óptica de la psicología mística, las letras del nombre de JHVH (יהוה) asumen el siguiente significado: La primera letra es la “Yod” seria el “Yo” el alma y esencia del hombre, la segunda letra y primera “He” seria el “No-Yo” la substancia o cuerpo físico, la tercera letras seria la “Vau” el “Yo-Ego” un ser sincrético producto de la unión de dos elementos, y sintético por no ser original, sino virtual y circunscrita  existencialmente  a la presente encarnación. Este ser, es la parte de nuestra mente que nos relaciona con el universo circundante. Esta triada se sintetiza en la última letra y segunda “He” que vendría siendo el “hombre completo”, una nueva “Yod” en una octava superior que será origen de un nuevo cuaternario.

Kadosch o Divinidad es perfección. Sin embargo lo absoluto es propio de Dios, y la mente del hombre trabaja en forma relativa. De tal modo que cuando el retejador Masónico dice: “Toma posesión de su propia divinidad”, se refiere al “Ideal-Dios”, y dentro de este esquema, “El hombre completo” vendría siendo JHVH (יהוה),  y “ El hombre perfecto”  seria  JHSHV (יהשוה), la diferencia estriba en la consciencia individualizada simbolizada por la letra No. 21 del alfabeto hebreo, la “Shin” (ש) que es relacionada con el fuego del espíritu santo, y que ha aparecido en medio del tetragrama dando origen al pentagrama.

Hiram Abif viene representando la consciencia individualizada de la consciencia cósmica y del alma universal (1)/(5),  El ataúd en que se encuentra es el cuerpo físico, y el desierto es el universo caótico.

La presente identidad y personalidad, es producto de nuestra formación idiosincrática de la actual encarnación. Si tenemos existencia espiritual y aceptamos la palingenesia o reencarnación como lo expresa la liturgia del M,’, M,’, obvio es pensar que cada ciclo de reencarnación tendremos diferente identidad y personalidad, entonces: ¿Quiénes o Que somos?… La respuesta es: “La palabra perdida”, que no es otra cosa que nuestra propia alma y consciencia prístina, nuestra esencia o ser,  pero leerlo o escucharlo no es saberlo, alguien dijo: Saber es experiencia, lo demás es información”. Al escuchar esto, el Caballero del Real Arco Gr. 13 Clama: “Inveni Verbum In Ore Leonis”. Para los interesados que deseen ampliar este frase: Tiene relación con “La fuerza” VIII carta de los arcanos mayores del Tarot, que se encuentra en el sendero que une a Kether la corona y cuyo Dios “Ehié Asher Ehié”  con Tiphareth el Trono de Salomón, la sephirah de los dioses solares, los Cristos. Carta que tiene relación con la palabra “serpiente” que en hebreo se escribe igual a “Bronce”. Y por último, con la palabra “Vitriol” o “Vitriolvm” (3) que es un acróstico y se encuentra en el cuarto de reflexiones y tiene que ver con la alquimia: La sal, el azufre, y  el mercurio.

Somos conocimiento de lo que creemos ser. Si tal conocimiento se pierde al morir nuestro cuerpo físico, dejamos realmente de existir aunque nuestro cuerpo material continúe existiendo en otros cuerpos de la naturaleza, y nuestra alma continúe existiendo en el alma universal (1)/(5). Aún más, si renacemos, tendremos otra personalidad diferente a la anterior y fundamentada en nuevos conocimientos idiosincráticos…Entonces, ¿Dónde quedo la inmortalidad?

La consciencia no es el ser, sino una facultad del ser. La inmortalidad consiste en conservar y ser consciente de cuanto fuimos, somos y potencialmente seremos o “Ehié Asher Ehié” la frase del Arco Real del Rito de York, y la deidad de Kether la primera sephirah de la cábala. El humano es un medio para que el alma despierte su autoconsciencia y evolucione, porque el humano es finito y morirá, mientras que el alma, suponemos que es infinita y eterna.

El hombre posee cuatro cuerpos: El físico, emocional, intelectual y espiritual, y cada uno de ellos posee su particular tipo de consciencia. Los ángeles y demonios que moran ahí,  deberán ser vencidos por el hombre, de lo contrario os seducirán y permanecerás cautivo a su voluntad y caprichosos en su reino. Pero esto no lo puedes hacer suplicando con voz trémula y plañidera como un mendigo que suplica por un migaja de pan, sino con fuerza y poder para someterlos y os lleven sobre sus hombres al reino superior.

La verdadera inmortalidad es la unión del “Yo-Ego” con el “Yo-Alma”,  es conservar autoconsciencia de nuestra propia existencia, de cuanto fuimos, somos y potencialmente seremos. … Recuerda: A la cena del olimpo solo asisten los dioses.

Existen dos senderos para accesar la consciencia del alma. El sendero de la serpiente o del teúrgo que utiliza el ceremonial para que por medio de la exaltación emocional llegar hasta la consciencia del alma y ser uno con ella; El otro es el del vuelo de la flecha, o del místico, que por medio de la meditación, inhibe los sentidos que nos ponen en contacto con el mundo exterior, y silencia su mente para adentrarse en el reino interior, donde libre de toda atadura material,  une su “Yo-Ego” con el “Yo-Alma”.

Esto lleva tiempo y no es para todos, no porque sean menos uno de otros, sino porque cada quien tiene su momento y su sendero, porque aún las personas que habitan en la oscuridad profunda del amazonas, como aquellas mentes brillantes de la ciencia, teología y mística, tienen su propio sendero… Pero ineludible e irrevocable, todos sin excepción, estamos citados por la divinidad, para asistir a la apertura de la tumba de Hiram Abif, de Christian Rosenkreuz o a la Bóveda Secreta de Enoc… y a nadie le es posible faltar.

Para conocer la inmortalidad que es el alma, primero debe ser un triunfador y dominador de tu propia naturaleza animal, sensual e intelectual, ellas no son tus enemigas pero debes aprender a dominarlos para que te conduzcan sobre sus hombros al siguiente reino superior y así algún día llegar al reino del alma y desposarte con ella… Porque nosotros somos el “Yo-Ego” el príncipe azul de los cuentos de niños, que ansía encontrar a la princesa, la bella durmiente el “Yo-Alma”, y con un beso despertarla y unirse en matrimonio con ella.

El sacerdote cuando oficia el ceremonial de un matrimonio dice: “Lo que Dios a unido, no lo separe el hombre”, no se refiere a la unión del hombre y mujer, sino a la unión del hombre físico con el alma, que es lo que verdaderamente unió Dios, este es el hombre completo, y el hombre perfecto o divino, es la unión de nuestra alma individualizada con el alma cósmica, y la inmortalidad es conservar siempre autoconsciencia nosotros mismos.

Hasta hoy, es cuanto mi opinión, pensar y sentir.

“El que tenga oídos, oiga: Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios” Ap.2:7. “El que venciere, no recibirá daño de la segunda muerte” Ap. 2:11. “Al vencedor le daré del maná escondido y le daré una piedrecita blanca, y grabado en la piedrecita un nombre nuevo, el cual nadie conoce sino aquel que lo recibe” Ap.17.

“Spes Mea In Deo Est” (4).

Fraternalmente.

 

Lázaharo Hael. M,’, M,’,

Nota:
Palabras,  símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.
El presente, son, reflexiones y meditaciones personales, no necesariamente representan la opinión de la orden.
No escribo para todos, pero todos son invitados a leer.
Culiacán, Sinaloa. México. Martes 14 de noviembre del 2017.
 
(*).- Liturgia Maestro Mason Gr. III.
(1).- Liturgia Gr. 18 Caballero Rosacruz del Rito Escoces.
(2).- El Arco Real y su significado oculto.- George H. Steinmrtz.
(3).- Visita Interiora Terrae Rectificando Invenies Occultum Lapidem Veram Medicinam («Visita el interior de la Tierra, y rectificando encontrarás la piedra oculta que es la verdadera medicina».)
(4).- Liturgia Sublime Príncipe del Real Secreto. Gr. XXXII.
(5).- Liturgia Aprendiz de Masón.
(6).- La liturgia del Gr. 13 Caballero del Real Arco.
Biblia de estudio Reina-Valera.

JEHOVÁ


Prologo:

Nuestra mente funciona bajo estímulos, y una forma de estimularla es la escritura, es un proceso cognitivo que aprovecha la naturaleza propia de nuestra mente, la cual posee la particularidad sui generis de atraer ideas afines a un pensamiento sostenido o analizado por ella, de tal modo que escribir para mí, es una necesidad que intenta satisfacer mi ansia por encontrar respuestas y saber.

El presente está escrito bajo la óptica de la filosofía del misticismo esotérico, no desde la perspectiva religiosa. El trazado está preñado de fuerte simbolismo alegórico (5) que no debe confundiros, porque la letra es la forma, y la idea o espíritu que intenta comunicar, es el contenido.

El lenguaje del simbolismo alegórico es un tanto plástico, su significado es polivalente asumiendo su valor final según sea el contexto, teatro y actores donde se presenta. Las diferentes escuelas y tradiciones de misticismo esotérico, manejan símbolos diferentes en su forma pero igual en su contenido. Cada idea tiene una palabra, cada palabra tiene una forma, cada forma tiene un número… “El que tenga oídos, oiga” Mt. 11:15.

“JEHOVÁ”

La humanidad a través de la historia,

Ha tenido y tiene actualmente muchos dioses, sin embargo, todos solo son atributos del Dios único. Se estima que la población mundial es de 7300 millones de personas, y cada una de ellas, incluyendo creyentes, científicos y ateos, dan existencia a su propio dios, todos diferentes aunque le llamen por el mismo nombre y tenga la misma forma, algunos les darán nombres científicos, y otros negándolo le dan existencia. Toda igualdad o diferencia estriba en la capacidad objetiva y subjetiva para percibir, pensar y comprender de cada individuo.

La liturgia del Gr. 13 Real Arco Escoces dice: “Sabed que ningún hombre vivo puede conocer a Dios más por el pensamiento; No busquéis adivinar los atributos del creador, pues sólo podréis darle los que pertenece al hombre”, Por su parte, Juan el evangelista clama: “A Dios nadie le ha visto jamás” (Jn. 1:18), y lo reafirma la liturgia del Gran Elegido, Perfecto y Sublime Masón Gr. 14 que dice: “Dios no tiene nombre”, sin embargo para propósitos cognitivos, didácticos y de  comprensión humana, requerimos  de la forma y el nombre de la deidad aunque éste no tenga nombre. Esto me recuerda al griego Arquímedes que decía: “Dadme un punto de apoyo y moveré al mundo”.

Yom Kippur.

La tradición ancestral Judía, narra que en el Yom Kippur, día de la expiación, era el único momento en que el sumo el sumo sacerdote en el templo y en medio de la algarabía y gritos del pueblo, mencionaba el verdadero nombre de Dios. El resto del año y el pueblo en general, tenían prohibió mencionarlo, sustituyendolo por Adonay, Elohim, El-Shadai, Jehová, Jah, El, JHVH/YHVH entre otros. Al correr el tiempo, se perdió la pronunciación correcta, asumiendo en lo sucesivo que el nombre de Dios seria YHVH/JVHV. Algunos escritores, dicen que la palabra Jehová fue resultado de unir Adonay y YHVH, y algunos más (Judíos) presumen saberla, pero prefieren no vocalizan  por temor a violentar la armonía cósmica.

El alfabeto hebreo posee 22 letras.

Tres son las letras fundamentales o madres, siete dobles y doce simples. Cada letra posee un valor numérico y un símbolo gráfico. Por ejemplo: YHVH/JHVH en hebreo seria: Yod+He+Vau+He. La “Yod” posee el valor de 10, su símbolo grafico es una mano con el dedo índice levantado, símbolo fálico representa el espermatozoide. El primer digito del 10, es el uno, y representa el principio activo y masculino de la fuerza creadora de la deidad,  y el cero inmediato, es el principio pasivo o femenino, el universo, el útero cósmico donde se gestó todo cuanto existe. La “He” cuyo valor es 5, su signo grafico es una “ventana” su título Yetzirático es: “La inteligencia constituyente”, su signo es Aries. La “Vau”  cuyo valor es 6, y significa “Clavo”, símbolo del falo, símbolo del poder creativo y la voluntad mágica universal. Ésta triada se sintetiza en la segunda “He”.

“Dios deseo conocer a Dios, y para ello creo un espejo”.

La “Yod” o “Yo” no puede definirse por sí sola, sino en relación con su opuesto, pero al no existir nadie además de ella, el “Yod” o  10 se divide a sí mismo por la mitad, generando la primera “He” o “No-Yo” con valor de 5, como lo menciona en diferente forma el primer capítulo de evangelio de San Juan. La unión del “Yod” y la “He” generan un nuevo elemento “sintético”, o sea que no es prístino, puro u original, sino producto de dos elementos que anteriormente se unieron originando el Yo-Ego, el hombre encarnado, el conciliador de los opuestos, la “Vau” o el hijo con valor de 6, que emerge de la sumatoria: 10+5=15=5+1=6. Esta triada generan por matemáticas de conjunto una nueva unidad, la familia, o sea la última “He” que viene siendo la “síntesis” de las tres anteriores, y que se convierte en una nueva Yod en una octava superior que será principio y origen de un nuevo conjunto o cuaternario con un grado de consciencia más complejo y superior, y así sucesivamente.

La “Yod” es la célula primaria del nombre de YHVH, donde por un proceso similar a la mitosis celular, se divide, multiplica y une una y otra vez formando tejidos, órganos y sistemas cada vez más complejos como lo es el cuerpo del hombre humano, que después de todo, sigue siendo una célula en una octava superior, una macro célula que tarde o temprano formara nuevos organismos más complejos aún… El universo manifiesto es una ecuación matemática, donde Dios es la incógnita, el valor a encontrar, y el hombre es el elemento clave para la solución.

En la cábala hebrea, cada sephirah, triangulo o mundo da origen a la siguiente como una proyección o sombra del anterior. Algunos cabalistas asemejan a las sephiroth como “vasijas” donde el flujo de energía o “agua vida” procedente de Dios, las llena y reboza generando un flujo que crea una nueva “vasija” que contenga el derrame.

Aparentemente, la palabra griega “Teo o Theo” (Dios), proviene de la palabra “movimiento“ o fuerza que desestabiliza forzando a encontrar nuevos elementos o formas conciliatorias de estabilización.

En la Cábala Hebrea.

La Masonería del Rito Escoces tiene fuerte relación con la Cábala Hebrea, siendo  frecuentemente señalada por escritores como: Aldo Lavanini en el “Manual del Maestro Secreto”, como también C. W. Leadbeater en su libro: “La Vida Oculta en la Masonería” entre otros más. Sin embargo, existen Masones de edad masónica y bilógica avanzados, que se aferran neciamente a aceptarlo, a pesar de que la liturgia del Sublime Príncipe del Real Secreto Gr. 32. Menciona literalmente a la Cábala hebrea como su base o fundamento, y no solo de ella, sino de todas las religiones del mundo.

La letra “Yod” (3) se le atribuye a la sephirah “Chokmah”, la sabiduría, el padre, La primera “He” se le atribuye a Bina, el conocimiento, la madre, que vendrían siendo: El Adán y Eva supernos, y la letra “Vau” se le atribuye a “Tiphareth” belleza, el hijo, y la última “He” se le atribuye a “Malkuth” la sephirah representativa del planeta tierra.

Ahora bien, las cuatro letras de JHVH  en hebreo: Yod+He+Vau+He, se relacionan con los cuatro elementos de la naturaleza: Fuego, Aire, Agua y Tierra (4), pero también con cuatro importantes elementos que constituyen al hombre: Espíritu o alma, Psique, Emociones y cuerpo físico.

La “J” de Jehovah es la décima letra del alfabeto latino, como la “Yod” lo es del alfabeto hebreo, y la “Y” de YHVH por la latinizar vocalmente la “Yod”;  ADÁN es la Yod, letra que tiene como símbolo el fuego del espíritu y voluntad creadora. EVA ES: “HVH” o HOVA O HEVA (1), que al estar unidos en una sola palabra, representan al Adán Kadmón, el Adán andrógino y primigenio.

La primera letra madre del alfabeto hebreo es “Alef”.

La Alef tiene el valor de “uno”, sin embargo, la pura “idea o mente” no lograría la creación, se requiere manos, como el hombre necesita la mujer para multiplicarse por el hijo, de ahí que la “Yod” que posee el valor de 10, la potencialidad del masculino y femenino, viene siendo el principio del cuaternario y de todo cuanto es. Puesto que todas las letras del alfabeto hebreo, con que alegóricamente se supone utilizo Dios para crear el universo, poseen en sus formas a la “Yod”. La sumatoria del nombre de YHVH/JHVH (Yod+He+Vau+He) 10+5+6+5=28 que en sumatoria filosófica resulta: 10, que viene siendo la “Yod”, y si la reducimos más, dará como resultado el uno, el principio de toda progresión numérica.

Se dice que Dios es “como” una fuerza consciente

Que conforme desciende por los mundos, cobra forma y nombre según la armonía con ellos. Por ejemplo: La sephirah Kether (Corona) Dios toma el nombre de Ehié, en Chokmah (Sabiduría), Dios es Jehovah, y en Bina (Entendimiento) Dios es: Jehovah Elohim. De tal modo que J’hovah no es el Dios padre, Dios primero o principio y causa de cuanto existe, sino el líder de los Elohim (2), los creadores del universo, aquellos que dijeron: “Hagamos al hombre a nuestra imagen conforme a nuestra semejanza” Gn.1:26. Y repitieron diciendo: “He aquí el hombre es como uno de nosotros” Gn. 3:22. Elohim, seres andróginos y plurales, como el Adam Kadmón o Adam primigenio, cuando aún los elementos masculino y femenino del universo no se diferenciaban.

Concluyo sin terminar.

El presente no tiene la intensión de enseñar, sino de haceros pensar, y en eso me incluyo yo. El J’Hovah como el Adam Kadmón o el Adam Primigenio, también, tiene cierta semejanza con la Consciencia y alma Mundi (Alaya) de la que habla Blavatsky, o el alma y maestro cósmico que menciona la liturgia del Grado 18 Caballero Rosacruz del Rito Escoces, de la cual procede el alma y consciencia “aparentemente” individualizada del hombre, y digo “aparentemente” porque a pesar de haber emergido del alma y consciencia cósmica, jamás deja de formar parte de ella… De lo anterior se deduce que la evolución de la parte, forma parte de la evolución del todo. “El cielo es mi trono y la tierra el estrado de mis pies” (Is.66:1), “

El hombre no puede ver cara a cara a Dios,  de ahí que observando lo visible infiere la existencia el mundo invisible. Se dicen muchas cosas sobre Dios, por ejemplo que Dios no es un Dios terminado, sino en proceso de formación, donde a través de la evolución de los incontables seres vivos que pueblan el universo, él evoluciona también. Otros dicen que Dios es perfecto, infinito, absoluto y omnipresente entre otras cosas, como si el hombre en su imperfección, finitud y relatividad pudiese ser consciente de lo que es perfecto, infinito, absoluto y omnipresente.

Dios, J’hová, YHVH o como le quieran llamar, es una fuerza y consciencia cósmica, que ante la dificultad de la capacidad restringida del hombre para comprender, le ha llamado Dios, y le ha asignado diferentes nombres, formas y atributos. El hombre viendo el universo fenomenal ha inferido la existencia de Dios, e intenta traer al noúmeno a la realidad fenoménica y viceversa.

Si Dios es el todo absoluto, entonces usted, yo y todo cuanto existe es Dios. Pero recordemos que la parte no es igual al todo, de ahí las palabras y promesa de la serpiente a Eva: “Seréis como dioses”, jamás les dijo que serían Dioses, sino algo parecido.

La “Vau” el ser sintético viene siendo, el “Yo-Ego”, el hijo, un ser virtual y circunscrito a la presente encarnación, o sea que mientras el compás y la escuadra permanezcan unidos, existirá la “G”… Somos información de nuestras propias experiencias en cuanto somos o fuimos, y quien rescata tales valores, en el momento de nuestra transición, vendría siendo la “Yod”, el alma individualizada que jamás dejo de formar parte de la inmortal alma y consciencia cósmica que menciona la liturgia del Caballero Rosacruz Gr. 18.

El libro es una extensión del escritor, pero el autor permanece separado de él para así poder modificar, agregar o borrar a su creación y  poder desde una perspectiva más amplia y libre, retroalimentarse en el desarrollo de la historia; La parte jamas será igual al todo, sin embargo, toda modificación evolutiva o involutiva de las partes, siempre afectara al todo o su creador.

Repito: El presente no tiene la pretensión de enseñar, sino de haceros pensar, y en eso me incluyo yo. Porque todos, estamos en la búsqueda de la famosa “palabra perdida” o el “Que o Quien Soy”. El presente solo son reflexiones y meditaciones personales con la intensión de  provocar pensamientos en mí mismo y de quien me lee. La comprensión de todo escrito, es producto de las palabras que leemos y la mente de quien lo lee. Una particularidad de la mente humana, es que atrae pensamientos afines a la lectura, de tal modo que existe un segundo escrito en los mundos internos del ser, que espera ser llamado hasta nuestra mente consciente.

Podemos considerar lo que escuchamos y leemos, pero jamás dejar de pensar por uno mismo, porque solo sabremos a través de nuestras propias ideas y conclusiones. La filósofa griega Hipatia de Alejandría decía: “Defiende tu derecho a pensar, porque incluso pensar de manera errónea es mejor que no pensar.”… “El hombre no es la realidad del universo y sus dioses, pero sí de su propia realidad”.

Todo escrito siempre será inconcluso por la propia naturaleza de la mente del hombre, ni tendrá la claridad precisa para quien lo lea, puesto que más para ser leído por otros, es para el mismo autor, sin embargo, “quien tenga oídos para oír y ojos para ver”, comprenderá.

Dios es un noúmeno, un enigma muy difícil de descifrar que se esconde más allá de todos los dioses que la humanidad ha tenido, tiene y tendrá.

Existe una máxima que dice: “Nada está verdaderamente oculto, lo que sucede es que no sabemos verlo”, Mientras que nuestra liturgia Masónica  del Grado de aprendiz dice: “El secreto Masónico es inviolable por su propia naturaleza” (4).

Por hoy, es cuanto mi opinión, pensar y sentir.

“Spes Mea In Deo Est”

Fraternalmente.

Lázaharo Hael,’,

Nota
Palabras,  símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente, son, reflexiones y meditaciones personales, no necesariamente representan la opinión de la orden.
No escribo para todos, pero todos son invitados a leer.
Culiacán, Sinaloa. México. Miércoles 20 de septiembre del 2017.

Bibliografía:
Tarot de Marsella (Tarot de los Bohemios).-  Papus (Gerard Encausse.
Un Jardín de Granadas (Introducción a la Cábala).- Israel Regardie.
La Doctrina Secreta.- Helena Petrovna Blavatsky.
Sepher Yetzirah.- Colección Martinista.

1).-“Jehovah  (Hebreo).-  “El nombre judío de la Divinidad, J’hovah, es un compuesto de dos palabras, a saber: Jah (y, i o j, Yod, décima letra del alfabeto hebreo) y Hovah (Hâvah, o Eva)”, dice una autoridad cabalista, Mr. J. Ralston Skinner, de Cincinnati, E. U. de América.  Y, además, “la palabra Jehovah, o Jah-Eva, tiene la misma significación de existencia o ser como varón-hembra”.  Helena. P. Blavatsky.
2).- “Elohim  (Hebreo).-  Llamado también Alhim, pues tal palabra se escribe de diversas maneras.  Godfrey Higgins, que ha escrito mucho acerca de su significado, siempre la escribe Aleim.  Las letras hebreas que componen este nombre son aleph, lamed, hé, yod, mem y son numéricamente 1, 30, 5, 10, 40 = 86.  Parece ser el plural del nombre femenino Eloah, A L H, formado por la adición de la forma plural común I M, que es una terminación masculina, y por esto el todo parece implicar las emitidas esencias activa y pasiva.  Como denominación más completa I H V H ALHIM, Jehovah Elohim.  Como Binah lleva hacia adelante hasta siete Emanaciones sucesivas así se ha dicho que Elohim representa un séptuplo poder de la Divinidad. (W.W.W.)
Al principio, los Elohim eran llamados Achad (Uno), o la “Deidad, Uno en Muchos”; vino después el cambio; al septenario Elohim lo transformaron en un Jehovah: “Jehovah es Elohim unificando así la multiplicidad y dando de esta suerte el primer paso hacia el monoteísmo, a despecho de lo que leemos en el Génesis (III, 22): Y dijo el Señor Dios: he aquí el Hombre se ha hecho (o es) como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal”.  Los traductores de la Biblia designan los Elohim con el nombre de “Dios” o “Señor Dios”.  Es de advertir que el “Dios” del primer capítulo del Génesis es el Logos, y el “Señor Dios” del segundo capítulo se refiere a los Elohim creadores, los Logos menores.  (Doctr. Secr., passim.)]  (Helena. P. Blavatsky).
3).- Liturgia Maestro Secreto Gr. 4:  <>.
4).- Maestro Perfecto:  << La creación, según los antiguos filósofos se compone de cuatro elementos: Tierra, Aire, Agua y Fuego. Ellos representan el universo por el círculo y al planeta que habitamos  por un cuadrado o por una cruz de cuatro brazos iguales.
5).- “Alegoría.- es una figura literaria o tema artístico, que pretende representar una idea valiéndose de formas humanas, de animales, y/o de objetos cotidianos. La alegoría pretende dar una imagen a lo que no tiene imagen, para que pueda ser mejor entendido por la generalidad. Dibujar lo abstracto, hacer «visible» lo que solo es conceptual, obedece a una intención didáctica”. Enciclopedia Wikipedia.

El Hombre, el G.·.A.·.D.·.U.·. y Dios.


Introducción.

Así como existen palabras polisémicas, el simbolismo es polivalente, dependiendo del teatro en que se presentan, es el valor que asumen. Las palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

Nuestra filosofía Masónica, tiene raíces profundas en la tradición Judeo-Cristiana, de ahí que el presente se apoye tocando algunos puntos de la biblia.

Llegar a conocer a Dios, o al G.·. A.·. D.·. U.·. va muy unido al deseo de conocer la esencia prístina del hombre.

“EL HOMBRE, EL G.·. A.·. D.·. U.·. Y DIOS”

Recién ingresado  la orden, le pregunte a un I.·. P.·. H.·. ¿Quién o Que es el G.·. A.·. D.·. U.·.?, Él me contesto: “No es Dios, pero tómalo como algo parecido”.

El mito alegórico por sí mismo, es una fantasía, hasta que lo remitimos al ser humano, y como consecuencia al cosmos; Dios la causa primera, es la energía y potencialidad del universo,  es incognoscible e inefable en su esencia, como el inconsciente humano, el cual se conoce parcialmente o se deduce a través de las manifestaciones de las actitudes y actos del hombre.

El G.·. A.·. D.·. U.·. es la manifestación del Dios Padre, es la energía convertida en fuerza o acción, de ahí que algunos escritores expresen que Hiram Abif, el G.·. A.·. D.·. U.·. o YHVH, haya sido el líder de los Elohim, los cocreadores del universo, o las jerarquías Angelicales que menciona: Enoc, Dionisio el Areopaguita o San Pablo, de la cual, formaban parte los Querubines y Silfos que menciona la liturgia del Caballero del Sol Gr. XXVIII de la Masonería Escocesa.

El G.·. A.·. D.·. U.·. o Jesús el Cristo, es el hijo primogénito y unigénito de Dios Padre, como lo menciona la Biblia en Jn. 3:16 y Colonenses 1:15, el resto son hechuras Efesios 2:10 o San Juan 1:1-5. Es la manifestación de Dios.

Los Cabalistas Hebreos mencionan alegóricamente, que Dios formo una contracción en sí mismo, creando un espacio finito rodeado por el infinito, y al hacerlo, quedó en este espacio residíos o “materia primordial” la cual al ser parte de la naturaleza divina de Dios, ya poseía desde antes del principio de toda creación, la potencialidad de la consciencia y los planos de lo que habría de ser el universo.

Mencionan también: “Dios deseos conocer a Dios, y para ello formo un espejo donde podría verse reflejado” (1), o sea la humanidad; Deepak Chopra menciona en alguna forma: “El universo se experimenta y observa a través del hombre” (2).

El hombre es dual en su naturaleza, como alma y cuerpo, o sustancia y esencia, y como resultante de esta dualidad, triple en su manifestación como hombre consciente encarnado; El hombre al nacer tiene una consciencia instintiva, pero desconoce “Quien o Que es él”, y conforme crece y acumula conocimientos, va formando una identidad o personalidad. Pero de esto, aún hay mucho más que decir para otra ocasión, porque la palabra personalidad, que algunos dicen que es polisémica, y según sus raíces etimológicas, quiere decir “Mascara”, porque no es realmente el ser, sino una identidad virtual y formada por la idiosincrasia y sociedad en que nació y se desarrolló el hombre, sin embargo podemos decir que el hombre a través de sus experiencias vivenciales, trata consciente o inconscientemente conocerse a sí mismo.

El Propósito o deseo de conocer realmente ¿ Qué o Quién es el G.·. A.·. D.·. U.·. ?, va muy unido al deseo del hombre de conocer ¿Qué o Quién Soy?. Robert A. Heinlein dijo: “Tú eres Dios, y yo soy Dios y todo lo que nos rodea es Dios”.

Concluyo sin terminar:

Objeto y sujeto son uno en el fenómeno de la observación, pero en última instancia, los sentidos y consciencia humana condicionan y limitan su propia percepción, de tal modo que, toda realidad es un reflejo del observador. El hombre no es la medida del universo ni de los dioses, pero si es la medida de su propia realidad.

El Dios Padre y el dios hijo, son dos caras de una misma moneda. El primero es incognoscible  y solo se conoce o manifiesta parcialmente a través del segundo, por eso el Cristo dijo: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” Jn. 14:9.

El hombre presiente la existencia del Dios Primero, pero ante la imposibilidad de verlo, ha creado un segundo Dios como reflejo del primero, como el ideal y anhelo más perfecto y sublime que es capaz de imaginar. Tal anhelo es inmanente en el hombre y a la vez,  trascendente hacia la idealidad del pensamiento humano (3);

Cada quien posee su propia ideal, su propio anhelo y propio Dios… Nadie posee la verdad, solo su propia interpretación.

Es cuanto mi opinión, pensar y sentir.

“El secreto se protege a sí mismo y se basa en el espíritu y la práctica de la enseñanza” (4).

Fraternalmente.

Lázaharo Hael.·.

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no representan necesariamente la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todo son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Miércoles 25 de enero del 2017.

Bibliografía:

(1).- El Árbol de la Vida.- Z’ev Shimon Halevi.

(2).- El Libro de los Secretos, y Sincro Destino.- Deepak Chopra.

(3).- Liturgia Maestro Masón.

(4).- El fuego secreto.- Friedrich Von Licht.

La biblia Reina-Valera.

Reflexionando sobre la Acacia


Prologo:

Para algunos, el presente parecerá un tanto onírico, metafórico o utópico quizás, pero para otros no… Las palabras no son verdades por sí mismas, son símbolos de símbolos, de tal modo que no confundas las palabras, símbolos y alegorías con la verdad última.

Mi estudios y formación mística está fuertemente influenciada por el pensamiento filosófico de cuatro grandes escuelas: El Cristianismo Católico Romano, La Masonería Escocesa, El Martinismo y la Rosacruz de AMORC entre algunas más, de ahí que no os sorprenda que algunas ideas aquí expresadas, vayan de una a otra apoyándose mutuamente en su propósito final. Aunque aparentemente, todas las tradiciones místicas esotéricas y religiosas proceden o tienen un mismo y único origen: Mesopotamia y la cultura sumeria. Lo anterior es un poco paradójico, porque nada tiene una sola causa, y la cultura mística que se dio en la antigua Mesopotamia, no fue producto de una revelación divina y única, sino producto de una interacción o síntesis de historias míticas, símbolos y alegóricas místicas que se dieron entre las múltiples conquistas e invasiones por diferentes pueblos y culturas. 

“REFLEXIONANDO SOBRE LA ACACIA”

El retejador Masónico Universal de la Masonería Escocesa dice que cuando dos Maestros Masones se encuentran, se entrecruzan una serie de preguntas y respuestas con la intención de identificarse, como las siguientes: 

¿Sois Maestro Masón?: “La acacia me es conocida”.

¿Qué simboliza la Acacia?: “La inmortalidad del Alma”.

¿Dónde la conocisteis?: “Sobre la fosa de nuestro M,’, Hiram”.

¿Qué más hallasteis en ella?: “Un triangulo reluciente con el nombre de Dios”. 

“En el principio era el Verbo (Logos, Palabra), y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fué hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz en las tinieblas resplandece; más las tinieblas no la comprendieron” Jn. 1:1-5

El nombre de YHVH en Hebreo se compone de cuatro letras. La YOD es la primera letra y simboliza el fuego o energía primaria con que todo fue hecho, y desde donde se emite toda luz. El Sepher Yetzirah (1) dice que Dios formo el universo con las 22 letras del alfabeto Hebreo, y en sus formas, todas contienen la YOD; La segunda letra es HEH el aire, elemento imprescindible para la existencia del fuego y trasmisión de toda palabra. Aire palabra que tiene una relación con Aries el cordero de Dios y primera columna de nuestra logia; La tercera letra es la VAU símbolo agua, la materia primordial, elemento donde se origina la vida. Y por último y cuarta letra, es la segunda HEH que viene siendo la síntesis de las tres anteriores o sea la tierra, Malkuth el mundo de la manifestación y de las formas, o sea la materia primordial organizada. Esto tiene relación directa con los viajes que hace el recipiendario en su iniciación como aprendiz de Mason; La trinidad se convierte en el cuaternario sagrado, el nombre de YHVH… Pero éste no es el Dios-Primero al que los cabalistas Hebreos llaman: “AYIN” o “AIN”, que interpretan como la “nada” o “aquello que no pueden percibir” pero que intuyen su existencia. Otra definición del “Ayin”, es el espacio o el vacío, como un útero cósmico, en posibilidad potencial de concebir, gestar o crear cualquier cosa dentro de él.

La liturgia del Gr. XVIII Caballero Rosacruz, como también el primer capítulo del evangelio de San Juan, menciona la existencia de un alma y consciencia universal, la materia primordial o Cristo Cósmico. Los Elohim o la cohorte angelical que le acompañan y forman parte de él, son las fuerzas u obreros de Hiram Abiff que laboraron en la creación del templo de Salomón, y todos juntos, son uno, al cual mencionamos como el Gran Arquitecto del universo (G,’, A,’, D,’, U,’,).

Dicen que somos polvo de estrellas, otros mencionan que somos polvo de Dioses. La biblia afirma: “Jehová Dios, formo al hombre del polvo de la tierra, y soplo en su nariz aliento de vida eterna; y fué el hombre en ser (alma) viviente” Gn. 2:7 Mientras que la liturgia del Gr. XVIII Caballero Rosacruz, menciona la existencia de un maestro interior, el alma humana, la cual forma parte y está imbíbita en un alma y consciencia Cósmica.

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellasEf. 2:10 A lo que se refiere San Pablo, son los cuerpos físicos y finitos. Estos son la substancia, mientras que la esencia vendría siendo el alma, el aliento que alegóricamente Dios insuflo en nuestra nariz. Sin embargo, algunos escritores mencionan que en esencia somos “consciencia”. Pero ésta no es un ser, sino una facultad del ser. Esto da lugar a que otros digan que la consciencia es producto de “La materia altamente organizada”, lo que me lleva a pensar que la consciencia es inmanente y trascendente a la materia organizada como cuerpos biológicos. Lo anterior me recuerda a Fulcanelli en su libro: El Misterio de las Catedrales” que dice: “En el vientre oscuro de María (Materia), se gestó el que habría de ser el hombre luz (consciencia), Jesús el Cristo”.

“Conocer la acacia” o la inmortalidad, es lograr la experiencia del ser. Es lograr ser auto-conscientes de nosotros mismos como almas vivientes, porque las formas son finitas; La exaltación a Maestro Mason, alegóricamente nos revela lo anterior, y la liturgia Gr. XVIII Caballero Rosacruz nos insinúa la técnica para alcanzarla. El camino definitivamente es interior y personal. Tal experiencia nadie te la puede dar, es una “iniciación trascendental” , que solo tú podrás alcanzar en tu propio templo interior…Como lo menciona la liturgia del Gr. XVIII.

El hombre al morir biológicamente, sus elementos fisiológicos pasan a forma parte de otros cuerpos dentro de la madre naturaleza, mientras que el alma, “supuestamente” se integra al alma universal de la que forma parte. Sin embargo, en cierto sentido somos informaciónde cuanto somos o creemos ser, de tal modo que alcanzar la inmortalidad, es no perder memoria o recuerdo de cuanto fuimos, somos o creemos ser, de lo contrario, a pesar de continuar viviendo en la naturaleza o el alma universal, habremos muerto definitivamente. 

“Al inicio de la creación, los Dioses dormitaban en la potencialidad del cosmos. El lenguaje apareció en el hombre, y con ello, los Dioses despertaron”; El hombre es un creador de ídolos, ha nacido y crecido bajo el “pensamiento totémico”, creando en el pensamiento mágico de las ideas: Ídolos religiosos, políticos, nacionales y raciales entre otros, que supuestamente deberían darnos unión, identidad y protección, pero a través del tiempo, hemos olvidado que fuimos sus creadores, y terminamos por aceptar que tienen una existencia y poder por sí mismos… y nos postramos sometiéndonos ante ellos o sus representantes.

El hombre es un hacedor de ideales, siendo Dios el ideal más excelso, perfecto y sublime que es capaz de imaginar. Dios para el hombre es ambivalente, como el Dios Romano Jano o Janus de doble rostro, donde una cara representa al Dios-Primero al que el hombre intuye y sin embargo nadie lo ha visto jamás, y la segunda representa al dios-Ideal, el dios que el hombre ha creado como sombra o reflejo del primero. Ambos son análogos para el hombre, y es el anhelo o deseo más recóndito y secreto que el hombre posee en su mente consciente o inconsciente; El hombre busca su dios-Ideal, pero conforme el primero evoluciona, el segundo se aleja al evolucionar también.

Quien no desea ser Dios, jamás conocerá a Dios, porque toda realidad que el hombre posee, él la ha creado experimentándola dentro de sí mismo. Para el hombre nada existe fuera de su propia experiencia y comprensión. Aunque ciertamente: “El hombre no es la medida del universo y sus Dioses, pero si la medida de su propia realidad”.

Epílogo:

La humanidad es el proyecto más preciado del universo, llamado consciencia. Nuestra psique, nos vuelve conscientes de las inmensas fuerzas y dimensiones del cosmos, sus cuerpos y estructuras cósmicas, sus enormes periodos de vida y el dramatismo de su muerte con relación a la levedad del hombre, esto nos intimida, nos causa incertidumbre y temor, despertando viejos demonios que dormitaban en nuestro interior, y es entonces, cuando ansiosos volteamos nuestros rostros en busca de nuestros dioses… Que también han despertado.  

Las historias míticas y símbolos alegóricos sobre la inmortalidad, no otorgan la vida eterna, sino te ayuda a descubrirla en ti mismo. El árbol de conocimiento es tu propio cuerpo físico, que a través de las experiencias vivenciales, te desarrollas y realizas con ser humano; El árbol de la vida eterna es tu alma, y el sendero que te lleva hacia ella, es tu consciencia, la cual es un atributo y privilegio de los Dioses, de tal modo que la acacia más que el alma, representa la consciencia con su memoria plena de recuerdos de nosotros mismos.  

Existe una fábula que dice: “A la vera del camino se encontraba un viejo sin pies ni manos, y a corta distancia, venia caminando un ciego, que tropezaba y caía constantemente, la persona sin pies ni brazos le dice: Buen hombre, tú no llegaras jamás a tu destino porque no tienes ojos para ver el camino, llévame en tus hombres y yo te guiare, así juntos llegaremos a nuestro destino”…

La mente del hombre es relativa, de tal modo que la realidad interior o exterior que el hombre percibe o comprende, no es la verdad ultima y absoluta, sino su interpretación.

La consciencia es inmanente y trascendente en el hombre. Es mi opinión, pensar y sentir.

 

“La consciencia es el camino que te lleva hacia los dioses y te hace uno de ellos” (3)

“De la energía provenimos y a la energía regresamos” (3).

“Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin.” Ap.22:13

“No existen hechos, solo interpretaciones” (2).

Fiat Lux.

 

Lázaharo Hael,’,

 

Nota:

“El secreto permanece incólume e inviolable por su propia naturaleza”

Palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no representan necesariamente la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todo son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Miércoles 22 de diciembre del 2016.

 

Bibliografía:

Liturgia primer grado de la Masonería Escocesa.

Liturgia tercer grado. Maestro Mason.

Liturgia Gr. XVIII Caballero Rosacruz.

Biblia Reina Valera (1909)

(1).- Sepher Yetzirah.- Libro de la creación.

(2).- Friedrich Nietzsche.

(3).- El evangelio según Luzbel (Una fábula mística).-Juan Miguel Zunzunegui

 

Sé como se alcanza la inmortalidad


Prologo:

El presente es un tanto hipotético, sin embargo, quien sepa leer entre líneas comprenderá y agregara si llegara a faltar algo. La Biblia es un excelente libro de apoyo porque a pesar de estar múltiples veces alterada, continua diciendo mucho más de lo que contiene escrito.

En el presente, tocare ligeramente, algunos puntos sobre las enseñanzas de los grados capitulares, con el único objetivo de clarificar el tema presente, y motivar el avance y estudio de los grados superiores.

“SÉ COMO SE ALCANZA LA INMORTALIDAD”

¿Sois Maestro Masón?: “La acacia me es conocida”. (4)

¿Qué significa esa frase?:“Que sé cono se alcanza la inmortalidad”.

¿Qué es la inmortalidad?: El pensamiento elevándose su idealidad y tomando posesión de su propia divinidad.

¿Por qué os rodeáis e cuadros de la muerte para simbolizarla?: Porque la del iniciador era el complemento necesario de la iniciación, según la ley palingnésica (1) de los antiguos filósofos: “La vida se sostiene por la muerte” y nosotros representamos en el dramas astronómico de Hiram la metempsícosis (2) en el sentido en que la tomaban aquellos sabios.

¿Cuál es el secreto de la maestría?: Revelar el de la creación al iniciado demostrándole que la materia y la inteligencia suma, de la que nuestro pensamiento es un efluvio, son inmortales. Y si la primera cambia sin cesar de formas, lo que hace de la creación, el estado natural del universo, el pensamiento o la idea, en vez de transformarse como aquélla, se fecunda y perfecciona más y más.

La acacia por su verdor y frescura, es un símbolo de la inmortalidad. San Pablo Dice: “Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.” Ef. 2:10. Se dice que Jesús el Cristo fue el primogénito y unigénito de Dios, lo que vendría siendo la “materia primordial” con que todo fue hecho, y San Juan va más allá en el primer capítulo de su evangelio,  al decir que después de crear las formas, el “verbo” o consciencia cósmica de la que habla la liturgia del Gr. 18 Caballero Rosacruz, se encarnó y vivió como hombre sobre la tierra. Concluyendo: E el hombre, existe la sustancia y la esencia, la primera son los cuerpos físicos finitos, la segunda es el alma inmortal.

Sé cómo se alcanza la inmortalidad: El hombre para experimentar y conocer la realidad que le rodea, se convierte subjetiva e interiormente en aquello que percibe. Como la simetría y forma, el aroma, color, textura y dimensión de una flor, son percepciones que cobran realidad en su interior. Cierto es que el objeto tiene su cualidades y dimensiones por sí mismo, pero es el hombre quien interpreta y da valor a su propia realidad.

El hombre al decir que conoce como se alcanza la inmortalidad, es decir que conoce la inmortalidad, no intelectualmente, sino que ha experimentado la existencia del alma. La liturgia del Grado 18 Caballero Rosacruz sugiere ejercicios o prácticas como la concentración y la meditación, pero los resultados no son alcanzables tan fácilmente como multiplicar dos más dos, sino que requieren esfuerzo, constancia y perfección… Cabe aclarar, que meditar no es precisamente reflexionar.

Cuando una persona en perfecto estado de relajación y meditación profunda, cuando tanto el cuerpo como el universo material y objetivo dejan de existir y solo se encuentran en estado de consciencia en medio de la oscuridad de vuestra mente, “algo” intangible e inmaterial de vosotros mismos se percibe, ésta es la tierra sagrada en que tuvo que descalzarse Moisés ante la zarza ardiente, es la bóveda secreta donde se encuentra el corazón embalsamado de de Hiram Abif, ésta es la verdadera exaltación al grado de Maestro Masón, es la iniciación trascendental de la que habla la liturgia del Caballero Rosacruz. Lo que continua ya es un secreto asunto de  ustedes.

La liturgia del Caballero Rosacruz, advierte que esta iniciación, no es posible otorgarla por ningún otro ser humano, sino que es alcanzable solo por vosotros mismos en el interior de vuestro templo interior, ahí os espera vuestro Maestro Secreto, que no es otro que ustedes mismos, vuestra propia alma. La alegórica palabra perdida que tanto habéis buscado, el delta luminoso con el nombre sagrado de Dios.

¿Cuál es el secreto de la maestría?- La maestría o divinidad es perfección. Todo hombre porta consciente o inconscientemente un ideal de sí mismo, que se perfecciona conforme el hombre evoluciona, y este Ideal viene siendo un reflejo de otro superior tan perfecto como el hombre es capaz de imaginar y ansia llegar a ser, Dios. Éste es el ideal secreto que la mayoría de los hombres guarda en su interior. Quien no tenga este anhelo y no busque, jamás será dios ni será aceptado entre los dioses.

Dios es el todo, el hombre encarnado es un ser virtual de consciencia individualizada circunscrito a la presente encarnación, y a través del cual, el universo o Dios se experimenta y conoce a sí mismo… Conocer la inmortalidad es conocerse a través de la experiencia personal e interior, a sí mismo como alma y por consiguiente  Dios.

Por mis palabras, en otros tiempos los religiosos gritarían blasfemia y seguramente me llevarían a la hoguera después de pasarme por el potro y otros tormentos. Como a: Giordano Bruno, Girolamo Savonarola, Hypatia, Juana de Arco, Jacques de Molay entre muchos más.

Buscar el conocimiento de la inmortalidad a través de la maestría o divinidad, se requiere como inicio pensamiento crítico y libertad de dogmas, fe ciega, sofismas y paradigmas basadas en el temor, la superstición y el sometimiento a ideas, doctrinas o religiones no sustentadas por nuestra razón y lógica.

El problema del hombre, es la idea o concepto que tiene de Dios. El hombre y Dios son uno solo, y no podría ser diferente o distinto al aceptar que Dios es el todo y absoluto, de cuanto existe.

La liturgia del Gr. 18 Caballero Rosacruz habla de que el ser humano tiene una consciencia vigílica que forma parte de la consciencia de su maestro interior, el alma, que a su vez esta imbíbita en un alma universal y una consciencia cósmica.

El cabalista dice: “Dios deseo conocerse a sí mismo, y creo un espejo para ello”, Deepak Chopra dice otro tanto: “El universo se experimenta y conoce a si mismo, a través de la humanidad”, “Lo que anhelamos es un secreto que se revela sólo cuando estamos dispuestos a descubrir una parte oculta de nuestro ser”.

Cuando nuestra consciencia sea consciente, vaya la redundancia, en el alma, y se yerga sobre su sepulcro, el cuerpo físico, en plenitud de facultades, podremos decir con plena autoridad y certeza “Soy Maestro Masón y La Acacia me es conocida”.

Es mi opinión, pensar y sentir.

“El secreto permanece incólume e inviolable por su propia naturaleza” (3)

Pax Vobiscum.

 

Lázaharo Hael. M,’, M,’,

 

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no representan necesariamente la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todo son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Jueves 10 de noviembre del 2016.

Bibliografía:

Liturgia primer grado de la Masonería Escocesa.

Liturgia tercer grado. Maestro Mason.

Liturgia Gr. XVIII Caballero Rosacruz.

La biblia Reina Valera.

(1).- Palingenesia.- El término palingenesia (o palingénesis) (del griego palin, “de nuevo”, y génesis, “nacer”) es un término que corresponde a conceptos análogos en historia de la ley, filosofía, teología, política y biología. Es una doctrina que plantea que cada ser vivo cumple un ciclo de existencia, comprendido desde el nacimiento, pasando por su existencia, luego su muerte, hasta la reencarnación.- Wikipedia.

(2).- La metempsicosis o metempsícosis.- Es una antigua doctrina filosófica griega basada en la idea tradicional de la constitución triple del ser humano (espíritu, alma y cuerpo), que afirma el traspaso de ciertos elementos psíquicos de un cuerpo a otro después de la muerte.- Wikipedia

(3).- Liturgia primer grado de la Masonería Escocesa.

(4).- Liturgia tercer grado Maestro Mason. Masonería Escocesa.

La Muerte


la-muerte

Prologo.

La cábala posee 10 sephiroth unidos por 22 senderos, y en cada sendero se ubica uno de los 22 arcanos mayores del Tarot. La carta número 13, “La Muerte” se localiza en el sendero que une a Tiphareth (Belleza) la sephirah de los Dioses solares y Netzach (Victoria) que forma parte de los cuatro sephiroth inferiores y de Assiah el mundo de la acción, la materia o las formas. Algunas tradiciones han antropomorfizado y dado nombre a la muerte, incluso algunas personas le rinden culto como a una divinidad, como es el caso del Arcángel Azrael o por un esqueleto humano con una guadaña en sus manos entre otras formas más, pero la muerte no es ningún ser divino, sino el “proceso” del final de la vida de un ser biológico.

 “LA MUERTE”

Solve Et Coagula. “Sin cambio continuo no podría existir la vida y la evolución, y aunque pudiera, su monotonía seria insoportable. La muerte es solamente una transformación de nuestra forma, el paso a una nueva vida. Los grandes sabios místicos afirman que la muerte es la coronación de la vida, el premio, el paso a una nueva forma para expresarse”. “La disolución es el secreto de La Gran obra. Para crecer y desarrollarnos debemos cambiar, transformarnos. El hombre es inmortal y eterno, aunque sus cuerpos cambien y se desintegren mil veces, él permanece” (1).

“Observando lo visible conoceréis los invisible”. El universo no es producto del azar, sino que tiene su origen y existencia por leyes y fuerzas cósmicas, algunas nos son conocidas pero otras no. El cambio es una ley cósmica, nada permanece, todo fluye y cambia constante, lo que el hombre fue ayer o un minuto antes, hoy no lo es… Aunque detrás de este aparente cambio algo permanece, como la parte superior que sujeta el cordón del péndulo, y entre más se aleja de este punto, la oscilación o cambio es mayor.

“La muerte es una quimera, pues cuando yo estoy, ella no está; y cuando ella está, yo no” (2). La Quimera es un monstruo mitológico que simboliza la fantasía. La vida es eterna, sí la vida despareciera de nuestro planeta, en muchos otros se estaría gestando o manifestando. Nosotros los seres humanos, conforme crecemos y evolucionamos nos creamos una personalidad, palabra que quiere decir “mascara”, con la cual nos identificamos, pero que en realidad no somos. Mientras vivimos biológicamente, somos seres virtuales circunscritos a la presente encarnación y producto de la información que recabamos sobre nosotros mismos desde el instante mismo de nuestro nacimiento hasta nuestra muerte. Somos información de lo que sabemos o creemos ser, y en ese proceso, la esencia, el ser, o el alma, que es el punto fijo y constante de donde pende el cordel del péndulo, se descubre o se vuelve gradualmente consciente de sí misma a través del movimiento del hombre o masa esférica que pende en extremo opuesto del cordel.

Algunos escritores mencionan que más que conocimiento, somos “consciencia”, Pero la consciencia no es el ser, sino una facultad, misma que nos distingue como seres vivientes pensantes… ¿Acaso es la conservación aún después de la muerte, de la consciencia y el conocimiento de cuanto somos… la vida eterna que pregonan las religiones? Porque si continuo viviendo después de la muerte biológica y no recuerdo quien fui, en verdad morí.

Existen personas muy religiosas que prefieren más creer que pensar, como también existen aquellos que sienten aversión hacia todo lo religioso o espiritual, grave error por ambas partes, pues no consideran que la tradición prístina que sirvió de origen a algunas religiones actuales, poco tiene que ver con la ortodoxia que predican.  Pero sus libros sagrados en muchas ocasiones dicen más de lo que contienen escrito. Estos libros han sido repetidamente alterados con “nobles propósitos”, pero aun así, conservan perlas preciosas entre líneas. Por ejemplo: la biblia nos dice “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”. Ef. 2:10. Este párrafo hace una diferencia entre sustancia y esencia.  Nos dice que fuimos creados “en” Cristo, la materia “primordial” con que el universo fue hecho y modelado según las leyes cósmicas. Después de todo, se dice que Jesús el Cristo es el hijo “primogénito” y “unigénito” del Dios Único, esto tiene concordancia con el primer capítulo del evangelio de San Juan. La sustancia seria el cuerpo material, y la esencia el ser consciente y pensantes interior engendrado por el aliento del Dios Único. “El señor Dios formo al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un alma viviente”. Génesis 2:7… Lo que vendría siendo la famosa “palabra perdida” que tanto Masones, Rosacruces y otras órdenes y fraternidades buscan; y ya que menciono a la Masonería, la liturgia del Grado 18 Caballero Rosacruz de la Masonería Escocesa dice: “Los templos de Dios en la tierra son los cuerpos humanos, y en cada uno de ellos se encuentra, como una proyección suya, un maestro cuya mente está imbíbita en la mente cósmica, un maestro cuya alma y cuya vida son alma y vida de Dios” (3).

Z’ev Ben Shimon  Halevi haciendo eco a lo anterior dice: “Dios quiso contemplar (Conocer) a Dios, y así de la nada (Aquello que no alcanzo a ver o comprender), surgió la luz primordial (7), que simboliza la voluntad divina” (5).

Deepak Chopra agrega: “El universo te creó para tomar conciencia de sí mismo” (4), y en algún otro libro suyo expresa: “El universo se experimenta a sí mismo a través de la humanidad”.

Nacimiento y muerte forman parte de la vida, de tal modo que todo ser vivo sabe consciente o inconscientemente que algún día habrá de morir. Sin embargo, el no conocer si sea el fin definitivo o algo desconocido les espera después de este momento, les causa angustia y ansiedad. Sin embargo, las personas que practican la meditación y han alcanzado un estado profundo de introspección, saben por experiencia propia, que existe una parte inmaterial en nosotros mismos, y es ahí donde se rescatan las experiencias de nuestra vida. Pero no es exactamente lo experiencia que obtuvimos como mecánicos, ingenieros u otra cosa, sino más bien como y porque actuamos, sentimos y pensamos como lo hacemos. Nosotros somos el sujeto y el  objeto de la observación, y cuando meditamos disminuyendo el trabajo de nuestra mente consciente y nuestra parte emocional permaneciendo solamente en estado receptivo profundo, descubrimos algo intangible, abstracto o espiritual en nuestro interior que en ocasiones se percibe como algo supra físico. Después de todo, el creador se refleja en su obra, pero permanece separado al mismo tiempo. El creador conserva subjetivamente en su mente su obra, perfeccionándola y al mismo tiempo, perfeccionándose él mismo… Y cuando de por terminada su creación, su proyecto o idea anterior dará origen o participara de una nueva creación.

La Masonería Escocesa expresa lo anterior en diferente forma, en la liturgia del Gr. 18 Caballero Rosacruz, menciona la existencia de una iniciación trascendental que no puede ser otorgada por ningún ser humano, y solo se alcanza por vos mismo en el silencioso santuario  de vuestro fuero interno. (3)

Es cuanto mi opinión, pensar y sentir.

“El secreto es inviolable por su propia naturaleza, y se conserva hoy tan puro como cuando se encontraba en los templos de India, de la Samotracia, del Egipto y de la Grecia” (8).

“La vedad absoluta no existe, solo la interpretación” (6).

Fraternalmente.

 

Lázaharo Hael,’,

 

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente, son reflexiones y meditaciones personales. No representan necesariamente la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todos son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Miércoles 19 de octubre del 2016.

Bibliografía:

(1).- Tarot.- Isabel Fernández.

(2).- Epicuro.- Filósofo Griego (341-270 a.C.)

(3).- Liturgia Caballero Rosacruz Gr. 18. .- Masonería Escocesa.

(4).- El Libro de los Secretos.- Deepak Chopra.

(5).- Astrología y Kabbalah.- Z’ev Ben Shimon Halevi.

(6).- Friedrich Nietzsche.

(7).- Luz primordial.- En Ocultismo, es la luz que nace en y a través de las preternaturales tinieblas del Caos, que contiene “el todo en todo”.- La Doctrina Secreta (Vol 1. Cosmogénesis), y glosario teosófico de Helena P. Blavatsky.

(8).- Liturgia Aprendiz de Mason.- Masonería Escocesa.