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Grados Filosóficos
Capitulares

Sé como se alcanza la inmortalidad


Prologo:

El presente es un tanto hipotético, sin embargo, quien sepa leer entre líneas comprenderá y agregara si llegara a faltar algo. La Biblia es un excelente libro de apoyo porque a pesar de estar múltiples veces alterada, continua diciendo mucho más de lo que contiene escrito.

En el presente, tocare ligeramente, algunos puntos sobre las enseñanzas de los grados capitulares, con el único objetivo de clarificar el tema presente, y motivar el avance y estudio de los grados superiores.

“SÉ COMO SE ALCANZA LA INMORTALIDAD”

¿Sois Maestro Masón?: “La acacia me es conocida”. (4)

¿Qué significa esa frase?:“Que sé cono se alcanza la inmortalidad”.

¿Qué es la inmortalidad?: El pensamiento elevándose su idealidad y tomando posesión de su propia divinidad.

¿Por qué os rodeáis e cuadros de la muerte para simbolizarla?: Porque la del iniciador era el complemento necesario de la iniciación, según la ley palingnésica (1) de los antiguos filósofos: “La vida se sostiene por la muerte” y nosotros representamos en el dramas astronómico de Hiram la metempsícosis (2) en el sentido en que la tomaban aquellos sabios.

¿Cuál es el secreto de la maestría?: Revelar el de la creación al iniciado demostrándole que la materia y la inteligencia suma, de la que nuestro pensamiento es un efluvio, son inmortales. Y si la primera cambia sin cesar de formas, lo que hace de la creación, el estado natural del universo, el pensamiento o la idea, en vez de transformarse como aquélla, se fecunda y perfecciona más y más.

La acacia por su verdor y frescura, es un símbolo de la inmortalidad. San Pablo Dice: “Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.” Ef. 2:10. Se dice que Jesús el Cristo fue el primogénito y unigénito de Dios, lo que vendría siendo la “materia primordial” con que todo fue hecho, y San Juan va más allá en el primer capítulo de su evangelio,  al decir que después de crear las formas, el “verbo” o consciencia cósmica de la que habla la liturgia del Gr. 18 Caballero Rosacruz, se encarnó y vivió como hombre sobre la tierra. Concluyendo: E el hombre, existe la sustancia y la esencia, la primera son los cuerpos físicos finitos, la segunda es el alma inmortal.

Sé cómo se alcanza la inmortalidad: El hombre para experimentar y conocer la realidad que le rodea, se convierte subjetiva e interiormente en aquello que percibe. Como la simetría y forma, el aroma, color, textura y dimensión de una flor, son percepciones que cobran realidad en su interior. Cierto es que el objeto tiene su cualidades y dimensiones por sí mismo, pero es el hombre quien interpreta y da valor a su propia realidad.

El hombre al decir que conoce como se alcanza la inmortalidad, es decir que conoce la inmortalidad, no intelectualmente, sino que ha experimentado la existencia del alma. La liturgia del Grado 18 Caballero Rosacruz sugiere ejercicios o prácticas como la concentración y la meditación, pero los resultados no son alcanzables tan fácilmente como multiplicar dos más dos, sino que requieren esfuerzo, constancia y perfección… Cabe aclarar, que meditar no es precisamente reflexionar.

Cuando una persona en perfecto estado de relajación y meditación profunda, cuando tanto el cuerpo como el universo material y objetivo dejan de existir y solo se encuentran en estado de consciencia en medio de la oscuridad de vuestra mente, “algo” intangible e inmaterial de vosotros mismos se percibe, ésta es la tierra sagrada en que tuvo que descalzarse Moisés ante la zarza ardiente, es la bóveda secreta donde se encuentra el corazón embalsamado de de Hiram Abif, ésta es la verdadera exaltación al grado de Maestro Masón, es la iniciación trascendental de la que habla la liturgia del Caballero Rosacruz. Lo que continua ya es un secreto asunto de  ustedes.

La liturgia del Caballero Rosacruz, advierte que esta iniciación, no es posible otorgarla por ningún otro ser humano, sino que es alcanzable solo por vosotros mismos en el interior de vuestro templo interior, ahí os espera vuestro Maestro Secreto, que no es otro que ustedes mismos, vuestra propia alma. La alegórica palabra perdida que tanto habéis buscado, el delta luminoso con el nombre sagrado de Dios.

¿Cuál es el secreto de la maestría?- La maestría o divinidad es perfección. Todo hombre porta consciente o inconscientemente un ideal de sí mismo, que se perfecciona conforme el hombre evoluciona, y este Ideal viene siendo un reflejo de otro superior tan perfecto como el hombre es capaz de imaginar y ansia llegar a ser, Dios. Éste es el ideal secreto que la mayoría de los hombres guarda en su interior. Quien no tenga este anhelo y no busque, jamás será dios ni será aceptado entre los dioses.

Dios es el todo, el hombre encarnado es un ser virtual de consciencia individualizada circunscrito a la presente encarnación, y a través del cual, el universo o Dios se experimenta y conoce a sí mismo… Conocer la inmortalidad es conocerse a través de la experiencia personal e interior, a sí mismo como alma y por consiguiente  Dios.

Por mis palabras, en otros tiempos los religiosos gritarían blasfemia y seguramente me llevarían a la hoguera después de pasarme por el potro y otros tormentos. Como a: Giordano Bruno, Girolamo Savonarola, Hypatia, Juana de Arco, Jacques de Molay entre muchos más.

Buscar el conocimiento de la inmortalidad a través de la maestría o divinidad, se requiere como inicio pensamiento crítico y libertad de dogmas, fe ciega, sofismas y paradigmas basadas en el temor, la superstición y el sometimiento a ideas, doctrinas o religiones no sustentadas por nuestra razón y lógica.

El problema del hombre, es la idea o concepto que tiene de Dios. El hombre y Dios son uno solo, y no podría ser diferente o distinto al aceptar que Dios es el todo y absoluto, de cuanto existe.

La liturgia del Gr. 18 Caballero Rosacruz habla de que el ser humano tiene una consciencia vigílica que forma parte de la consciencia de su maestro interior, el alma, que a su vez esta imbíbita en un alma universal y una consciencia cósmica.

El cabalista dice: “Dios deseo conocerse a sí mismo, y creo un espejo para ello”, Deepak Chopra dice otro tanto: “El universo se experimenta y conoce a si mismo, a través de la humanidad”, “Lo que anhelamos es un secreto que se revela sólo cuando estamos dispuestos a descubrir una parte oculta de nuestro ser”.

Cuando nuestra consciencia sea consciente, vaya la redundancia, en el alma, y se yerga sobre su sepulcro, el cuerpo físico, en plenitud de facultades, podremos decir con plena autoridad y certeza “Soy Maestro Masón y La Acacia me es conocida”.

Es mi opinión, pensar y sentir.

“El secreto permanece incólume e inviolable por su propia naturaleza” (3)

Pax Vobiscum.

 

Lázaharo Hael. M,’, M,’,

 

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no representan necesariamente la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todo son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Jueves 10 de noviembre del 2016.

Bibliografía:

Liturgia primer grado de la Masonería Escocesa.

Liturgia tercer grado. Maestro Mason.

Liturgia Gr. XVIII Caballero Rosacruz.

La biblia Reina Valera.

(1).- Palingenesia.- El término palingenesia (o palingénesis) (del griego palin, “de nuevo”, y génesis, “nacer”) es un término que corresponde a conceptos análogos en historia de la ley, filosofía, teología, política y biología. Es una doctrina que plantea que cada ser vivo cumple un ciclo de existencia, comprendido desde el nacimiento, pasando por su existencia, luego su muerte, hasta la reencarnación.- Wikipedia.

(2).- La metempsicosis o metempsícosis.- Es una antigua doctrina filosófica griega basada en la idea tradicional de la constitución triple del ser humano (espíritu, alma y cuerpo), que afirma el traspaso de ciertos elementos psíquicos de un cuerpo a otro después de la muerte.- Wikipedia

(3).- Liturgia primer grado de la Masonería Escocesa.

(4).- Liturgia tercer grado Maestro Mason. Masonería Escocesa.

Consciencia y Realidad


1

(Caballero Rosacruz. Gr. 18°)

La idiosincrasia en la que fuimos formados, nos distingue del resto de la humanidad. Nuestro contacto o relación con nuestro entorno, formo nuestro tejido o estructura psicológica que nos soporta y ayuda a interpretar la realidad que nos rodea y la nuestra propia.

La realidad cósmica es una y la realidad humana es otra. Que tienen puntos de coincidencia cierto es, sin embargo, la realidad cósmica es única, mientras que la humana pudiese llegar a ser tan plural y diferente, como grados de consciencias y mentes existan en ella.

Comúnmente se puede apreciar que las personas suelen identificarse a través de esta estructura psicológica de sus ideas, inclusive creen ser el conjunto de experiencia y conocimientos que les fueron inculcadas desde el momento de su nacimiento hasta el momento actual. Nuestra personalidad o lo que creemos ser, nos hace seres virtuales dado que descansa sobre el conocimiento que portamos de nosotros mismos, no de la esencia original. Nacemos con nuestra mente en “blanco”, y son nuestros padres, maestros, guías religiosos y sistemas de gobierno entre otras voces de autoridad quienes nos dan una formación social, un nombre, nacionalidad y religión entre otras cosas más. Todo esto va formando nuestra estructura mental o psicológica que nos identifica como individuos y nos permite o facilita nuestra relación con el universo que nos rodea.

La idea de lo que somos, no es propia ni original, sino implantada o formada por voces y voluntades ajenas a nosotros. La búsqueda de nuestra verdadera identidad requiere libertad, sin embargo y un tanto paradójico, el hombre piensa en forma relativa, incluyendo el concepto o idea que tiene de su propia libertad.

La libertad mental del hombre, está condicionada y limitada por su propia consciencia, de tal modo que las cadenas más férreas y tiranas que lo sujetan, no son exactamente materiales, sino psicológicas.  Las ideas, conceptos y creencias en las que fuimos formados, en muchas ocasiones nos impiden o dificultan cuestionarnos y avanzar por confort, superstición, ignorancia o por indolencia.

Una noche viendo un programa del National Geographic en la televisión, Un Judío de familia fundamentalista, deseo y fumo a escondidas, un cigarrillo en “Sabbat”, y decía que temblando de miedo, esperaba que Dios le enviara un rayo desde el cielo y lo matara por tal pecado o infracción. Lo anterior se debía a las ideas que religiosos y familiares habían sembrado en su mente. Obviamente no pasó nada… El hombre para avanzar en su proceso evolutivo, muchas veces debe vencerse a sí mismo.

Todo ser humano busca la “confirmación y aceptación” de sus ideas, creencias y conceptos por la sociedad con la que convive, y busca convencer a través de evidencias que trata de encontrar en el universo material u objetivo que le rodea. El creyente religioso cree confirmar la existencia de Dios tomando como evidencia la existencia de vida en la tierra, la visión de una noche estrellada, o la manifestación de fuerzas y eventos de la naturaleza entre otras cosas más. Pero eso que creemos ver de la naturaleza solo es una parte de un todo, o menos aún, porque solo viene siendo aquello que nuestros sentidos y consciencia son capaces de percibir e interpretar, o sea que no es la realidad definitiva y absoluta. La historia se encarga de confirmar lo anterior al recordarnos que en el pasado, el hombre creyó como verdad cierta y absoluta que la tierra era plana, que el átomo era la parte más pequeña e indivisible de la materia y que la tierra era el centro del universo entre otras cosas más.

Dios la causa primera se pierde en lo infinito volviéndose inefable e incognoscible como el hombre lo es para la célula biológica de su cuerpo. Los Dioses y Demonios “del hombre”, viven su interior, y son fuerzas constructivas o destructivas que emergen como pulsiones que influencian sobre sus actos, pensamientos, emociones (3) y sentimientos (4).

La existencia y acción del Dios Causa Primera, debe ser cósmica, y de ningún modo a nivel individual o de grupo; “El universo reposas en las leyes de la creación” (1). De ahí la frase de Isaac Newton: “A toda acción corresponde una reacción”, o la frase “El hombre es el arquitecto de su propio destino”, y no a la acción de un Dios que está al pendiente de premiar o castigar al hombre.

El hombre es un animal de hábitos y costumbres. La inercia de nuestros actos, pensamientos e emociones, nos sujetan como las langostas que intentan salir del cubo en que se encuentran, más las que están debajo la sujetan impidiéndoselo.

El peor y más severo adversario que tiene el hombre es él mismo, y su consciencia y mente marcan los límites de su realidad. Avanzar implica ampliar o romper con viejos esquemas mentales y emocionales, que en última instancia, solo se tiene a sí mismo para hacerlo.

Cuando Moisés frente a la zarza ardiendo en el monte Horeb le pregunta a Dios por su nombre, éste le contesta: “EHYEH ASHER EHYEH” (Ex. 3:14) que algunos escritores traducen como: “YO SOY EL QUE SOY”, mientras que otros lo traducen como: “YO SOY EL QUE SERÉ” (2).

Concluyo sin terminar.

Objeto y sujeto se vuelven uno en el fenómeno de la observación. El hombre al observar el cosmos y sus Dioses se observa a sí mismo. Esa percepción le revela sus propias capacidades para percibir y comprensión actualmente. La libertad que exige la búsqueda de su propia esencia de cuanto es, es un ilusión de su relatividad, y la realidad que percibe y comprende relativamente, está condicionada y limitada por sus propios sentidos, consciencia, mente y razón.

Los Dioses que el hombre posee, son creaciones propias y análogas a una percepción intuitiva del Dios Primero. La realidad cósmica se le revela gradual y progresivamente conforme su consciencia y mente evolucionan en el saber o conocimiento, porque ésta es la base de la comprensión de su propia consciencia, mente y razón.

Vivimos en un mundo más de “creencias” que de conocimientos científicos, morales, religiosos o místicos. Despreciamos el “dogma”, sin embargo nuestra vida está plagada de ellos, porque la comprensión por uno mismo sobre lo que nos rodea o cuanto somos, depende de teorías e hipótesis  de mentes ajenas a nosotros mismos, porque no poseemos el conocimiento por propia experimentación, por decirlo de algún modo más claro: De la biología de nuestro cuerpo, mente, emociones, la física tradicional y cuántica, las matemáticas y adelantos científicos de satélites o naves que hacen posible los vuelos a otros planetas, o los medios de comunicación modernos por mencionar algunos. Sin embargo, la búsqueda de cuanto somos, cuales son los límites actuales de nosotros mismos, cual es nuestro potencial por desarrollar y otras cosas más está legítimamente permitido y es una obligación forzosa porque saber “Que o Quien Somos” o que podemos llegar a ser, conforma nuestra propia realidad. Nuestros propios Dioses esperan alcanzar realización a través y en sus propios creadores. Hombres, Cosmos y Dioses son uno solo, pero no somos plenamente conscientes de ello. Por ello Dios contesta a Moisés “Yo soy lo que soy” o “Yo soy lo que seré”. Porque solo existe el cero como espacio y el uno manifestado en múltiples dígitos, ecuaciones y algoritmos. Y anterior al cero está el “Ain Soph Aur” como los tres velos que cubren el rostro inefable de Dios causa primera y origen de cuanto es… Solo existe un ser en proceso de ser lo que será… Y nada más.

Todo lo anterior se podría sintetizar en siete palabras: “Pasar de la inmanencia a la trascendencia”.

 

“Detrás de cada palabra hay muchas más”

Fraternalmente.

 

Lázaharo Hael,’,

 

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente son reflexiones y meditaciones personales. No representan necesariamente la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todo son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Jueves 07 de abril del 2016.

Bibliografía:

(1).- Los Rosacruces Revelan el Secreto.

(2).- Biblia de estudio.- Reina-Valera.

(3).- La emoción es un estado afectivo que experimentamos, una reacción subjetiva al ambiente que viene acompañada de cambios orgánicos (fisiológicos y endocrinos) de origen innato, influidos por la experiencia. Las emociones tienen una función adaptativa de nuestro organismo a lo que nos rodea. Es un estado que sobreviene súbita y bruscamente, en forma de crisis más o menos violentas y más o menos pasajeras.

En el ser humano la experiencia de una emoción generalmente involucra un conjunto de cogniciones, actitudes y creencias sobre el mundo, que utilizamos para valorar una situación concreta y, por tanto, influyen en el modo en el que se percibe dicha situación.

(4).- El sentimiento es el resultado de una emoción, a través del cual, la persona que es consciente tiene acceso al estado anímico propio. El cauce por el cual se solventa puede ser físico y/o espiritual. Esta respuesta está mediada por neurotransmisores como la dopamina, la noradrenalina y la serotonina. Forma parte de la dinámica cerebral del ser humano y de los demás animales, que les capacita para reaccionar a los eventos de la vida diaria al drenarse una sustancia producida en el cerebro, al mismo.

(  http://psicogene.blogspot.mx/p/las-emociones-los-sentimientos-y-las.html ).

Grado 4º R.·.E.·.A.·.A.·. Maestro Secreto


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La Masonería es una sucesión de alegorías, sin embargo, son meros vehículos que transportan grandes lecciones de moralidad y filosofía. Uno aprecia más completamente su espíritu, sus objetivos, sus propósitos, cuando avanza en los diversos grados, puesto que constituyen un gran sistema, completo y armonioso.

Los primeros tres, grados simbólicos, nos han legado a nosotros de una edad cuando los símbolos eran utilizados, no para revelar, sino para cubrir. Era una edad, cuando el aprendizaje más común era confinado a unos pocos selectos. Era una edad en la que los principios más simples de moralidad parecían verdades recientemente descubiertas.

Por lo tanto, pudo parecerle a uno que sus lecciones en moralidad no eran nuevas, la instrucción científica solo rudimentaria, y los símbolos explicados en forma imperfecta. Sin embargo, estos grados antiguos y hermosos ahora se mantienen, en su grandeza ruda y mutilada, como columnas quebradas de un templo Druídico sin techo. Son la entrada al gran templo Masónico, las triples columnas del pórtico.

Habéis dado el primer paso sobre el umbral, a través del pórtico, hacia el santuario interno y el corazón del templo. Ahora estáis en el camino que conduce cuesta arriba a la montaña de la verdad. Depende de vuestra Reserva, Obediencia y Fidelidad, para avanzar, o seguir estacionario.

Pensad no que podéis haceros verdaderamente Masón aprendiendo lo qué comúnmente se llama “el trabajo”. La Masonería tiene una historia, una literatura y una filosofía. Sus símbolos y ceremonias os enseñaran mucho, pero mucho debe ser buscado en otra parte, porque el Masón verdadero es, o debe ser, un serio investigador del conocimiento.

Unas pocas lecciones rudimentarias en arquitectura, algunas máximas familiares de moralidad, no deben satisfacer más al investigador serio que persigue la verdad Masónica. Dejad al que esté contento con tan poco, no busque subir más arriba. Si quisierais entender las hermosas y armoniosas proporciones de la Masonería, debéis leer, estudiar, reflexionar y discriminar. Si hicierais esto, aprenderéis que la francmasonería es una benefactora universal de la humanidad, nacida en la misma cuna de la raza humana.

Aprender, hacerse sabio, es una necesidad de cada alma verdaderamente noble. Enseñar, compartir nuestra sabiduría y conocimiento con otros, es el impulso de una naturaleza noble, y el trabajo más digno del hombre. Lograr la verdad, y servir a nuestro país y la humanidad, es un destino verdaderamente noble. De aquí en adelante y toda vuestra vida, estos principios deben dirigir vuestra conducta diaria. Si ascendereis a este destino alto, avanzad. Si teneis otros objetivos menos nobles y estáis contento con un vuelo más bajo, deteneos aquí; dejad a otros escalar a las alturas y la Masonería que satisfaga su misión. Si avanzáis, ceñid vuestras espaldas, pues el camino es largo y laborioso. El placer, todo sonriente, os hará señas por un lado, mientras que por otro, la indolencia os invitará a soñar entre las flores. Preparaos a través de la Reserva, Obediencia y Fidelidad para resistir las tentaciones de ambos.

Cuando prestáis un juramento ante Dios, evitad el no pagarlo. Es mejor que vos no juréis, a que juréis y no pagarlo. No seáis impetuoso con vuestra boca, no permitáis que vuestro corazón sea precipitado de proferir cualquier cosa frente a Dios. Pues Dios está en el cielo y vos estáis sobre la tierra. Por tanto, haced que vuestras palabras sean pocas. Considerad bien que es lo que vos prometéis, pero una vez que se dé la promesa y el compromiso, recordad que aquél que es falso con sus obligaciones será falso con su amigo, con su familia, con su país y con Dios. La palabra de un Masón, como la palabra de un Caballero en la época del Código de Caballería, debe ser sagrada, y el juicio de sus hermanos sobre él que viole su obligación debe ser tan severo como el juicio de los censores Romanos sobre el que violó su juramento.

La buena fe es venerada entre los Masones como era entre los Romanos, los que colocaron su estatua al lado de Júpiter Optimus Maximus. Nosotros, como los Romanos y los caballeros de antaño, sostenemos que la calamidad debe ser elegida siempre antes que la bajeza y que uno debe elegir siempre morir antes que ser deshonrado. Un francmasón, por lo tanto, debe ser un hombre de honor y de conciencia, prefiriendo su deber antes que cualquier otra cosa, incluso antes que su vida; independiente en sus opiniones, de buenas morales, sumiso a las leyes, dedicado a la humanidad, a su país, a su familia; bueno e indulgente con sus hermanos, amigo de todos los hombres virtuosos, y listo para asistir a sus compañeros por todos los medios en su poder.

Así vos fuereis fiel a vos mismo, a vuestros compañeros, y a Dios, así haréis honor al nombre y al grado de Maestro Secreto; el cuál, como otros honores Masónicos, degrada si es que no es merecido.

El Hijo Primogénito y Unigénito de Dios


Sin título

Prefacio:

En misticismo, el saber no se fundamenta por el hecho de haberlo leído o escuchado, sino por la experimentación en uno mismo. Como tampoco es considerado como verdad mística por el solo hecho de que tales  argumentos las aseguren como ciertas por enormes y poderosas instituciones o porque fueron escritos por antiguos ancestros hace eónes de tiempo en lenguajes y culturas extraños y difíciles de comprender, como tampoco son verdades por ser repetidas infinidad de veces o porque una gran multitud cree que son verdades.

La Masonería Escocesa en su esencia o espíritu es mística, pero debe comprenderse que no todos los Masones lo son. El verdadero Mason  tiende hacia el misticismo, pero antes debe ser libre de pensamiento, emociones y actos. De ahí que una de las frases más importantes en nuestra orden sea: “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, y la siguiente frase seria: “Fe, Esperanza y Caridad” palabras que van dirigidas y tratan sobre el hombre mismo. Estas frases lejos de todo dogmatismo religioso, son requisitos esenciales para la búsqueda del misterio de la “PALABRA PERDIDA” que viene siendo nuestra propia y original identidad, nuestra alma, y a través de ella iniciar la búsqueda del misterio mayor, la del G,’, A,’, D,’, U,’, porque no es exactamente él quien deberá bajar a la tierra, sino es el hombre quien deberá “elevarse” en su búsqueda, y en esa proporción, el padre descenderá al encuentro de su hijo. Lc. 15:11-32.

“El Grado Místico por excelencia en la Masonería Escocesa, es el  Caballero Rosacruz 18°“ Así lo menciona literalmente la propia liturgia de este grado. (4).

“EL HIJO PRIMOGÉNITO Y UNIGÉNITO DE DIOS”

(Gr.18. Caballero Rosacruz)

La Biblia señala a Jesús el Cristo como el hijo primogénito (Col. 1:15) y unigénito (Jn. 3:16) de Dios en los siguientes términos:

“El SEÑOR me poseyó al principio de su camino, antes de sus obras de tiempos pasados. Desde la eternidad fui establecida, desde el principio, desde los orígenes de la tierra” Proverbios 8:22-23. (2).

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.  Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres” Jn. 1:4. (2).

Sin embargo la legitimidad de la Biblia es cuestionable porque  “aparentemente”, el antiguo testamento es un plagio del Zend-Avezta por Abraham cuando vivió en “Ur” ciudad al sur de Mesopotamia. El Send-Avesta algunos escritores afirman que fue escrito siglos antes de Jesucristo por los sumerios o babilónicos. Civilización que dejo vestigios de la primera escritura humana, la cuneiforme.

Por otra parte, La liturgia del Caballero Rosacruz 18° de la Masonería Escocesa, dice literalmente: “Los templos de Dios en la tierra son los cuerpos humanos, y en cada uno de ellos, se encuentra como una proyección suya, un maestro cuya mente está imbíbita en la mente cósmica, un maestro cuya alma y cuya vida son alma y vida de Dios” (4). Según lo anterior, existe una mente cósmica y un alma universal, y que nuestra mente y alma, vienen siendo un reflejo o proyección de la misma, que como corolario podría deducirse que existen dos líneas evolutivas simultáneas y simbióticas, una la del hombre como individuo, y como consecuencia la de la mente cósmica y alma universal.

La evolución del hombre radica en el conocimiento y control de sí mismo. Y esto no lo hace a través de la pasividad o reposo, sino a través de la acción, de ahí la frase: “El hombre existe mientras esta en acción”, y para ello requerimos además de mente y consciencia, un cuerpo compuesto por materia altamente organizada; En el presente caso, Adán viene siendo la mente y consciencia, Eva seria la materia organizada como cuerpos.

Los Cabalistas escriben: “Dios deseo conocerse a sí mismo, y para ello creo un espejo para verse reflejado en él”. Este espejo es la humanidad con cuerpos, mentes y consciencias; La omnidad, el cosmos o Dios si así lo prefieren llamar, se conoce a sí mismo a través de la consciencia humana. El cosmos se experimenta a sí mismo a través del hombre (5)… Y Siendo Dios el absoluto, no podría ser de otro modo.

Z’ev Ben Shimon Halevi en su libro “Árbol De La Vida” dice en palabras más o menos: Dios genero una contracción en sí mismo generando un espacio finito rodeado por el infinito. Esto me lleva a una trinidad: El espacio, la materia primordial que quedo inerte flotando dentro del útero cósmico, y las leyes o fuerzas que iniciaron el movimiento en la materia primordial. Sin embargo la vida o hijo unigénito y primogénito de Dios, inicia en la materia primordial con la que fue hecho todo cuanto existe, como lo menciona San Juan en el primer capítulo de su evangelio; Materia que otras tradiciones le llaman de diferente manera, como materia astral, el agente mágico, el éter entre otras formas más. Esta materia primordial formando parte de la naturaleza de Dios, ya poseía en forma potencial lo que sería el universo y la humanidad.

El alma humana y la consciencia cósmica, son temas difíciles de tratar, por ello el presente más que una explicación, es un esfuerzo de reflexión y meditación para encontrar respuestas.

El Caballero Rosacruz no va a encontrar respuestas fuera de él, es menester introvertir su consciencia en búsqueda de su propia esencia espiritual, para ello, la liturgia de este grado sugiere ejercicios de concentración, pero no es una concentración sobre el universo externo que le rodea, sino una concentración interior en busca de nuestra original y propia identidad, y esto inexorablemente nos llevara a la meditación, que no es exactamente lo mismo que la reflexión.

La iniciación trascendental que menciona la liturgia, no es otra cosa que volvernos conscientes de nuestro universo interior, y de que existe un estado o grado de consciencia diferente al ordinariamente conocido. El sendero hacia ese estado solo puede ser individual e interior, y eso lo menciona la liturgia Gr. 18 cuando dice: “No podemos nosotros ni hay poder en el mundo fuera de vos mismo, que pueda iniciaros en el ultérrimo secreto del Gr. XVIII. En el silencioso santuario de vuestro fuero interno cintila la luz y solo vos, únicamente vos solo podéis, con esfuerzo y voluntad inquebrantable penetrar hasta ese lugar” (4).

La palabra perdida es el alma humana, y debe ser encontrada por el verdadero Masón. Pero solo lo lograra quien sea libre y puro, porque de lo contrario, solo encontrara su propio ego haciéndose pasar como el Maestro Interior; El primogénito y unigénito de Dios, es  la materia primordial, alma, consciencia y mente universal que llamamos el Cristo Cósmico.

La liturgia del primer grado Aprendiz de Masón, ya menciona la existencia de la consciencia universal. Sin embargo, algunos Masones que se fijan más en la forma que en la esencia, y que atesoran palabras como secretos valiosos, podrían gritar y rasgarse las vestiduras alegando que el secreto ha sido violado por mis palabras. Sin embargo la liturgia del primer grado Aprendiz de Masón dice literalmente: “El secreto es inviolable por su naturaleza, y se conserva tan puro como cuando se encontraba en los templos de la india, de la Samotracia, del Egipto y de la Grecia” (3). Porque la revelación del secreto no está en las palabras, sino en la experiencia interior personal e individual.

“No vistáis la verdad con el ropaje de la mentira, no ocultéis la verdad cuando la conocéis” Sura II. 39. (1).

“¡Ay de vosotros, intérpretes de la ley!, porque habéis quitado la llave del conocimiento; vosotros mismos no entrasteis, y a los que estaban entrando se lo impedisteis”. Lc. 1152 (2).

 “Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú has establecido, 4digo: ¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes, y el hijo del hombre para que lo cuides? Sal. 8:3-5. (2).

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; tocad, y se os abrirá”. Mt.7:7 (2)

 

Fraternalmente.

 

Lázaharo Hael,’,

 

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no representan necesariamente la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todo son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Lunes 22 de febrero del 2016.

Bibliografía:

(1).- El Corán.- Mahoma.

(2).- La Biblia Reina-Valera.

(3).- Liturgia Primer Grado Aprendiz de Masón.

(4).- Liturgia del Caballero Rosacruz 18°.

(5).- Sincro Destino.- Deepak Chopra.

Diccionario Enciclopédico de la Masonería.- Editorial del Valle de México, S. A. de C.V.

“IVENI VERBUM IN ORE LEONIS” ( Caballero Del Real Arco 13° )


Sin título

“IVENI  VERBUM  IN  ORE LEONIS”  (Encontré la palabra o verbo en la boca del león). Dentro del bestiario alegórico, el león es un símbolo solar de poder, fuerza y liderazgo. En el zodiaco se le asocia con el elemento fuego como la “Yod” decima letra del alfabeto Hebreo y primera en el nombre sagrado de YHVH; Dentro de los doce signos zodiacales, ocupa el quinto lugar, asociándolo por ese hecho, con el quinario la consciencia que preside el cuaternario del fuego, aire, agua y tierra.

En la iconografía bíblica aparece repetidamente el león en diferentes formas y eventos, por el ejemplo: Proverbios 30:29-31 Hay tres cosas majestuosas en su marcha, y una cuarta de elegante caminar: el león, poderoso entre las fieras, que no retrocede ante ninguna; el gallo, que se pasea erguido, asimismo el macho cabrío, y el rey cuando tiene el ejército con él”; También es posible  observar junto al evangelista San Marcos a un león alado, porque en el inicio de su evangelio, se refiere a San Juan como la voz que clama en el desierto, y suponían que el león que era el rey del desierto. El desierto es un lugar árido con casi nula existencia de agua y formas de vida. En este caso es un símbolo de la materia primordial desorganizada y carente de formas o cuerpos “vivos”. El león representa la mente y poder de la divinidad que ha de insuflar su aliento al pronunciar su nombre y dando inicio al movimiento que habría de generar las formas y el universo manifiesto; y citando una referencia más, cuando “El león de Judá (Jesús el Cristo con su garra (Mano) levanta al hijo de la viuda de naín, que había muerto días antes” Lucas 7:11-17… Evento que de seguro le atraerá hermosos recuerdos de su exaltación al Maestro Masón Gr. 3°, sin embargo, el secreto permanece oculto por su propia naturaleza.

La iglesia armenia dice: “Mors, ego sum mortis. Vocor agnus aum leo fortis” Que se traduce como: “Yo soy, la muerte de la muerte. Me llaman cordero, soy un león fuerte”  refiriéndose al Cristo interior o alma inmortal de toda persona… o posiblemente a Jesús el Cristo Cósmico.

El Caballero Del Real Arco Gr. 13° dice en su liturgia: “Inventi verbum in ore leonis”  Que quiere decir “Encontré la palabra, verbo o logos en la boca del león”  y que interpreta como: “El León emblema del pensamiento que se revela contra la fuerza y abre paso a la verdad”.

La biblia menciona en apocalipsis 5:5 a “Jesús el Cristo como el León de Judá que ha de abril el libro de los siete sellos”… Libro que posiblemente sea el cuerpo humano. Y muy posiblemente también, los siete cellos se refieran a los siete centros llamados Chakras o centros psíquicos que menciona Aldo Lavagnini en su libro <> y C. W. Leadbeater 33° en su libro <> entre otros más.

El Caballero del Real Arco Gr. 13° dice en su liturgia: “Sabed que ningún hombre vivo puede conocer a Dios más que por el pensamiento”  y agrega: “No busquéis adivinar los atributos del creador, pues sólo podréis darle los que pertenecen al hombre”, “El León es emblema del pensamiento que se revela contra la fuerza y abre paso a la verdad”.

El Maestro Secreto Gr. 4° intuye por la simbología de su mandil,  que la llave que es su propia alma, se encuentra pérdida en la naturaleza. Haciendo esto referencia a la alegórica caída de Adán en la materia.

El Caballero del Real Arco Gr. 13° Ha encontrado la palabra a través del pensamiento.

El Caballero Rosacruz Gr. 18° Sabe a través de las enseñanzas de su liturgia, “como” es posible encontrar su propia alma, no por la intuición o el pensamiento, sino cara a cara por los ejercicios y trabajos que se indican en su liturgia de grado.

El Caballero Kadosch Gr. 30° Es el consagrado o santo, lo que quiere decir que ha logrado ser uno solo con su alma. Y clama a toda voz: “El que venza los terrores de la muerte ascenderá más allá de la esfera terrestre y será digno de iniciado en los grandes misterios”.

En el Gr.13° del Real Arco, El león es la mente, y el verbo es el alma… Sin embargo: “El que tenga oídos, Oiga” Lc. 8:8.

Pax Vobiscum.

Lázaharo Hael,’,

Nota:

Palabras, Símbolos y Alegorías,  no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas..

El presente, son, reflexiones y meditaciones personales, no necesariamente representan la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todos son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Miércoles 13 de mayo del 2015.

Liturgia Del Real Arco 13.-                 R,’, E,’, A,’, A,’,

La Biblia Reina-Valera             Mundo Hispano.

Manual del Caballero Rosacruz.-        Aldo Lavagnini.

La vida oculta en la Masonería.-          C. W. Leadbeater 33°

LA BÚSQUEDA INTERIOR


Prologo:

El escrito anterior: “La Búsqueda Secreta” del 16 de octubre del presente año, me dejo varias ideas flotando en la mente, que no pude “plasmar” en palabras. Hoy pretendo expresarlas teniendo siempre en cuenta que solo son reflexiones personales donde un estado de consciencia me exige escribir para acercarme a la comprensión.

“LA BÚSQUEDA INTERIOR”

Vivimos cada segundo de muestra vida sin ser plenamente conscientes de la realidad de los eventos y de cuanto somos, y en ocasiones de repente o gradualmente despertamos a la realidad cierta ante el estímulo de alguna experiencia y nos damos cuenta que no somos lo que pensamos ser, observamos las personas que nos rodean, y sus histriónicas actitudes nos hacen reflexionar sobre nosotros mismos descubriendo nuestra real identidad y nuestro propio autoengaño.

Personalidad quiere decir mascara. Aquello que no forma parte de nosotros, sino que está adherido a nuestro rostro ocultando nuestra verdadera identidad. El ser humano es un ser incompleto e inacabado que siempre está en busca de su complemento o de aquello que le falta para sentirse realizado. El hombre consciente o inconscientemente sabe lo anterior, y busca aquello que le lleve a ese estado de  estado de plenitud armónica entre sus “cuerpos” material, emocional, mental y espiritual que análogamente vienen siendo los cuatro mundos de la Cábala, donde cada uno de ellos se toca y comparte cierta área común e información con el “mundo” inmediato anterior y posterior.

“Harás un candelero de siete brazos de oro puro conforme al modelo que te mostré en lo alto de la montaña” Ex. 25. El modelo del candelero o “Menorah” de siete brazos que “Jehovah Dios” le muestra a Moisés, no es otra cosa que la Cábala en una forma diferente al ampliamente conocido como árbol sefirótico, que entre otras cosas, es un símbolo alegórico del hombre, el cual porta en su “Atziluth” (1)  la parte más alta de sí mismo, su “inconsciente” o “mundo arquetípico”, el modelo  del ideal que el hombre que cree y pretende ser.

El inconsciente individual como colectivo, es el arcón de donde han emergido todos los dioses y demonios arquetípicos que el hombre ha tenido y vestido con el ropaje de los tiempos y cultura en que está viviendo. Deidades que habitan en el ser humano en forma de fuerzas y pulsiones, que motivan o afectan en diferentes forma e intensidad nuestra vida y la percepción de lo que el “yo” cree o pretende ser.

“Los cielos hace temblar la tierra, como la tierra hace temblar los cielos”. El modelo que el hombre porta y el hombre mismo, se afectan mutuamente, y ambos se modifican, agregan y eliminan constantemente su propia realidad, pero esto no termina ahí, sino que se extiende aún más, afectándose también en lo general como en lo individual de la humanidad.

El hombre difícilmente acepta por sí mismo la certeza de su propio conocimiento, y busca en el resto de la humanidad la “confirmación” de su  propio saber. Esto lleva disimuladamente u oculto dos pulsiones de la naturaleza humana, el “gregarismo” y la necesidad de ser “aceptado”.

La vida nos muestras diariamente los que somos, lo que poseemos y lo que carecemos, pero que en ocasiones no queremos o no podemos ver, porque  la “personalidad” y la “aceptación del grupo”, nos brindan confianza, seguridad y estabilidad en nuestra psique, de tal modo que lo anterior nos lleva consciente o inconscientemente a presentar resistencia a todo cambio, o en últimos términos a defender nuestra posición real o irreal.

El hombre discrimina, acepta, rechaza o ataca todo según el grado de coincidencia o divergencia con el “modelo” e “Ideal” de lo que  él cree o pretende ser. Gran parte de la realidad que el hombre percibe, incluyendo a sus propios dioses, son en gran parte proyecciones de él mismo. Dioses como seres perfectos en la imaginación del hombre, que no reflejan exactamente lo que él hombre es, sino sus propias necesidades y deseos de ser.

Friedrich Nietzsche lejos de ser un ateo como muchos creen, era un fiel creyente de Dios que proyecto en sus propios términos, su propia idea de Dios en el “súper-hombre” u “hombre perfecto” de sus escritos, que no es otra cosa que el “ideal” o “modelo” oculto en lo profundo del inconsciente humano y colectivo que tiende a cobrar manifestación como pulsiones de evolución y perfección humana… Porque el hombre podrá ser imperfecto, pero es perfectible. El problema del hombre respecto a Dios, no es el Dios mismo, sino el concepto o idea que el hombre tiene o se ha formado de él.

La búsqueda eterna del hombre es Dios, porque el encuentro y unión de ambos representa la realización del ideal en el hombre mismo.

El dios del hombre, está formado por dos proyecciones, el del hombre mismo y el “Dios Primero” el cual por su inmanencia y trascendencia cósmica se pierde en lo infinito y solo se intuye su presencia al “sentirlo” como una “pulsión” o “idea arquetípica” que emerge desde el infinito inconsciente hasta el consciente humano; Aquí cabe una aclaración: El cabalista cuando habla del infinito, no se refiere a aquello que no tiene límites, sino aquello cuyos límites no le es posible alcanzar a ver.

La búsqueda de la esencia real del ser humano, lleva a aceptar la existencia del alma y de Dios, pero el problema del hombre sobre estos dos aspectos que son uno solo, repito: no radica en ellos, sino en la idea y conceptos que el hombre se ha formado sobre ellos.

Busca al hombre y encontraras a Dios. Busca a Dios y encontraras al hombre. Para una gran mayoría de personas, Dios es una pulsión interior que lo impulsa hacia la búsqueda de la espiritualidad. Es una necesidad humana que exige un satisfactor. Fuera de toda discusión sobre si existe o no Dios, este es un ser o personaje importante en la vida de la humanidad que no debería ser ignorado ni atacado, sino estudiado y explicado dentro del contexto humano. La historia de la humanidad nos confirma su importancia al narrarnos importantes sucesos que han provocado y provocan aún hoy en día, fuertes y traumáticos cambios geopolíticos, económicos y sociales entre otros más, teniendo como trasfondo y pretexto humano a Dios.

La aceptación de una esencia humana llamada “alma”, “espíritu” o Dios mismo, podría tener oculta la pulsión principal de todo ser viviente, la “sobrevivencia”. En la cual, la existencia de Dios nos aseguraría continuar viviendo aún después de nuestra muerte biológica. Sea esto cierto o no, aporta una estabilidad y armonía a nuestra psique. Por lo pronto y solo por hoy, como dijo Epicuro: “Comamos y bebamos, que mañana moriremos” (2).

 

“Spes Mea In Deo Est” (3).

 

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías no son verdades por sí mismos, solo señalan hacia ella.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no necesariamente representan la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todos son invitados a leer.

(1).-Atziluth.- Mundo Cabalístico de los arquetipos, o mundo de las emanaciones, el mundo divino.

(2).- Epicuro (griego de Samos, aproximadamente 341 a. C. – Atenas, 270 a. C.) fue un filósofo griego, fundador de la escuela que lleva su nombre (epicureísmo). Los aspectos más destacados de su doctrina son el hedonismo racional y el atomismo.

(3).- Spes Mea In Deo Est.- La Esperanza de los hombres está en Dios.

 

LA BUSQUEDA SECRETA


Objeto y sujeto se vuelven uno en el fenómeno de la manifestación. Para el ser humano, nada existe fuera de su consciencia, de tal modo que el universo solo existe en la medida que el hombre lo percibe y lo experimenta.

Una  flor como la “Rosa”, bien podrían tener una forma armónica y proporcionada, textura suave y aterciopelada, color rojo intenso o una blancura virginal, aroma agradable al olfato y belleza sublime a la vista. Pero estas características no tienen existencia real sino que son producto de nuestros sentidos y consciencia, pero el hombre va más allá hacia lo subjetivo, y le otorga además un valor simbólico de amor al ofrecerlo como tributo u homenaje a un ser amado, y se extiende aún más hacia el plano místico o espiritual cuando se refieren a ella como “La Rosa de Sarón y El Lirio de los Valles” haciendo referencia a Jesús el Cristo.

El hombre para atribuirle cualquier valor o cualidad a la “Rosa” como a cualquier objeto, persona o evento, es menester experimentarlos subjetivamente en él mismo.  Nuestra consciencia y mente han venido haciendo esto desde que nacimos, de tal modo que no nos detenemos a ser conscientes del proceso de percibir y experimentar, sino que lo hacemos automáticamente en fracciones de segundo o en un tiempo indeterminado.

El hombre busca aquello que conoce o intuye su existencia. A Dios nadie ni aún Moisés lo ha visto jamás, porque No tiene una realidad objetiva o concreta, sino que es un “ideal” abstracto de perfección, y cuya búsqueda o realización no es posible encontrarla fuera del hombre, porque es “algo” subjetivo que solo puede encontrar existencia en el interior humano, esta es la búsqueda secreta, interior, personal y espiritual, donde el hombre experimenta en diferente grado y forma la divinidad de su Dios.

La búsqueda de Dios por el hombre, Es la búsqueda de él mismo, de su propia y verdadera identidad, porque toda realidad humana solo existe en el interior del hombre. Todo cuanto percibimos y comprendemos, nos refleja a nosotros mismos, porque en últimos términos, son obra de nuestros sentidos, consciencia y mente, nosotros somos los “escultores” de nuestra propia realidad.

Aceptar que somos “polvo de estrellas” es muy pobre. Nuestro cuerpo biológico es nuestro soporte y fundamento de nuestra psique, pero el “yo” que nos identifica va mucho más allá de la materia organizada, y busca refugio o identidad en nuestro propio pensamiento o mente… De ahí la frase de René Descartes: Cogito Ergo Sum”.

Somos seres espirituales o mentes conscientes si prefieren llamarle así, que partimos desde cuerpos materiales altamente organizados con células, tejidos, órganos y sistemas biológicos que culminan con un maravilloso sistema cerebro espinal, y más específica y particularmente el órgano llamado “cerebro” que nos ha permitido obtener y evolucionar como consciencia y mente… ¿Sera acaso el cerebro la alegórica manzana que Adán comió en el jardín del edén cobrando consciencia de su desnudez?

El ser humano nace con un grado de consciencia biológico, que despierta ante los estímulos de nuestras fuerzas instintivas que jamás nos abandonaran, y conforme crecemos, nuestra mente y consciencia evoluciona a través de nuestras experiencias vivenciales.

Consciencia y autoconsciencia. La primera nos vuelve conscientes del universo que nos rodea y de nuestra existencia dentro de él. La autoconsciencia la definen como poseer consciencia de nuestros propios estados, recursos y facultades que poseemos, pero más claramente es ser consciente de la acción de nuestra consciencia… Porque al final de cuentas, podríamos llegar a la conclusión de que somos consciencia.

“Dios deseo conocerse y para observarse a sí mismo, formó un espejo llamado humanidad” (1). El hombre es algo similar, y se observa a sí mismo a través de lo observado, pero no siempre es así, sino que observa sin ser consciente de su estado como observador. El hombre crea su propia realidad de la realidad que observa o percibe. Y en ese proceso se descubre a sí mismo al volverse observador y autocritico de sus propias creaciones.

La psicología actual define al “ego” como el “yo”. Que viene siendo esa parte de nuestra mente que administra nuestra relación con el universo que experimentamos. Pero es un “Yo” o “Ego” que no refleja exactamente nuestra verdadera identidad, porque fue modelado por las exigencias de nuestras propias fuerzas inconscientes, más las exigencias de la sociedad según el tiempo y espacio en donde vivimos.

La relación de “Dios” y “hombre”, es la misma que la relación que guarda “alma” y el “hombre-ego”. Dios trata de conocerse observando su imagen reflejada en la humanidad, y el alma del hombre hace lo mismo tratando de conocerse observando el actuar y sentir del “hombre-ego”.

La pulsión secreta del hombre, es la búsqueda de Dios, porque éste es en últimos términos su verdadera realidad de sí mismo, o al menos su realidad ideal que desea llegar a ser. Porque ambos son una misma cosa y un solo ser, porque no hay nada más. De ahí que al pregunta Moisés a Dios por su nombre, él responde: “Yo Soy Yo”, ya que no puede ser Pedro, Juan o maría, porque no hay nada ni nadie después de él. Solo existe Dios expresándose y experimentándose en múltiples formas, y convirtiéndose en el ideal más elevado y perfecto que el hombre imagina y desea ser.

Dios es el subconsciente cósmico. Como el verdadero  hombre permanece oculto en el subconsciente humano. Ambos, Hombre y Dios son solo uno solo, esforzándose en experimentarse para llegar a conocer su propia capacidad y potencialidad a través del proceso evolutivo de la vida.

El problema de muchos hombres, es el concepto o idea que tienen de Dios, y sobre todo, que han dejado de buscar, y en forma indolente y en un estado de confort reprobable, aceptan las ideas que las religiones han depositado en sus mentes. Estos conceptos, ideas y cualidades que los religiosos le han asignado a Dios lo han vuelto inalcanzable para todo ser humano.

Para conocer a Dios, solo existen dos alternativas. Que Dios se convierta en hombre o que el hombre se convierta en Dios. Y según la biblia, Dios ya se hiso hombre: “Y el Verbo (logos) se hizo hombre y habitó entre nosotros” Jn. 1:14.  Ahora solo falta que el hombre se convierta en Dios… Atrevidas palabras que en tiempos pasados sería motivo para que la “Santa” Inquisición con su rígida e intolerante mente que posee, decretar mi muerte en la hoguera e infligiendo como muchas veces lo hiso, el quinto mandamiento de la ley de Dios: “No Mataras”. Pero negar la posibilidad de que el hombre algún día llegue a ser uno con Dios, es negar la estirpe y linaje divino del alma humana como una emanación o hijo de Dios.

El hombre para encontrar a Dios, primero debe ser libre. No es posible alcanzar a Dios caminando con pies ajenos, y mucho menos con cadenas en los tobillos de miedos a un infierno eterno y a demonios que solo existen en la mente de quienes lo pregonan, o de un Dios vengativo y cruel donde sus deseos que emergen de la boca de los religiosos, deben seguirse al pie de la letra, porque de lo contrario la ira de Dios será sobre ellos… Cada quien tiene sus propios Dioses y demonios, y el de los religiosos no son los míos.

Conclusión:

El hombre ha tenido y tiene muchos Dioses, sin embargo, Dios la causa primera permanece inefable por ser incognoscible para el ser humano. El presente no habla del “Dios primero”, habla del “Dios del hombre”, del alma, consciencia y mente humana, porque el hombre solo se tiene a sí mismo para encontrar respuestas, y él mismo es la llave para comprender todos los misterios del hombre, universo y Dios. Negarse este legitimo derecho por temor a ofender una inteligencia suprema o deidad alguna, es una estupidez que minimiza a cualquier deidad, sería tanto como si nosotros como adultos nos ofendiéramos por algún comentario infantil de algún niño.

Intenta buscar respuestas más allá de la simplicidad de lo aparente. No asumas palabras ajenas como ciertas sin antes haberlas pasado por el discernimiento de tu mente, lógica y razón. Las palabras son importantes, pero no tanto como la idea que intentan transmitir. El problema del hombre sobre la idea y concepto Dios, es que no ha comprendido la idea fundamental de la palabra Dios, y sobre todo, que Dios no tiene religión, ni es mercancía de nadie…Sino que es universal.

Una gran mayoría de personas que siguen el sendero del misticismo, y que es común encontrarlas en ordenes y fraternidades como “La Rosacruz” o La “Masonería Escocesa” entre otras,  aceptan la existencia de Dios bajo la óptica “Deísta” (2), y fue a una de ellas que escuche a una Sóror decir: Dios es un estado de consciencia”… A lo que se le podría agregar: Todo es consciencia, el hombre, el universo y Dios.

“No saben, no entienden,   caminan en tinieblas; Tiemblan todos los cimientos de la tierra. Yo dije: Vosotros sois Dioses,  y todos sois hijos del Altísimo. Sin embargo, como hombres moriréis, y como cualquiera de los príncipes caeréis. ¡Levántate, oh Dios, juzga la tierra!  Porque tú heredaras todas las naciones” Sal. 82: 5-8.

Jesús el Cristo repite: “Yo os dije, vosotros sois Dioses”  Jn. 10:34.

 

Homo Est Deus

Pax Vobiscum.

 

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías no son verdades por sí mismos, solo señalan hacia ella.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no necesariamente representan la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todos son invitados a leer.

 

(1).- Kábala y Psicología.- Zev Ben Shimon Halevi.

(2).- Deísmo es la postura filosófica que acepta el conocimiento de la existencia y la naturaleza de Dios a través de la razón y la experiencia personal, en lugar de hacerlo a través de los elementos comunes de las religiones teístas como la revelación directa, la fe o la tradición. Dios es un Creador u Organizador del universo, es la Primera Causa. En palabras más sencillas: un deísta es aquel que se inclina a aseverar la existencia de Dios, pero no practica ninguna religión, 1 y además niega la intervención de Dios en el mundo.