Archivo de la categoría: Grado No. 18

Soberano Príncipe Rosacruz

JEHOVÁ


Prologo:

Nuestra mente funciona bajo estímulos, y una forma de estimularla es la escritura, es un proceso cognitivo que aprovecha la naturaleza propia de nuestra mente, la cual posee la particularidad sui generis de atraer ideas afines a un pensamiento sostenido o analizado por ella, de tal modo que escribir para mí, es una necesidad que intenta satisfacer mi ansia por encontrar respuestas y saber.

El presente está escrito bajo la óptica de la filosofía del misticismo esotérico, no desde la perspectiva religiosa. El trazado está preñado de fuerte simbolismo alegórico (5) que no debe confundiros, porque la letra es la forma, y la idea o espíritu que intenta comunicar, es el contenido.

El lenguaje del simbolismo alegórico es un tanto plástico, su significado es polivalente asumiendo su valor final según sea el contexto, teatro y actores donde se presenta. Las diferentes escuelas y tradiciones de misticismo esotérico, manejan símbolos diferentes en su forma pero igual en su contenido. Cada idea tiene una palabra, cada palabra tiene una forma, cada forma tiene un número… “El que tenga oídos, oiga” Mt. 11:15.

“JEHOVÁ”

La humanidad a través de la historia,

Ha tenido y tiene actualmente muchos dioses, sin embargo, todos solo son atributos del Dios único. Se estima que la población mundial es de 7300 millones de personas, y cada una de ellas, incluyendo creyentes, científicos y ateos, dan existencia a su propio dios, todos diferentes aunque le llamen por el mismo nombre y tenga la misma forma, algunos les darán nombres científicos, y otros negándolo le dan existencia. Toda igualdad o diferencia estriba en la capacidad objetiva y subjetiva para percibir, pensar y comprender de cada individuo.

La liturgia del Gr. 13 Real Arco Escoces dice: “Sabed que ningún hombre vivo puede conocer a Dios más por el pensamiento; No busquéis adivinar los atributos del creador, pues sólo podréis darle los que pertenece al hombre”, Por su parte, Juan el evangelista clama: “A Dios nadie le ha visto jamás” (Jn. 1:18), y lo reafirma la liturgia del Gran Elegido, Perfecto y Sublime Masón Gr. 14 que dice: “Dios no tiene nombre”, sin embargo para propósitos cognitivos, didácticos y de  comprensión humana, requerimos  de la forma y el nombre de la deidad aunque éste no tenga nombre. Esto me recuerda al griego Arquímedes que decía: “Dadme un punto de apoyo y moveré al mundo”.

Yom Kippur.

La tradición ancestral Judía, narra que en el Yom Kippur, día de la expiación, era el único momento en que el sumo el sumo sacerdote en el templo y en medio de la algarabía y gritos del pueblo, mencionaba el verdadero nombre de Dios. El resto del año y el pueblo en general, tenían prohibió mencionarlo, sustituyendolo por Adonay, Elohim, El-Shadai, Jehová, Jah, El, JHVH/YHVH entre otros. Al correr el tiempo, se perdió la pronunciación correcta, asumiendo en lo sucesivo que el nombre de Dios seria YHVH/JVHV. Algunos escritores, dicen que la palabra Jehová fue resultado de unir Adonay y YHVH, y algunos más (Judíos) presumen saberla, pero prefieren no vocalizan  por temor a violentar la armonía cósmica.

El alfabeto hebreo posee 22 letras.

Tres son las letras fundamentales o madres, siete dobles y doce simples. Cada letra posee un valor numérico y un símbolo gráfico. Por ejemplo: YHVH/JHVH en hebreo seria: Yod+He+Vau+He. La “Yod” posee el valor de 10, su símbolo grafico es una mano con el dedo índice levantado, símbolo fálico representa el espermatozoide. El primer digito del 10, es el uno, y representa el principio activo y masculino de la fuerza creadora de la deidad,  y el cero inmediato, es el principio pasivo o femenino, el universo, el útero cósmico donde se gestó todo cuanto existe. La “He” cuyo valor es 5, su signo grafico es una “ventana” su título Yetzirático es: “La inteligencia constituyente”, su signo es Aries. La “Vau”  cuyo valor es 6, y significa “Clavo”, símbolo del falo, símbolo del poder creativo y la voluntad mágica universal. Ésta triada se sintetiza en la segunda “He”.

“Dios deseo conocer a Dios, y para ello creo un espejo”.

La “Yod” o “Yo” no puede definirse por sí sola, sino en relación con su opuesto, pero al no existir nadie además de ella, el “Yod” o  10 se divide a sí mismo por la mitad, generando la primera “He” o “No-Yo” con valor de 5, como lo menciona en diferente forma el primer capítulo de evangelio de San Juan. La unión del “Yod” y la “He” generan un nuevo elemento “sintético”, o sea que no es prístino, puro u original, sino producto de dos elementos que anteriormente se unieron originando el Yo-Ego, el hombre encarnado, el conciliador de los opuestos, la “Vau” o el hijo con valor de 6, que emerge de la sumatoria: 10+5=15=5+1=6. Esta triada generan por matemáticas de conjunto una nueva unidad, la familia, o sea la última “He” que viene siendo la “síntesis” de las tres anteriores, y que se convierte en una nueva Yod en una octava superior que será principio y origen de un nuevo conjunto o cuaternario con un grado de consciencia más complejo y superior, y así sucesivamente.

La “Yod” es la célula primaria del nombre de YHVH, donde por un proceso similar a la mitosis celular, se divide, multiplica y une una y otra vez formando tejidos, órganos y sistemas cada vez más complejos como lo es el cuerpo del hombre humano, que después de todo, sigue siendo una célula en una octava superior, una macro célula que tarde o temprano formara nuevos organismos más complejos aún… El universo manifiesto es una ecuación matemática, donde Dios es la incógnita, el valor a encontrar, y el hombre es el elemento clave para la solución.

En la cábala hebrea, cada sephirah, triangulo o mundo da origen a la siguiente como una proyección o sombra del anterior. Algunos cabalistas asemejan a las sephiroth como “vasijas” donde el flujo de energía o “agua vida” procedente de Dios, las llena y reboza generando un flujo que crea una nueva “vasija” que contenga el derrame.

Aparentemente, la palabra griega “Teo o Theo” (Dios), proviene de la palabra “movimiento“ o fuerza que desestabiliza forzando a encontrar nuevos elementos o formas conciliatorias de estabilización.

En la Cábala Hebrea.

La Masonería del Rito Escoces tiene fuerte relación con la Cábala Hebrea, siendo  frecuentemente señalada por escritores como: Aldo Lavanini en el “Manual del Maestro Secreto”, como también C. W. Leadbeater en su libro: “La Vida Oculta en la Masonería” entre otros más. Sin embargo, existen Masones de edad masónica y bilógica avanzados, que se aferran neciamente a aceptarlo, a pesar de que la liturgia del Sublime Príncipe del Real Secreto Gr. 32. Menciona literalmente a la Cábala hebrea como su base o fundamento, y no solo de ella, sino de todas las religiones del mundo.

La letra “Yod” (3) se le atribuye a la sephirah “Chokmah”, la sabiduría, el padre, La primera “He” se le atribuye a Bina, el conocimiento, la madre, que vendrían siendo: El Adán y Eva supernos, y la letra “Vau” se le atribuye a “Tiphareth” belleza, el hijo, y la última “He” se le atribuye a “Malkuth” la sephirah representativa del planeta tierra.

Ahora bien, las cuatro letras de JHVH  en hebreo: Yod+He+Vau+He, se relacionan con los cuatro elementos de la naturaleza: Fuego, Aire, Agua y Tierra (4), pero también con cuatro importantes elementos que constituyen al hombre: Espíritu o alma, Psique, Emociones y cuerpo físico.

La “J” de Jehovah es la décima letra del alfabeto latino, como la “Yod” lo es del alfabeto hebreo, y la “Y” de YHVH por la latinizar vocalmente la “Yod”;  ADÁN es la Yod, letra que tiene como símbolo el fuego del espíritu y voluntad creadora. EVA ES: “HVH” o HOVA O HEVA (1), que al estar unidos en una sola palabra, representan al Adán Kadmón, el Adán andrógino y primigenio.

La primera letra madre del alfabeto hebreo es “Alef”.

La Alef tiene el valor de “uno”, sin embargo, la pura “idea o mente” no lograría la creación, se requiere manos, como el hombre necesita la mujer para multiplicarse por el hijo, de ahí que la “Yod” que posee el valor de 10, la potencialidad del masculino y femenino, viene siendo el principio del cuaternario y de todo cuanto es. Puesto que todas las letras del alfabeto hebreo, con que alegóricamente se supone utilizo Dios para crear el universo, poseen en sus formas a la “Yod”. La sumatoria del nombre de YHVH/JHVH (Yod+He+Vau+He) 10+5+6+5=28 que en sumatoria filosófica resulta: 10, que viene siendo la “Yod”, y si la reducimos más, dará como resultado el uno, el principio de toda progresión numérica.

Se dice que Dios es “como” una fuerza consciente

Que conforme desciende por los mundos, cobra forma y nombre según la armonía con ellos. Por ejemplo: La sephirah Kether (Corona) Dios toma el nombre de Ehié, en Chokmah (Sabiduría), Dios es Jehovah, y en Bina (Entendimiento) Dios es: Jehovah Elohim. De tal modo que J’hovah no es el Dios padre, Dios primero o principio y causa de cuanto existe, sino el líder de los Elohim (2), los creadores del universo, aquellos que dijeron: “Hagamos al hombre a nuestra imagen conforme a nuestra semejanza” Gn.1:26. Y repitieron diciendo: “He aquí el hombre es como uno de nosotros” Gn. 3:22. Elohim, seres andróginos y plurales, como el Adam Kadmón o Adam primigenio, cuando aún los elementos masculino y femenino del universo no se diferenciaban.

Concluyo sin terminar.

El presente no tiene la intensión de enseñar, sino de haceros pensar, y en eso me incluyo yo. El J’Hovah como el Adam Kadmón o el Adam Primigenio, también, tiene cierta semejanza con la Consciencia y alma Mundi (Alaya) de la que habla Blavatsky, o el alma y maestro cósmico que menciona la liturgia del Grado 18 Caballero Rosacruz del Rito Escoces, de la cual procede el alma y consciencia “aparentemente” individualizada del hombre, y digo “aparentemente” porque a pesar de haber emergido del alma y consciencia cósmica, jamás deja de formar parte de ella… De lo anterior se deduce que la evolución de la parte, forma parte de la evolución del todo. “El cielo es mi trono y la tierra el estrado de mis pies” (Is.66:1), “

El hombre no puede ver cara a cara a Dios,  de ahí que observando lo visible infiere la existencia el mundo invisible. Se dicen muchas cosas sobre Dios, por ejemplo que Dios no es un Dios terminado, sino en proceso de formación, donde a través de la evolución de los incontables seres vivos que pueblan el universo, él evoluciona también. Otros dicen que Dios es perfecto, infinito, absoluto y omnipresente entre otras cosas, como si el hombre en su imperfección, finitud y relatividad pudiese ser consciente de lo que es perfecto, infinito, absoluto y omnipresente.

Dios, J’hová, YHVH o como le quieran llamar, es una fuerza y consciencia cósmica, que ante la dificultad de la capacidad restringida del hombre para comprender, le ha llamado Dios, y le ha asignado diferentes nombres, formas y atributos. El hombre viendo el universo fenomenal ha inferido la existencia de Dios, e intenta traer al noúmeno a la realidad fenoménica y viceversa.

Si Dios es el todo absoluto, entonces usted, yo y todo cuanto existe es Dios. Pero recordemos que la parte no es igual al todo, de ahí las palabras y promesa de la serpiente a Eva: “Seréis como dioses”, jamás les dijo que serían Dioses, sino algo parecido.

La “Vau” el ser sintético viene siendo, el “Yo-Ego”, el hijo, un ser virtual y circunscrito a la presente encarnación, o sea que mientras el compás y la escuadra permanezcan unidos, existirá la “G”… Somos información de nuestras propias experiencias en cuanto somos o fuimos, y quien rescata tales valores, en el momento de nuestra transición, vendría siendo la “Yod”, el alma individualizada que jamás dejo de formar parte de la inmortal alma y consciencia cósmica que menciona la liturgia del Caballero Rosacruz Gr. 18.

El libro es una extensión del escritor, pero el autor permanece separado de él para así poder modificar, agregar o borrar a su creación y  poder desde una perspectiva más amplia y libre, retroalimentarse en el desarrollo de la historia; La parte jamas será igual al todo, sin embargo, toda modificación evolutiva o involutiva de las partes, siempre afectara al todo o su creador.

Repito: El presente no tiene la pretensión de enseñar, sino de haceros pensar, y en eso me incluyo yo. Porque todos, estamos en la búsqueda de la famosa “palabra perdida” o el “Que o Quien Soy”. El presente solo son reflexiones y meditaciones personales con la intensión de  provocar pensamientos en mí mismo y de quien me lee. La comprensión de todo escrito, es producto de las palabras que leemos y la mente de quien lo lee. Una particularidad de la mente humana, es que atrae pensamientos afines a la lectura, de tal modo que existe un segundo escrito en los mundos internos del ser, que espera ser llamado hasta nuestra mente consciente.

Podemos considerar lo que escuchamos y leemos, pero jamás dejar de pensar por uno mismo, porque solo sabremos a través de nuestras propias ideas y conclusiones. La filósofa griega Hipatia de Alejandría decía: “Defiende tu derecho a pensar, porque incluso pensar de manera errónea es mejor que no pensar.”… “El hombre no es la realidad del universo y sus dioses, pero sí de su propia realidad”.

Todo escrito siempre será inconcluso por la propia naturaleza de la mente del hombre, ni tendrá la claridad precisa para quien lo lea, puesto que más para ser leído por otros, es para el mismo autor, sin embargo, “quien tenga oídos para oír y ojos para ver”, comprenderá.

Dios es un noúmeno, un enigma muy difícil de descifrar que se esconde más allá de todos los dioses que la humanidad ha tenido, tiene y tendrá.

Existe una máxima que dice: “Nada está verdaderamente oculto, lo que sucede es que no sabemos verlo”, Mientras que nuestra liturgia Masónica  del Grado de aprendiz dice: “El secreto Masónico es inviolable por su propia naturaleza” (4).

Por hoy, es cuanto mi opinión, pensar y sentir.

“Spes Mea In Deo Est”

Fraternalmente.

Lázaharo Hael,’,

Nota
Palabras,  símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente, son, reflexiones y meditaciones personales, no necesariamente representan la opinión de la orden.
No escribo para todos, pero todos son invitados a leer.
Culiacán, Sinaloa. México. Miércoles 20 de septiembre del 2017.

Bibliografía:
Tarot de Marsella (Tarot de los Bohemios).-  Papus (Gerard Encausse.
Un Jardín de Granadas (Introducción a la Cábala).- Israel Regardie.
La Doctrina Secreta.- Helena Petrovna Blavatsky.
Sepher Yetzirah.- Colección Martinista.

1).-“Jehovah  (Hebreo).-  “El nombre judío de la Divinidad, J’hovah, es un compuesto de dos palabras, a saber: Jah (y, i o j, Yod, décima letra del alfabeto hebreo) y Hovah (Hâvah, o Eva)”, dice una autoridad cabalista, Mr. J. Ralston Skinner, de Cincinnati, E. U. de América.  Y, además, “la palabra Jehovah, o Jah-Eva, tiene la misma significación de existencia o ser como varón-hembra”.  Helena. P. Blavatsky.
2).- “Elohim  (Hebreo).-  Llamado también Alhim, pues tal palabra se escribe de diversas maneras.  Godfrey Higgins, que ha escrito mucho acerca de su significado, siempre la escribe Aleim.  Las letras hebreas que componen este nombre son aleph, lamed, hé, yod, mem y son numéricamente 1, 30, 5, 10, 40 = 86.  Parece ser el plural del nombre femenino Eloah, A L H, formado por la adición de la forma plural común I M, que es una terminación masculina, y por esto el todo parece implicar las emitidas esencias activa y pasiva.  Como denominación más completa I H V H ALHIM, Jehovah Elohim.  Como Binah lleva hacia adelante hasta siete Emanaciones sucesivas así se ha dicho que Elohim representa un séptuplo poder de la Divinidad. (W.W.W.)
Al principio, los Elohim eran llamados Achad (Uno), o la “Deidad, Uno en Muchos”; vino después el cambio; al septenario Elohim lo transformaron en un Jehovah: “Jehovah es Elohim unificando así la multiplicidad y dando de esta suerte el primer paso hacia el monoteísmo, a despecho de lo que leemos en el Génesis (III, 22): Y dijo el Señor Dios: he aquí el Hombre se ha hecho (o es) como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal”.  Los traductores de la Biblia designan los Elohim con el nombre de “Dios” o “Señor Dios”.  Es de advertir que el “Dios” del primer capítulo del Génesis es el Logos, y el “Señor Dios” del segundo capítulo se refiere a los Elohim creadores, los Logos menores.  (Doctr. Secr., passim.)]  (Helena. P. Blavatsky).
3).- Liturgia Maestro Secreto Gr. 4:  <>.
4).- Maestro Perfecto:  << La creación, según los antiguos filósofos se compone de cuatro elementos: Tierra, Aire, Agua y Fuego. Ellos representan el universo por el círculo y al planeta que habitamos  por un cuadrado o por una cruz de cuatro brazos iguales.
5).- “Alegoría.- es una figura literaria o tema artístico, que pretende representar una idea valiéndose de formas humanas, de animales, y/o de objetos cotidianos. La alegoría pretende dar una imagen a lo que no tiene imagen, para que pueda ser mejor entendido por la generalidad. Dibujar lo abstracto, hacer «visible» lo que solo es conceptual, obedece a una intención didáctica”. Enciclopedia Wikipedia.

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Sé como se alcanza la inmortalidad


Prologo:

El presente es un tanto hipotético, sin embargo, quien sepa leer entre líneas comprenderá y agregara si llegara a faltar algo. La Biblia es un excelente libro de apoyo porque a pesar de estar múltiples veces alterada, continua diciendo mucho más de lo que contiene escrito.

En el presente, tocare ligeramente, algunos puntos sobre las enseñanzas de los grados capitulares, con el único objetivo de clarificar el tema presente, y motivar el avance y estudio de los grados superiores.

“SÉ COMO SE ALCANZA LA INMORTALIDAD”

¿Sois Maestro Masón?: “La acacia me es conocida”. (4)

¿Qué significa esa frase?:“Que sé cono se alcanza la inmortalidad”.

¿Qué es la inmortalidad?: El pensamiento elevándose su idealidad y tomando posesión de su propia divinidad.

¿Por qué os rodeáis e cuadros de la muerte para simbolizarla?: Porque la del iniciador era el complemento necesario de la iniciación, según la ley palingnésica (1) de los antiguos filósofos: “La vida se sostiene por la muerte” y nosotros representamos en el dramas astronómico de Hiram la metempsícosis (2) en el sentido en que la tomaban aquellos sabios.

¿Cuál es el secreto de la maestría?: Revelar el de la creación al iniciado demostrándole que la materia y la inteligencia suma, de la que nuestro pensamiento es un efluvio, son inmortales. Y si la primera cambia sin cesar de formas, lo que hace de la creación, el estado natural del universo, el pensamiento o la idea, en vez de transformarse como aquélla, se fecunda y perfecciona más y más.

La acacia por su verdor y frescura, es un símbolo de la inmortalidad. San Pablo Dice: “Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.” Ef. 2:10. Se dice que Jesús el Cristo fue el primogénito y unigénito de Dios, lo que vendría siendo la “materia primordial” con que todo fue hecho, y San Juan va más allá en el primer capítulo de su evangelio,  al decir que después de crear las formas, el “verbo” o consciencia cósmica de la que habla la liturgia del Gr. 18 Caballero Rosacruz, se encarnó y vivió como hombre sobre la tierra. Concluyendo: E el hombre, existe la sustancia y la esencia, la primera son los cuerpos físicos finitos, la segunda es el alma inmortal.

Sé cómo se alcanza la inmortalidad: El hombre para experimentar y conocer la realidad que le rodea, se convierte subjetiva e interiormente en aquello que percibe. Como la simetría y forma, el aroma, color, textura y dimensión de una flor, son percepciones que cobran realidad en su interior. Cierto es que el objeto tiene su cualidades y dimensiones por sí mismo, pero es el hombre quien interpreta y da valor a su propia realidad.

El hombre al decir que conoce como se alcanza la inmortalidad, es decir que conoce la inmortalidad, no intelectualmente, sino que ha experimentado la existencia del alma. La liturgia del Grado 18 Caballero Rosacruz sugiere ejercicios o prácticas como la concentración y la meditación, pero los resultados no son alcanzables tan fácilmente como multiplicar dos más dos, sino que requieren esfuerzo, constancia y perfección… Cabe aclarar, que meditar no es precisamente reflexionar.

Cuando una persona en perfecto estado de relajación y meditación profunda, cuando tanto el cuerpo como el universo material y objetivo dejan de existir y solo se encuentran en estado de consciencia en medio de la oscuridad de vuestra mente, “algo” intangible e inmaterial de vosotros mismos se percibe, ésta es la tierra sagrada en que tuvo que descalzarse Moisés ante la zarza ardiente, es la bóveda secreta donde se encuentra el corazón embalsamado de de Hiram Abif, ésta es la verdadera exaltación al grado de Maestro Masón, es la iniciación trascendental de la que habla la liturgia del Caballero Rosacruz. Lo que continua ya es un secreto asunto de  ustedes.

La liturgia del Caballero Rosacruz, advierte que esta iniciación, no es posible otorgarla por ningún otro ser humano, sino que es alcanzable solo por vosotros mismos en el interior de vuestro templo interior, ahí os espera vuestro Maestro Secreto, que no es otro que ustedes mismos, vuestra propia alma. La alegórica palabra perdida que tanto habéis buscado, el delta luminoso con el nombre sagrado de Dios.

¿Cuál es el secreto de la maestría?- La maestría o divinidad es perfección. Todo hombre porta consciente o inconscientemente un ideal de sí mismo, que se perfecciona conforme el hombre evoluciona, y este Ideal viene siendo un reflejo de otro superior tan perfecto como el hombre es capaz de imaginar y ansia llegar a ser, Dios. Éste es el ideal secreto que la mayoría de los hombres guarda en su interior. Quien no tenga este anhelo y no busque, jamás será dios ni será aceptado entre los dioses.

Dios es el todo, el hombre encarnado es un ser virtual de consciencia individualizada circunscrito a la presente encarnación, y a través del cual, el universo o Dios se experimenta y conoce a sí mismo… Conocer la inmortalidad es conocerse a través de la experiencia personal e interior, a sí mismo como alma y por consiguiente  Dios.

Por mis palabras, en otros tiempos los religiosos gritarían blasfemia y seguramente me llevarían a la hoguera después de pasarme por el potro y otros tormentos. Como a: Giordano Bruno, Girolamo Savonarola, Hypatia, Juana de Arco, Jacques de Molay entre muchos más.

Buscar el conocimiento de la inmortalidad a través de la maestría o divinidad, se requiere como inicio pensamiento crítico y libertad de dogmas, fe ciega, sofismas y paradigmas basadas en el temor, la superstición y el sometimiento a ideas, doctrinas o religiones no sustentadas por nuestra razón y lógica.

El problema del hombre, es la idea o concepto que tiene de Dios. El hombre y Dios son uno solo, y no podría ser diferente o distinto al aceptar que Dios es el todo y absoluto, de cuanto existe.

La liturgia del Gr. 18 Caballero Rosacruz habla de que el ser humano tiene una consciencia vigílica que forma parte de la consciencia de su maestro interior, el alma, que a su vez esta imbíbita en un alma universal y una consciencia cósmica.

El cabalista dice: “Dios deseo conocerse a sí mismo, y creo un espejo para ello”, Deepak Chopra dice otro tanto: “El universo se experimenta y conoce a si mismo, a través de la humanidad”, “Lo que anhelamos es un secreto que se revela sólo cuando estamos dispuestos a descubrir una parte oculta de nuestro ser”.

Cuando nuestra consciencia sea consciente, vaya la redundancia, en el alma, y se yerga sobre su sepulcro, el cuerpo físico, en plenitud de facultades, podremos decir con plena autoridad y certeza “Soy Maestro Masón y La Acacia me es conocida”.

Es mi opinión, pensar y sentir.

“El secreto permanece incólume e inviolable por su propia naturaleza” (3)

Pax Vobiscum.

 

Lázaharo Hael. M,’, M,’,

 

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no representan necesariamente la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todo son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Jueves 10 de noviembre del 2016.

Bibliografía:

Liturgia primer grado de la Masonería Escocesa.

Liturgia tercer grado. Maestro Mason.

Liturgia Gr. XVIII Caballero Rosacruz.

La biblia Reina Valera.

(1).- Palingenesia.- El término palingenesia (o palingénesis) (del griego palin, “de nuevo”, y génesis, “nacer”) es un término que corresponde a conceptos análogos en historia de la ley, filosofía, teología, política y biología. Es una doctrina que plantea que cada ser vivo cumple un ciclo de existencia, comprendido desde el nacimiento, pasando por su existencia, luego su muerte, hasta la reencarnación.- Wikipedia.

(2).- La metempsicosis o metempsícosis.- Es una antigua doctrina filosófica griega basada en la idea tradicional de la constitución triple del ser humano (espíritu, alma y cuerpo), que afirma el traspaso de ciertos elementos psíquicos de un cuerpo a otro después de la muerte.- Wikipedia

(3).- Liturgia primer grado de la Masonería Escocesa.

(4).- Liturgia tercer grado Maestro Mason. Masonería Escocesa.

Consciencia y Realidad


1

(Caballero Rosacruz. Gr. 18°)

La idiosincrasia en la que fuimos formados, nos distingue del resto de la humanidad. Nuestro contacto o relación con nuestro entorno, formo nuestro tejido o estructura psicológica que nos soporta y ayuda a interpretar la realidad que nos rodea y la nuestra propia.

La realidad cósmica es una y la realidad humana es otra. Que tienen puntos de coincidencia cierto es, sin embargo, la realidad cósmica es única, mientras que la humana pudiese llegar a ser tan plural y diferente, como grados de consciencias y mentes existan en ella.

Comúnmente se puede apreciar que las personas suelen identificarse a través de esta estructura psicológica de sus ideas, inclusive creen ser el conjunto de experiencia y conocimientos que les fueron inculcadas desde el momento de su nacimiento hasta el momento actual. Nuestra personalidad o lo que creemos ser, nos hace seres virtuales dado que descansa sobre el conocimiento que portamos de nosotros mismos, no de la esencia original. Nacemos con nuestra mente en “blanco”, y son nuestros padres, maestros, guías religiosos y sistemas de gobierno entre otras voces de autoridad quienes nos dan una formación social, un nombre, nacionalidad y religión entre otras cosas más. Todo esto va formando nuestra estructura mental o psicológica que nos identifica como individuos y nos permite o facilita nuestra relación con el universo que nos rodea.

La idea de lo que somos, no es propia ni original, sino implantada o formada por voces y voluntades ajenas a nosotros. La búsqueda de nuestra verdadera identidad requiere libertad, sin embargo y un tanto paradójico, el hombre piensa en forma relativa, incluyendo el concepto o idea que tiene de su propia libertad.

La libertad mental del hombre, está condicionada y limitada por su propia consciencia, de tal modo que las cadenas más férreas y tiranas que lo sujetan, no son exactamente materiales, sino psicológicas.  Las ideas, conceptos y creencias en las que fuimos formados, en muchas ocasiones nos impiden o dificultan cuestionarnos y avanzar por confort, superstición, ignorancia o por indolencia.

Una noche viendo un programa del National Geographic en la televisión, Un Judío de familia fundamentalista, deseo y fumo a escondidas, un cigarrillo en “Sabbat”, y decía que temblando de miedo, esperaba que Dios le enviara un rayo desde el cielo y lo matara por tal pecado o infracción. Lo anterior se debía a las ideas que religiosos y familiares habían sembrado en su mente. Obviamente no pasó nada… El hombre para avanzar en su proceso evolutivo, muchas veces debe vencerse a sí mismo.

Todo ser humano busca la “confirmación y aceptación” de sus ideas, creencias y conceptos por la sociedad con la que convive, y busca convencer a través de evidencias que trata de encontrar en el universo material u objetivo que le rodea. El creyente religioso cree confirmar la existencia de Dios tomando como evidencia la existencia de vida en la tierra, la visión de una noche estrellada, o la manifestación de fuerzas y eventos de la naturaleza entre otras cosas más. Pero eso que creemos ver de la naturaleza solo es una parte de un todo, o menos aún, porque solo viene siendo aquello que nuestros sentidos y consciencia son capaces de percibir e interpretar, o sea que no es la realidad definitiva y absoluta. La historia se encarga de confirmar lo anterior al recordarnos que en el pasado, el hombre creyó como verdad cierta y absoluta que la tierra era plana, que el átomo era la parte más pequeña e indivisible de la materia y que la tierra era el centro del universo entre otras cosas más.

Dios la causa primera se pierde en lo infinito volviéndose inefable e incognoscible como el hombre lo es para la célula biológica de su cuerpo. Los Dioses y Demonios “del hombre”, viven su interior, y son fuerzas constructivas o destructivas que emergen como pulsiones que influencian sobre sus actos, pensamientos, emociones (3) y sentimientos (4).

La existencia y acción del Dios Causa Primera, debe ser cósmica, y de ningún modo a nivel individual o de grupo; “El universo reposas en las leyes de la creación” (1). De ahí la frase de Isaac Newton: “A toda acción corresponde una reacción”, o la frase “El hombre es el arquitecto de su propio destino”, y no a la acción de un Dios que está al pendiente de premiar o castigar al hombre.

El hombre es un animal de hábitos y costumbres. La inercia de nuestros actos, pensamientos e emociones, nos sujetan como las langostas que intentan salir del cubo en que se encuentran, más las que están debajo la sujetan impidiéndoselo.

El peor y más severo adversario que tiene el hombre es él mismo, y su consciencia y mente marcan los límites de su realidad. Avanzar implica ampliar o romper con viejos esquemas mentales y emocionales, que en última instancia, solo se tiene a sí mismo para hacerlo.

Cuando Moisés frente a la zarza ardiendo en el monte Horeb le pregunta a Dios por su nombre, éste le contesta: “EHYEH ASHER EHYEH” (Ex. 3:14) que algunos escritores traducen como: “YO SOY EL QUE SOY”, mientras que otros lo traducen como: “YO SOY EL QUE SERÉ” (2).

Concluyo sin terminar.

Objeto y sujeto se vuelven uno en el fenómeno de la observación. El hombre al observar el cosmos y sus Dioses se observa a sí mismo. Esa percepción le revela sus propias capacidades para percibir y comprensión actualmente. La libertad que exige la búsqueda de su propia esencia de cuanto es, es un ilusión de su relatividad, y la realidad que percibe y comprende relativamente, está condicionada y limitada por sus propios sentidos, consciencia, mente y razón.

Los Dioses que el hombre posee, son creaciones propias y análogas a una percepción intuitiva del Dios Primero. La realidad cósmica se le revela gradual y progresivamente conforme su consciencia y mente evolucionan en el saber o conocimiento, porque ésta es la base de la comprensión de su propia consciencia, mente y razón.

Vivimos en un mundo más de “creencias” que de conocimientos científicos, morales, religiosos o místicos. Despreciamos el “dogma”, sin embargo nuestra vida está plagada de ellos, porque la comprensión por uno mismo sobre lo que nos rodea o cuanto somos, depende de teorías e hipótesis  de mentes ajenas a nosotros mismos, porque no poseemos el conocimiento por propia experimentación, por decirlo de algún modo más claro: De la biología de nuestro cuerpo, mente, emociones, la física tradicional y cuántica, las matemáticas y adelantos científicos de satélites o naves que hacen posible los vuelos a otros planetas, o los medios de comunicación modernos por mencionar algunos. Sin embargo, la búsqueda de cuanto somos, cuales son los límites actuales de nosotros mismos, cual es nuestro potencial por desarrollar y otras cosas más está legítimamente permitido y es una obligación forzosa porque saber “Que o Quien Somos” o que podemos llegar a ser, conforma nuestra propia realidad. Nuestros propios Dioses esperan alcanzar realización a través y en sus propios creadores. Hombres, Cosmos y Dioses son uno solo, pero no somos plenamente conscientes de ello. Por ello Dios contesta a Moisés “Yo soy lo que soy” o “Yo soy lo que seré”. Porque solo existe el cero como espacio y el uno manifestado en múltiples dígitos, ecuaciones y algoritmos. Y anterior al cero está el “Ain Soph Aur” como los tres velos que cubren el rostro inefable de Dios causa primera y origen de cuanto es… Solo existe un ser en proceso de ser lo que será… Y nada más.

Todo lo anterior se podría sintetizar en siete palabras: “Pasar de la inmanencia a la trascendencia”.

 

“Detrás de cada palabra hay muchas más”

Fraternalmente.

 

Lázaharo Hael,’,

 

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente son reflexiones y meditaciones personales. No representan necesariamente la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todo son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Jueves 07 de abril del 2016.

Bibliografía:

(1).- Los Rosacruces Revelan el Secreto.

(2).- Biblia de estudio.- Reina-Valera.

(3).- La emoción es un estado afectivo que experimentamos, una reacción subjetiva al ambiente que viene acompañada de cambios orgánicos (fisiológicos y endocrinos) de origen innato, influidos por la experiencia. Las emociones tienen una función adaptativa de nuestro organismo a lo que nos rodea. Es un estado que sobreviene súbita y bruscamente, en forma de crisis más o menos violentas y más o menos pasajeras.

En el ser humano la experiencia de una emoción generalmente involucra un conjunto de cogniciones, actitudes y creencias sobre el mundo, que utilizamos para valorar una situación concreta y, por tanto, influyen en el modo en el que se percibe dicha situación.

(4).- El sentimiento es el resultado de una emoción, a través del cual, la persona que es consciente tiene acceso al estado anímico propio. El cauce por el cual se solventa puede ser físico y/o espiritual. Esta respuesta está mediada por neurotransmisores como la dopamina, la noradrenalina y la serotonina. Forma parte de la dinámica cerebral del ser humano y de los demás animales, que les capacita para reaccionar a los eventos de la vida diaria al drenarse una sustancia producida en el cerebro, al mismo.

(  http://psicogene.blogspot.mx/p/las-emociones-los-sentimientos-y-las.html ).

El Hijo Primogénito y Unigénito de Dios


Sin título

Prefacio:

En misticismo, el saber no se fundamenta por el hecho de haberlo leído o escuchado, sino por la experimentación en uno mismo. Como tampoco es considerado como verdad mística por el solo hecho de que tales  argumentos las aseguren como ciertas por enormes y poderosas instituciones o porque fueron escritos por antiguos ancestros hace eónes de tiempo en lenguajes y culturas extraños y difíciles de comprender, como tampoco son verdades por ser repetidas infinidad de veces o porque una gran multitud cree que son verdades.

La Masonería Escocesa en su esencia o espíritu es mística, pero debe comprenderse que no todos los Masones lo son. El verdadero Mason  tiende hacia el misticismo, pero antes debe ser libre de pensamiento, emociones y actos. De ahí que una de las frases más importantes en nuestra orden sea: “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, y la siguiente frase seria: “Fe, Esperanza y Caridad” palabras que van dirigidas y tratan sobre el hombre mismo. Estas frases lejos de todo dogmatismo religioso, son requisitos esenciales para la búsqueda del misterio de la “PALABRA PERDIDA” que viene siendo nuestra propia y original identidad, nuestra alma, y a través de ella iniciar la búsqueda del misterio mayor, la del G,’, A,’, D,’, U,’, porque no es exactamente él quien deberá bajar a la tierra, sino es el hombre quien deberá “elevarse” en su búsqueda, y en esa proporción, el padre descenderá al encuentro de su hijo. Lc. 15:11-32.

“El Grado Místico por excelencia en la Masonería Escocesa, es el  Caballero Rosacruz 18°“ Así lo menciona literalmente la propia liturgia de este grado. (4).

“EL HIJO PRIMOGÉNITO Y UNIGÉNITO DE DIOS”

(Gr.18. Caballero Rosacruz)

La Biblia señala a Jesús el Cristo como el hijo primogénito (Col. 1:15) y unigénito (Jn. 3:16) de Dios en los siguientes términos:

“El SEÑOR me poseyó al principio de su camino, antes de sus obras de tiempos pasados. Desde la eternidad fui establecida, desde el principio, desde los orígenes de la tierra” Proverbios 8:22-23. (2).

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.  Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres” Jn. 1:4. (2).

Sin embargo la legitimidad de la Biblia es cuestionable porque  “aparentemente”, el antiguo testamento es un plagio del Zend-Avezta por Abraham cuando vivió en “Ur” ciudad al sur de Mesopotamia. El Send-Avesta algunos escritores afirman que fue escrito siglos antes de Jesucristo por los sumerios o babilónicos. Civilización que dejo vestigios de la primera escritura humana, la cuneiforme.

Por otra parte, La liturgia del Caballero Rosacruz 18° de la Masonería Escocesa, dice literalmente: “Los templos de Dios en la tierra son los cuerpos humanos, y en cada uno de ellos, se encuentra como una proyección suya, un maestro cuya mente está imbíbita en la mente cósmica, un maestro cuya alma y cuya vida son alma y vida de Dios” (4). Según lo anterior, existe una mente cósmica y un alma universal, y que nuestra mente y alma, vienen siendo un reflejo o proyección de la misma, que como corolario podría deducirse que existen dos líneas evolutivas simultáneas y simbióticas, una la del hombre como individuo, y como consecuencia la de la mente cósmica y alma universal.

La evolución del hombre radica en el conocimiento y control de sí mismo. Y esto no lo hace a través de la pasividad o reposo, sino a través de la acción, de ahí la frase: “El hombre existe mientras esta en acción”, y para ello requerimos además de mente y consciencia, un cuerpo compuesto por materia altamente organizada; En el presente caso, Adán viene siendo la mente y consciencia, Eva seria la materia organizada como cuerpos.

Los Cabalistas escriben: “Dios deseo conocerse a sí mismo, y para ello creo un espejo para verse reflejado en él”. Este espejo es la humanidad con cuerpos, mentes y consciencias; La omnidad, el cosmos o Dios si así lo prefieren llamar, se conoce a sí mismo a través de la consciencia humana. El cosmos se experimenta a sí mismo a través del hombre (5)… Y Siendo Dios el absoluto, no podría ser de otro modo.

Z’ev Ben Shimon Halevi en su libro “Árbol De La Vida” dice en palabras más o menos: Dios genero una contracción en sí mismo generando un espacio finito rodeado por el infinito. Esto me lleva a una trinidad: El espacio, la materia primordial que quedo inerte flotando dentro del útero cósmico, y las leyes o fuerzas que iniciaron el movimiento en la materia primordial. Sin embargo la vida o hijo unigénito y primogénito de Dios, inicia en la materia primordial con la que fue hecho todo cuanto existe, como lo menciona San Juan en el primer capítulo de su evangelio; Materia que otras tradiciones le llaman de diferente manera, como materia astral, el agente mágico, el éter entre otras formas más. Esta materia primordial formando parte de la naturaleza de Dios, ya poseía en forma potencial lo que sería el universo y la humanidad.

El alma humana y la consciencia cósmica, son temas difíciles de tratar, por ello el presente más que una explicación, es un esfuerzo de reflexión y meditación para encontrar respuestas.

El Caballero Rosacruz no va a encontrar respuestas fuera de él, es menester introvertir su consciencia en búsqueda de su propia esencia espiritual, para ello, la liturgia de este grado sugiere ejercicios de concentración, pero no es una concentración sobre el universo externo que le rodea, sino una concentración interior en busca de nuestra original y propia identidad, y esto inexorablemente nos llevara a la meditación, que no es exactamente lo mismo que la reflexión.

La iniciación trascendental que menciona la liturgia, no es otra cosa que volvernos conscientes de nuestro universo interior, y de que existe un estado o grado de consciencia diferente al ordinariamente conocido. El sendero hacia ese estado solo puede ser individual e interior, y eso lo menciona la liturgia Gr. 18 cuando dice: “No podemos nosotros ni hay poder en el mundo fuera de vos mismo, que pueda iniciaros en el ultérrimo secreto del Gr. XVIII. En el silencioso santuario de vuestro fuero interno cintila la luz y solo vos, únicamente vos solo podéis, con esfuerzo y voluntad inquebrantable penetrar hasta ese lugar” (4).

La palabra perdida es el alma humana, y debe ser encontrada por el verdadero Masón. Pero solo lo lograra quien sea libre y puro, porque de lo contrario, solo encontrara su propio ego haciéndose pasar como el Maestro Interior; El primogénito y unigénito de Dios, es  la materia primordial, alma, consciencia y mente universal que llamamos el Cristo Cósmico.

La liturgia del primer grado Aprendiz de Masón, ya menciona la existencia de la consciencia universal. Sin embargo, algunos Masones que se fijan más en la forma que en la esencia, y que atesoran palabras como secretos valiosos, podrían gritar y rasgarse las vestiduras alegando que el secreto ha sido violado por mis palabras. Sin embargo la liturgia del primer grado Aprendiz de Masón dice literalmente: “El secreto es inviolable por su naturaleza, y se conserva tan puro como cuando se encontraba en los templos de la india, de la Samotracia, del Egipto y de la Grecia” (3). Porque la revelación del secreto no está en las palabras, sino en la experiencia interior personal e individual.

“No vistáis la verdad con el ropaje de la mentira, no ocultéis la verdad cuando la conocéis” Sura II. 39. (1).

“¡Ay de vosotros, intérpretes de la ley!, porque habéis quitado la llave del conocimiento; vosotros mismos no entrasteis, y a los que estaban entrando se lo impedisteis”. Lc. 1152 (2).

 “Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú has establecido, 4digo: ¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes, y el hijo del hombre para que lo cuides? Sal. 8:3-5. (2).

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; tocad, y se os abrirá”. Mt.7:7 (2)

 

Fraternalmente.

 

Lázaharo Hael,’,

 

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no representan necesariamente la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todo son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Lunes 22 de febrero del 2016.

Bibliografía:

(1).- El Corán.- Mahoma.

(2).- La Biblia Reina-Valera.

(3).- Liturgia Primer Grado Aprendiz de Masón.

(4).- Liturgia del Caballero Rosacruz 18°.

(5).- Sincro Destino.- Deepak Chopra.

Diccionario Enciclopédico de la Masonería.- Editorial del Valle de México, S. A. de C.V.

LA BUSQUEDA SECRETA


Objeto y sujeto se vuelven uno en el fenómeno de la manifestación. Para el ser humano, nada existe fuera de su consciencia, de tal modo que el universo solo existe en la medida que el hombre lo percibe y lo experimenta.

Una  flor como la “Rosa”, bien podrían tener una forma armónica y proporcionada, textura suave y aterciopelada, color rojo intenso o una blancura virginal, aroma agradable al olfato y belleza sublime a la vista. Pero estas características no tienen existencia real sino que son producto de nuestros sentidos y consciencia, pero el hombre va más allá hacia lo subjetivo, y le otorga además un valor simbólico de amor al ofrecerlo como tributo u homenaje a un ser amado, y se extiende aún más hacia el plano místico o espiritual cuando se refieren a ella como “La Rosa de Sarón y El Lirio de los Valles” haciendo referencia a Jesús el Cristo.

El hombre para atribuirle cualquier valor o cualidad a la “Rosa” como a cualquier objeto, persona o evento, es menester experimentarlos subjetivamente en él mismo.  Nuestra consciencia y mente han venido haciendo esto desde que nacimos, de tal modo que no nos detenemos a ser conscientes del proceso de percibir y experimentar, sino que lo hacemos automáticamente en fracciones de segundo o en un tiempo indeterminado.

El hombre busca aquello que conoce o intuye su existencia. A Dios nadie ni aún Moisés lo ha visto jamás, porque No tiene una realidad objetiva o concreta, sino que es un “ideal” abstracto de perfección, y cuya búsqueda o realización no es posible encontrarla fuera del hombre, porque es “algo” subjetivo que solo puede encontrar existencia en el interior humano, esta es la búsqueda secreta, interior, personal y espiritual, donde el hombre experimenta en diferente grado y forma la divinidad de su Dios.

La búsqueda de Dios por el hombre, Es la búsqueda de él mismo, de su propia y verdadera identidad, porque toda realidad humana solo existe en el interior del hombre. Todo cuanto percibimos y comprendemos, nos refleja a nosotros mismos, porque en últimos términos, son obra de nuestros sentidos, consciencia y mente, nosotros somos los “escultores” de nuestra propia realidad.

Aceptar que somos “polvo de estrellas” es muy pobre. Nuestro cuerpo biológico es nuestro soporte y fundamento de nuestra psique, pero el “yo” que nos identifica va mucho más allá de la materia organizada, y busca refugio o identidad en nuestro propio pensamiento o mente… De ahí la frase de René Descartes: Cogito Ergo Sum”.

Somos seres espirituales o mentes conscientes si prefieren llamarle así, que partimos desde cuerpos materiales altamente organizados con células, tejidos, órganos y sistemas biológicos que culminan con un maravilloso sistema cerebro espinal, y más específica y particularmente el órgano llamado “cerebro” que nos ha permitido obtener y evolucionar como consciencia y mente… ¿Sera acaso el cerebro la alegórica manzana que Adán comió en el jardín del edén cobrando consciencia de su desnudez?

El ser humano nace con un grado de consciencia biológico, que despierta ante los estímulos de nuestras fuerzas instintivas que jamás nos abandonaran, y conforme crecemos, nuestra mente y consciencia evoluciona a través de nuestras experiencias vivenciales.

Consciencia y autoconsciencia. La primera nos vuelve conscientes del universo que nos rodea y de nuestra existencia dentro de él. La autoconsciencia la definen como poseer consciencia de nuestros propios estados, recursos y facultades que poseemos, pero más claramente es ser consciente de la acción de nuestra consciencia… Porque al final de cuentas, podríamos llegar a la conclusión de que somos consciencia.

“Dios deseo conocerse y para observarse a sí mismo, formó un espejo llamado humanidad” (1). El hombre es algo similar, y se observa a sí mismo a través de lo observado, pero no siempre es así, sino que observa sin ser consciente de su estado como observador. El hombre crea su propia realidad de la realidad que observa o percibe. Y en ese proceso se descubre a sí mismo al volverse observador y autocritico de sus propias creaciones.

La psicología actual define al “ego” como el “yo”. Que viene siendo esa parte de nuestra mente que administra nuestra relación con el universo que experimentamos. Pero es un “Yo” o “Ego” que no refleja exactamente nuestra verdadera identidad, porque fue modelado por las exigencias de nuestras propias fuerzas inconscientes, más las exigencias de la sociedad según el tiempo y espacio en donde vivimos.

La relación de “Dios” y “hombre”, es la misma que la relación que guarda “alma” y el “hombre-ego”. Dios trata de conocerse observando su imagen reflejada en la humanidad, y el alma del hombre hace lo mismo tratando de conocerse observando el actuar y sentir del “hombre-ego”.

La pulsión secreta del hombre, es la búsqueda de Dios, porque éste es en últimos términos su verdadera realidad de sí mismo, o al menos su realidad ideal que desea llegar a ser. Porque ambos son una misma cosa y un solo ser, porque no hay nada más. De ahí que al pregunta Moisés a Dios por su nombre, él responde: “Yo Soy Yo”, ya que no puede ser Pedro, Juan o maría, porque no hay nada ni nadie después de él. Solo existe Dios expresándose y experimentándose en múltiples formas, y convirtiéndose en el ideal más elevado y perfecto que el hombre imagina y desea ser.

Dios es el subconsciente cósmico. Como el verdadero  hombre permanece oculto en el subconsciente humano. Ambos, Hombre y Dios son solo uno solo, esforzándose en experimentarse para llegar a conocer su propia capacidad y potencialidad a través del proceso evolutivo de la vida.

El problema de muchos hombres, es el concepto o idea que tienen de Dios, y sobre todo, que han dejado de buscar, y en forma indolente y en un estado de confort reprobable, aceptan las ideas que las religiones han depositado en sus mentes. Estos conceptos, ideas y cualidades que los religiosos le han asignado a Dios lo han vuelto inalcanzable para todo ser humano.

Para conocer a Dios, solo existen dos alternativas. Que Dios se convierta en hombre o que el hombre se convierta en Dios. Y según la biblia, Dios ya se hiso hombre: “Y el Verbo (logos) se hizo hombre y habitó entre nosotros” Jn. 1:14.  Ahora solo falta que el hombre se convierta en Dios… Atrevidas palabras que en tiempos pasados sería motivo para que la “Santa” Inquisición con su rígida e intolerante mente que posee, decretar mi muerte en la hoguera e infligiendo como muchas veces lo hiso, el quinto mandamiento de la ley de Dios: “No Mataras”. Pero negar la posibilidad de que el hombre algún día llegue a ser uno con Dios, es negar la estirpe y linaje divino del alma humana como una emanación o hijo de Dios.

El hombre para encontrar a Dios, primero debe ser libre. No es posible alcanzar a Dios caminando con pies ajenos, y mucho menos con cadenas en los tobillos de miedos a un infierno eterno y a demonios que solo existen en la mente de quienes lo pregonan, o de un Dios vengativo y cruel donde sus deseos que emergen de la boca de los religiosos, deben seguirse al pie de la letra, porque de lo contrario la ira de Dios será sobre ellos… Cada quien tiene sus propios Dioses y demonios, y el de los religiosos no son los míos.

Conclusión:

El hombre ha tenido y tiene muchos Dioses, sin embargo, Dios la causa primera permanece inefable por ser incognoscible para el ser humano. El presente no habla del “Dios primero”, habla del “Dios del hombre”, del alma, consciencia y mente humana, porque el hombre solo se tiene a sí mismo para encontrar respuestas, y él mismo es la llave para comprender todos los misterios del hombre, universo y Dios. Negarse este legitimo derecho por temor a ofender una inteligencia suprema o deidad alguna, es una estupidez que minimiza a cualquier deidad, sería tanto como si nosotros como adultos nos ofendiéramos por algún comentario infantil de algún niño.

Intenta buscar respuestas más allá de la simplicidad de lo aparente. No asumas palabras ajenas como ciertas sin antes haberlas pasado por el discernimiento de tu mente, lógica y razón. Las palabras son importantes, pero no tanto como la idea que intentan transmitir. El problema del hombre sobre la idea y concepto Dios, es que no ha comprendido la idea fundamental de la palabra Dios, y sobre todo, que Dios no tiene religión, ni es mercancía de nadie…Sino que es universal.

Una gran mayoría de personas que siguen el sendero del misticismo, y que es común encontrarlas en ordenes y fraternidades como “La Rosacruz” o La “Masonería Escocesa” entre otras,  aceptan la existencia de Dios bajo la óptica “Deísta” (2), y fue a una de ellas que escuche a una Sóror decir: Dios es un estado de consciencia”… A lo que se le podría agregar: Todo es consciencia, el hombre, el universo y Dios.

“No saben, no entienden,   caminan en tinieblas; Tiemblan todos los cimientos de la tierra. Yo dije: Vosotros sois Dioses,  y todos sois hijos del Altísimo. Sin embargo, como hombres moriréis, y como cualquiera de los príncipes caeréis. ¡Levántate, oh Dios, juzga la tierra!  Porque tú heredaras todas las naciones” Sal. 82: 5-8.

Jesús el Cristo repite: “Yo os dije, vosotros sois Dioses”  Jn. 10:34.

 

Homo Est Deus

Pax Vobiscum.

 

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías no son verdades por sí mismos, solo señalan hacia ella.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no necesariamente representan la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todos son invitados a leer.

 

(1).- Kábala y Psicología.- Zev Ben Shimon Halevi.

(2).- Deísmo es la postura filosófica que acepta el conocimiento de la existencia y la naturaleza de Dios a través de la razón y la experiencia personal, en lugar de hacerlo a través de los elementos comunes de las religiones teístas como la revelación directa, la fe o la tradición. Dios es un Creador u Organizador del universo, es la Primera Causa. En palabras más sencillas: un deísta es aquel que se inclina a aseverar la existencia de Dios, pero no practica ninguna religión, 1 y además niega la intervención de Dios en el mundo.

LA HUMILDAD DEL CABALLERO ROSACRUZ 18°


LA HUMILDAD DEL CABALLERO ROSACRUZ 18°

Prologo.

“Cuantos hombres de precipitan hacia la luz, no para ver mejor sino para brillar más sobre los demás”.- Friedrich Nietzsche.

“La vanidad, el deseo de ser reconocido y admirado es uno de los grandes males del hombre”.

“ LA HUMILDAD DEL CABALLERO ROSACRUZ 18° ”

La liturgia del Grado 18 Caballero Rosacruz de la Masonería Escocesa, menciona al existencia de una mente y consciencia universal, en la cual está imbíbita la mente y consciencia de un ser o maestro interior que es el alma que todo ser humano posee, y que no es exactamente el ser ordinariamente consciente humano. Como también menciona la existencia de una iniciación trascendental que no es posible adquirirla en templos materiales ni otorgada por ningún ser humano. La liturgia indica a la “concentración y meditación” como uno de los caminos para retornar a nuestra divina esencia y regresando conscientemente por medio de nuestro maestro interior a la consciencia universal.

La mente humana le gusta correr como un potro salvaje a donde desee, además, pedirle que se abstenga de pensar para entrar en un proceso receptivo por algún tiempo apreciable, es difícil al principio, porque por todos los medios tratara de generar ideas.

El ego que en la ciencia llamada psicología le llaman el “yo”, es esa parte de nuestra mente que fue formada o entrenada para relacionarnos con el mundo circundante y asegurar de algún modo nuestra supervivencia. En misticismo el ego no es exactamente el verdadero “yo”, sino que éste último es el alma o maestro interior. Al ego le gusta ser el centro de toda acción en nuestras vidas, lo es cuando nos va bien o mal, y cuando ninguna de estas dos situaciones se dan, procura generar alguna. El ego viene siendo el “Guardián del Umbral”, el “Terrible” en la iniciación Masónica del primer grado, que a pesar de no poder tocarlo físicamente, trata de impedirle de algún modo el paso al iniciante. Este viene siendo simbólicamente el “Kerubin” que custodia el Jardín del Edén con espada flamígera en mano y al que Adán debe vencer arrebatándole la espada para abrir el “Libro Apocalíptico de los Siete Sellos”, Es “Satán” (El Opositor) que tienta Jesús para evitar se convierta en Cristo. Es “Mara” (El Tentador) que tienta a Buda para evitar que alcance el estado de “Iluminado”.

Callar nuestra mente y ego es el reto para adentrarnos en nuestro propio mundo interior, que es el templo donde deberemos buscar nuestra propia iniciación trascendental por medio de la “concentración y meditación”. Los Católicos Romanos, los Budistas e Islamistas sin algunos saberlo, utilizan el rosario para centrar su mente y alejarla del mundo exterior. Otros recitan monotonamente “mantras” o los nombres sagrados de sus dioses. Algunos más particulares, manejan ritmos respiratorios o fijan su atención en ellos. Los rituales o ceremoniales contienen también la intención de fijar la mente de los participantes en la esencia o espíritu de ellos. Todas son herramientas para alcanzar un estado de consciencia libre de las exigencias del mundo exterior, y adentrarnos en los mundos divinos interiores en un estado de consciencia espiritual.

Interpretar alguna melodía con un algún violín con solo estudiar algún manual al respecto, es una ilusión. De igual modo estudiar y comprender intelectualmente las enseñanzas Rosacrucianas es la mitad del sendero, la maestría se alcanza a través de la práctica constante y permanente.

Existen varios tipos de Masones, algunos ingresan buscando algún poder que alague su ego o les facilite algún trabajo en el mundo profano, gran quimera. Otros buscan el conocimiento intelectual, otros simplemente se sienten confortables por la fraternidad, y según mi experiencia personal, pocos son los que se adentran en la práctica real del misticismo o arte real de la Masonería escocesa. Algunas personas de noble corazón, se inclinan por la filantropía y el altruismo, y eso es bueno, pero esto solo forma una parte del Arte Real de la Masonería.

La humildad del Caballero Rosacruz, no tiene nada que ver con la mansedumbre, sometimiento o cualquier cosa que se asemeje con la debilidad. Para alcanzar la humildad mística se requiere fuerza de voluntad, carácter, y determinación. Salomón, Abraham, Moisés, Juan el Bautista, María, Ester, Rut, o Jesús el Cristo, ninguno de ellos fueron débiles, y sin embargo alcanzaron la humildad que les permitió escuchar la voz de su Maestro interior y a su Dios. Porque nadie escucha a su Dios sino es a través de su propio maestro interior, porque como lo dice la liturgia, el maestro interior de cada persona, vive imbíbita en la consciencia cósmica o universal. 

El silencio es el sostenedor de las palabras. No es posible escuchar a nadie si nosotros no paramos de hablar, y aunque la meditación tiene una parte activa y otra pasiva, su núcleo principal es escuchar, de ahí la frase que dice: “Orar es hablarle a Dios. Meditar es escucharlo”. No es posible alcanzar el “silencio interior” mientras no eduquemos a nuestra mente y ego. Debemos educar no reprimir ni eliminar al ego, porque en el momento que lo intentemos, lo fortaleceremos al brindarle atención, por lo cual es menester inhibirlo y educarlo.

El conocimiento intelectual te lleva hasta las puertas del templo, hasta ahí te puede acompañar tu hierofante, a ti te corresponde traspasar las puertas de la iniciación transcendental, y recorrer con tus propios pies el sendero que te separa el poniente del oriente, y presentarte ante el Sumo Maestro por el cual has de alcanzar la iniciación trascendental de la que habla nuestra liturgia del Gr. 18.

La meditación debe tener una intención utilitaria hacia el resto de la humanidad, cuando se pretende meditar con un beneficio exclusivamente personal, deja de ser un acto espiritual y se convierte en un acto egoísta. El masón trabaja sobre sí mismo al servir a la humanidad, porque es solo a través del trabajo constante que se convierte el conocimiento intelectual en maestría.

Los grados del arte real de la Masonería Escocesa, son grados de consciencia alcanzados, y el sendero para lograr este propósito es la meditación, alcanzando estados de consciencia donde se experimente “en” y “por” uno mismo lo que es el ser humano, la humanidad, y ¿Porque no? La mente y consciencia  universal como lo indica la liturgia del Gr. 18.

Uno de los pilares fundamentales de la Masonería actual, es la fraternidad, Busca Caballero Rosacruz experimentar más allá de las palabras, ese sentimiento y estado de consciencia que es la fraternidad, y si la alcanzas, hazla  extensiva hacia tus seres más cercanos, y extiéndelo hasta donde te sea posible, experimenta en consciencia en toda la humanidad.

Tu formas parte de la humanidad, como la humanidad forma parte de la tierra y el universo entero, todo se resume en la unidad, todo lo que hagas afectara al resto de la creación, no existe nada separado de ti como tu formas parte del universo entero, la conciencia cósmica o universal que menciona la liturgia del Caballero Rosacruz. Cuando San Pablo alcanzo este grado de consciencia universal dijo: “Ya no vivo yo, es Cristo que vive en mí’ (Gál 2, 20)… Cosa difícil pero no imposible, y si el presente no es cierto, hay que revisar y modificar nuestras liturgias.

¡Oh Caballero Rosacruz!, ¡Oh Caballero Kadosh! Adéntrate en tu santuario interior, medita y trabaja, pero antes de poner un pie en su interior, lava tus pies de todo polvo del ego, vicios y pasiones terrenales.

 

“Saber, Querer, Osar, y Callar”

“Fe, Esperanza, y Caridad”

“Pax Vobiscum”

 

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ella.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no necesariamente representan la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todos son invitados a leer.

 

Bibliografía:

Liturgia Gr.18 Caballero Rosacruz.- R,’, E,’, A,’, A,’,

INICIACIÓN TRASCENDENTE (18°)


 INICIACIÓN TRASCENDENTE (18°).

El Grado XVIII Soberano Príncipe Rosacruz, es el grado místico por excelencia de la Masonería Escocesa. A este grado le llaman también “El grado de los misterios Cristicos +”.

La liturgia de este grado, es un libreto demasiado pequeño, de tal modo que todas sus enseñanzas vienen sumamente sintetizadas, por lo cual, la falta de entendimiento o poco interés sobre algún pequeño párrafo, ocasiona la perdida de una enorme e importante información; A lo anterior habría que sumarle la resistencia a considerar cosas que entran en conflicto o discordancia con nuestra formación religiosa familiar o intelectualidad pragmática.

Dentro del eclecticismo filosófico de Nuestra liturgia destacan los siguientes puntos:

 

1.- El hombre encarnado.

2.- El Maestro Interior.

3.- La palabra perdida.

4.- La iniciación trascendental.

5.- La mente cósmica.

El hombre encarnado es dual en su naturaleza y triple en su manifestación. Como la dualidad del universo representada simbólicamente por el par de columnas que franquean la entrada del Templo de Salomón y de nuestras logias que es por donde emerge o se manifiesta el nuevo Masón recién iniciado. El cuerpo material del hombre es el medio o herramienta para el desarrollo evolutivo de la consciencia humana; La mente y organización de cada órgano, sistema, aparato y tejidos celular en general, son una maravilla que conforme la ciencia evoluciona, se sorprende cada vez por los nuevos descubrimientos que encuentra en el cuerpo humano.

El Maestro Interior es la palabra perdida, que el CCab,’, Rosacruz identifica con el acróstico “INRI” el cual, diferentes escritores la relación o traducen como: Ipsum Nostrum Regina Isis. Inteligenti Natura Regina Isis. Ipse Nostrum Rex Indocta. Iniciatus Nihil Retro Indocta. Igne Nitrium Rori Invenitur. In Nomine Regenerando Integrat. Isus Nunc Regenat Isis. In Nomine Rex Iao. In Nobis Regnat Iao. In Nostrum Regno Inspirationem. Iesu Nascent Renovatur Iaho. Ignem Natura Regenerando Integrat, entre otras más. Sin embargo y a pesar de que todas estas palabras tienen una profundidad filosófica y mística, que bien podría desarrollarse un trabajo independiente con cada una de ellas, todas son símbolos de símbolos.

La palabra perdida es el alma del hombre, el Cristo interior, el primogénito y unigénito, aquel que emano y forma parte de la “alma universal” y la “mente cósmica” Pero si nos adentramos más en este tema, el Maestro interior, la palabra perdida que es el alma, más bien se refiere a la consciencia y mente del alma.

La búsqueda del conocimiento de: ¿Qué o Quién soy?, nos  lleva a la pregunta: ¿Quién es el que desea saber?… El mismo que te dificulta encontrar respuestas, el ego o yo; El alma no está totalmente inconsciente, sino que porta embrionariamente o potencialmente a la consciencia que ha de desarrollar en su contacto o experiencias con el cuerpo humano.

Las enseñanzas Masónicas llevan al A,’, M,’, a reflexionar y saber sobre el su cuerpo y universo material; El objetivo del C,’, M,’, es llegar ha percatado de la presencia del ser interno, la letra “G” en medio del compás y la escuadra al entablar ocasionalmente un dialogo interior donde en apariencia es él mismo quien pregunta y contesta. La voz que responde bien puede ser la voz internalizada y autoritaria que le han aportado todos sus mayores que lo han guiado en el transcurso de su vida, pero estas opiniones pueden estar fuertemente influenciadas por la presencia del alma. En realidad, lo importante, es que el C,’, M,’, se ha percatado de una presencia interior que se manifiesta como en estos diálogos; El M,’, M,’, es aquel que es plenamente consciente de la existencia del alma, es entonces, solo entonces que cuando puede decir con certeza: “La Acacia me es conocida”, San pablo hace eco a lo anterior cuando dice: ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí” Gá. 2:20… Un caro y difícil anhelo pero posible de realizar. 

La iniciación trascendente tiene como objetivo alcanzar a ser consciente dentro del alma universal y consciencia cósmica. La liturgia del Gr. XVIII CCab,’, Rosacruz afirma en forma clara, precisa, categórica,  y determinante, la existencia del alma universal y mente cósmica, la iniciación transcendental, y la posibilidad de alcanzarla. Pero además dice: “Esta iniciación no puede ser transmitida u otorgada por algún hombre encarnado, y mucho menos en un templo material, sino por el ser interior”.

La liturgia recomienda trabajos de mesa redonda donde se practique la concentración del pensamiento, para esto deberá introvertir la consciencia y practicar el silencio interior y mantenerse en estado receptivo a cuando pudiese presentarse, esto le llevara forzosamente a la meditación y después a la contemplación; La liturgia advierte y cito textualmente: “Es inútil poner en uso el Ritual Esotérico del Gr. XVIII Rosacruz, cuando los miembros del Cap,’, no se han ejercitado antes, en la práctica de la concentración de la mente”.

Alma y  Mente cósmica tienen “algo” de similitud con el inconsciente y sus pulsiones en el ser humano, como también lo tiene con el mundo “Atziluth” el mundo superior del árbol cabalístico que está integrado por tres sephiroth: “Kether”, la corona, y cuyo Dios es “Ehieh” y su arcángel es “Metatron”, La sephirah “Chokmah” la sabiduría, su Dios es Jehovah y su arcángel “Raziel”; La ultima de la triada superna es: “Bina” el entendimiento, su Dios: Jehovah Elohim. “Atziluth” es un término hebraico que significa “emanación concentrada”, pero “increada”, es el mundo divino, el mundo de las emanaciones arquetípicas.

El psiquiatra y psicólogo Carl Gustav Jung hablo de la existencia de un sustrato común a los seres humanos de todos los tiempos y lugares del mundo, “El inconsciente colectivo” de donde emergen ideas arquetípicas, algo símil a “Atziluth” y a la “mente cósmica”.

“La mente cósmica o universal”, es fugazmente mencionada en la liturgia del primer grado de la Masonería Escocesa, pero es en el Gr. XVIII Príncipe Rosacruz donde se habla más libremente al respecto.

La biblia dice mucho más de lo que contiene escrito, además, no es exactamente un libro religioso, ni es privilegio, posesión o exclusividad de nadie, es un libro universal, como la Tora Hebrea, Corán, el Bhagavad Gita, o el Popol Vuh entre otros, y es por nuestra formación familiar Judeo-Cristiana, que tomare a la biblia como referencia para los siguiente:

Desde el punto de vista religioso como científico, el “concepto” de Dios va fuertemente vinculado a la formación del hombre, porque la enorme humanidad creyente, ha convertido consciente o inconsciente a Dios en el ideal supremo a alcanzar, es el superhombre de Friedrich Nietzsche, que lejos de ser un ateo, creía en Dios a través del hombre.

La mente sea individual, colectiva o universal, no es un ser sino una facultad, y ésta “podría” tener origen, o al menos estar relacionada con la “materia primordial” con que todo fue y está hecho.

San Juan el evangelista y uno de los patronos de la Masonería Escocesa dice: En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios.  Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.  La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros”. Entiendo que lo que pretende decir es que Dios tomo con sus “manos” parte de sí mismo y formo el universo.

El salmo 133 que tiene concordancia con el libro apócrifo de Enoc (Enoch), concuerdan, vaya la redundancia, con el primer capítulo del evangelio de san Juan y del Génesis 6.1-2, los cuales mencionan de diferente manera o de alguna forma, la existencia de la materia primordial y la mente cósmica.

Nuestra liturgia menciona al respecto: “Los templos de Dios en la tierra son los cuerpos humanos, y en cada uno de ellos se encuentra como proyección suya, un maestro cuya mente está imbíbita en la mente cósmica, un maestro cuya alma y cuya vida son alma y vida de Dios”; Por otro lado, Mateo (28:19) nos dice: “Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”… Pues sí, Siendo Cristo la materia primordial y mente cósmica, no podría ser distinto.

Al morir el hombre, su cuerpo biológico va a la Madre Tierra, y el alma al Padre Dios… Y el hombre ¿Dónde queda? (*).

El ansia o anhelo por saber, no es exactamente producto de un deseo consciente, sino que es una pulsión inconsciente que nos motiva a la búsqueda. El hombre es la llave del conocimiento del universo y de Dios, por lo tanto, la primera dificultad que debemos enfrentar y resolver es: ¿Qué o Quién soy?

En la vida existen misterios que no es posible revelarse por un libro o por palabras ajenas a uno mismo; En este plano de relatividades, existen muchas verdades, sin embargo y paradójicamente, solo existe una en nuestro interior.

El conocimiento del hombre, está sujeto a la libertad de pensamiento, sin embargo no todos los hombres son libres pensadores, y muchos están sujetos a estructuras mentales formadas por la idiosincrasia cultural a través de la cual fuimos formados.

Aarón Beck (1) dice: “Forman nuestra memoria una especie de tejido cognitivo llamado “Esquema”, el cual sirve como “lente”, a través del cual el sujeto ve la vida; y que concluye supuestos, reglas, y actitudes para lidiar con las situaciones relacionadas a dichos esquemas. Ante una situación dada, se activa un núcleo especifico del esquema que produce un pensamiento automático (pre-elaborado en el esquema), dándole a las situaciones que se presentan un matiz e interpretación particular, lo que produce una reacción fisiológica, emotiva, y conductual no sujeta a la decisión del sujeto” (2). Lo anterior lo menciona también Friedrich Nietzsche (5) cuando dice: “Aquello que el hombre llama voluntad, solo es la consecuencia de viejas batallas librada anteriormente en el interior inconsciente del hombre”.

Aarón Beck y Friedrich Nietzsche no son los único que habla en estos términos, también lo hace: Piotr Demiánovich Ouspensky (3), Jean Marie Ragón de Bettignies (4) entre otros más, llegando a nombrar al hombre como “Autómata”, “Maquina” o “Sonámbulo”, Donde todos son reactivos a pre-programaciones sociales, religiosas, políticas, raciales, etc. El hombre es esclavo de las propias ideas que ha aceptado de otro, a la repetición constante de los medios de comunicación con propaganda tendenciosamente subliminal, al terror, dogmas, paradigmas,  sofismas, y supersticiones que alguien más ha implantado en las mentes humanas. En esto Nadie puede salvar al hombre, sino solo él mismo.

El hombre para buscar la verdad, primero debe ser libre de sí mismo, de todo lo que no es, porque de lo contrario, solo encontrara lo que está predispuesto a encontrar, o en última instancia reprobara y condenara todo aquello que no coincida con su esquema mental. Sin embargo y paradójicamente, La cábala nos ubica en “Assiah” el mundo de la materia y las manifestaciones, y es desde ahí que debemos ascender hasta “Atziluth” el mundo divino de las emanaciones arquetípicas, de tal modo que: ¿Quién es el que busca la verdad?… El mismo que dificulta tu búsqueda… Tu propio ego.

“Si un M,’, M,’, se perdiese, ¿Dónde lo encorarías?.., Responden: Entre el compás y la escuadra”. La escuadra simboliza el aspecto material del universo, el compás el aspecto energético espiritual o alma, y la letra “G” simboliza la consciencia que es “consciente” de ser “consciente”… o sea, ser autoconsciente (*).  

La mente y consciencia cósmica no es exactamente Dios, sin embargo, es omnipresente, de tal modo que el propósito del alma “individual” encarnada es generar autoconsciencia a través de las experiencias obtenidas por conducto de su cuerpo físico, que no es otra cosa que el alma y mente cósmica tratando de experimentarse a sí misma a través de la humanidad.

Príncipe Rosacruz recuerda aquella máxima que dice: “Querer, saber, osar, y callar”. La revelación del secreto de la Rosa y la Cruz, del Ave Fénix, o el Pelicano que se desgarra el pecho para alimentar con su sangre a sus siete polluelos, no está en las palabras ni en ningún otro símbolo o alegoría, sino en la experimentación en uno mismo, en el interior del templo secreto que es presidido por nuestro maestro interior… Y esto, nadie lo puede hacer por ti… “El que tenga oídos, oiga” Lc. 8:8.

“Aquello que bailaban eran visto como locos por aquellos que no podían escuchar la música”

“Pax Vobiscum”

Lázaharo Hael,’,

Nota:
Las palabras, símbolos y alegorías, no son verdades, solo señalan hacia ellas.

El presente, son, reflexiones y meditaciones personales, no necesariamente representan la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todos son invitados a leerlo.

Culiacán, Sinaloa. México. 09 de Septiembre del 2014.

Bibliografía:

Liturgia  Grado I Aprendiz de Masón.              R,’, E,’, A,’, A,’,

Liturgia Grado II Compañero de Masón.                      R,’, E,’, A,’, A,’,

Liturgia Grado III Maestro Masón.                               R,’, E,’, A,’, A,’,

Liturgia Grado XVIII. Soberano Príncipe Rosacruz.      R,’, E,’, A,’, A,’,

Manual del Caballero Rosacruz.-                                Aldo Lavagnini.

La Masonería Oculta y la Iniciación Hermética.-          J. M. Ragón 33°

Prontuario:

1).- Aarón Temkin Beck es presidente del Instituto de Beck para la Terapia e Investigación Cognitiva y profesor de Psiquiatría en la Universidad de Pennsylvania Se graduó en la Universidad de Brown en 1942 y en la Escuela de Medicina de Yale en 1946.

En la década de 1960 el Dr. Beck desarrolló el sistema de psicoterapia llamada Terapia Cognitiva (también conocida como “Terapia Cognitivo-Conductual” o “TCC”).

2).- El Rosacruz (AMORC).

3).- Piotr Demiánovich Ouspenski (n. Moscú, 5 de marzo de 1878 – m. Surrey 2 de octubre de 1947) fue un esoterista y escritor ruso. Autor de varios libros de temática espiritual y filosofía esotérica. También dio conferencias y seminarios sobre las enseñanzas de George Gurdjieff, y sobre el Cuarto Camino, siendo uno de los principales difusores de este tipo de conocimientos en el ámbito occidental.

4).- Jean-Marie Ragon de Bettignies (1781, Bray-sur-Seine – 1862), hijo de un notario público, se inició en la Francmasonería en 1804, siguiendo funciones como administrador en la administración imperial. Fue miembro de Gran Oriente de Francia, rito de Misraim, los Caballeros Templarios Raymond Bernard Fabre-Palaprat. Fundó y presidió la famosa casa parisina “True Friends”, luego se convirtió en “Trinosophes” y del Capítulo y del Areopagus inherentes a la misma. Considerado por sus contemporáneos como el masón más educado del s. XIX; fue autor de numerosos libros masónicos de considerable influencia: La Misa y sus Misterios, El Curso de iniciación filosófica y de interpretación antigua, Ortodoxia moderna Freemasonry, La Oculta Freemasonry Y una colección de rituales masónica (y de las partes vinculadas, como los Montes). Muchas de sus obras fueron reeditadas por Ed. du Prieure, y luego en varios facsímiles por ediciones Lacour-Ollié. Fue el primer editor de la revista francesa masónica, Hermes.

5).- Friedrich Wilhelm Nietzsche (Röcken, cerca de Lützen, 15 de octubre de 1844Weimar, 25 de agosto de 1900) fue un filósofo, poeta, músico y filólogo alemán, considerado uno de los pensadores contemporáneos más influyentes del siglo XIX.

Realizó una crítica exhaustiva de la cultura, la religión y la filosofía occidental, mediante la genealogía de los conceptos que las integran, basada en el análisis de las actitudes morales (positivas y negativas) hacia la vida. Este trabajo afectó profundamente a generaciones posteriores de teólogos, antropólogos, filósofos, sociólogos, psicólogos, poetas, novelistas y dramaturgos.

Meditó sobre las consecuencias del triunfo del secularismo de la Ilustración, expresada en su observación «Dios ha muerto», de una manera que determinó la agenda de muchos de los intelectuales más célebres después de su muerte.

Si bien hay quienes sostienen que la característica definitoria de Nietzsche no es tanto la temática que trataba sino el estilo y la sutileza con que lo hacía, fue un autor que introdujo, como ningún otro, una cosmovisión que ha reorganizado el pensamiento del siglo XX, en autores tales como Martin Heidegger, Michel Foucault, Jacques Derrida, Gilles Deleuze, Gianni Vattimo o Michel Onfray, entre otros.

Nietzsche recibió amplio reconocimiento durante la segunda mitad del siglo XX como una figura significativa en la filosofía moderna. Su influencia fue particularmente notoria en los filósofos existencialistas, críticos, fenomenológicos, postestructuralistas y postmodernos, y en la sociología de Max Weber. Es considerado uno de los tres «Maestros de la sospecha» (según la conocida expresión de Paul Ricoeur), junto a Karl Marx y Sigmund Freud.

(*).- Checar catecismo y ritual funerario Masónico.