El Hombre, el G.·.A.·.D.·.U.·. y Dios.


Introducción.

Así como existen palabras polisémicas, el simbolismo es polivalente, dependiendo del teatro en que se presentan, es el valor que asumen. Las palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

Nuestra filosofía Masónica, tiene raíces profundas en la tradición Judeo-Cristiana, de ahí que el presente se apoye tocando algunos puntos de la biblia.

Llegar a conocer a Dios, o al G.·. A.·. D.·. U.·. va muy unido al deseo de conocer la esencia prístina del hombre.

“EL HOMBRE, EL G.·. A.·. D.·. U.·. Y DIOS”

Recién ingresado  la orden, le pregunte a un I.·. P.·. H.·. ¿Quién o Que es el G.·. A.·. D.·. U.·.?, Él me contesto: “No es Dios, pero tómalo como algo parecido”.

El mito alegórico por sí mismo, es una fantasía, hasta que lo remitimos al ser humano, y como consecuencia al cosmos; Dios la causa primera, es la energía y potencialidad del universo,  es incognoscible e inefable en su esencia, como el inconsciente humano, el cual se conoce parcialmente o se deduce a través de las manifestaciones de las actitudes y actos del hombre.

El G.·. A.·. D.·. U.·. es la manifestación del Dios Padre, es la energía convertida en fuerza o acción, de ahí que algunos escritores expresen que Hiram Abif, el G.·. A.·. D.·. U.·. o YHVH, haya sido el líder de los Elohim, los cocreadores del universo, o las jerarquías Angelicales que menciona: Enoc, Dionisio el Areopaguita o San Pablo, de la cual, formaban parte los Querubines y Silfos que menciona la liturgia del Caballero del Sol Gr. XXVIII de la Masonería Escocesa.

El G.·. A.·. D.·. U.·. o Jesús el Cristo, es el hijo primogénito y unigénito de Dios Padre, como lo menciona la Biblia en Jn. 3:16 y Colonenses 1:15, el resto son hechuras Efesios 2:10 o San Juan 1:1-5. Es la manifestación de Dios.

Los Cabalistas Hebreos mencionan alegóricamente, que Dios formo una contracción en sí mismo, creando un espacio finito rodeado por el infinito, y al hacerlo, quedó en este espacio residíos o “materia primordial” la cual al ser parte de la naturaleza divina de Dios, ya poseía desde antes del principio de toda creación, la potencialidad de la consciencia y los planos de lo que habría de ser el universo.

Mencionan también: “Dios deseos conocer a Dios, y para ello formo un espejo donde podría verse reflejado” (1), o sea la humanidad; Deepak Chopra menciona en alguna forma: “El universo se experimenta y observa a través del hombre” (2).

El hombre es dual en su naturaleza, como alma y cuerpo, o sustancia y esencia, y como resultante de esta dualidad, triple en su manifestación como hombre consciente encarnado; El hombre al nacer tiene una consciencia instintiva, pero desconoce “Quien o Que es él”, y conforme crece y acumula conocimientos, va formando una identidad o personalidad. Pero de esto, aún hay mucho más que decir para otra ocasión, porque la palabra personalidad, que algunos dicen que es polisémica, y según sus raíces etimológicas, quiere decir “Mascara”, porque no es realmente el ser, sino una identidad virtual y formada por la idiosincrasia y sociedad en que nació y se desarrolló el hombre, sin embargo podemos decir que el hombre a través de sus experiencias vivenciales, trata consciente o inconscientemente conocerse a sí mismo.

El Propósito o deseo de conocer realmente ¿ Qué o Quién es el G.·. A.·. D.·. U.·. ?, va muy unido al deseo del hombre de conocer ¿Qué o Quién Soy?. Robert A. Heinlein dijo: “Tú eres Dios, y yo soy Dios y todo lo que nos rodea es Dios”.

Concluyo sin terminar:

Objeto y sujeto son uno en el fenómeno de la observación, pero en última instancia, los sentidos y consciencia humana condicionan y limitan su propia percepción, de tal modo que, toda realidad es un reflejo del observador. El hombre no es la medida del universo ni de los dioses, pero si es la medida de su propia realidad.

El Dios Padre y el dios hijo, son dos caras de una misma moneda. El primero es incognoscible  y solo se conoce o manifiesta parcialmente a través del segundo, por eso el Cristo dijo: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” Jn. 14:9.

El hombre presiente la existencia del Dios Primero, pero ante la imposibilidad de verlo, ha creado un segundo Dios como reflejo del primero, como el ideal y anhelo más perfecto y sublime que es capaz de imaginar. Tal anhelo es inmanente en el hombre y a la vez,  trascendente hacia la idealidad del pensamiento humano (3);

Cada quien posee su propia ideal, su propio anhelo y propio Dios… Nadie posee la verdad, solo su propia interpretación.

Es cuanto mi opinión, pensar y sentir.

“El secreto se protege a sí mismo y se basa en el espíritu y la práctica de la enseñanza” (4).

Fraternalmente.

Lázaharo Hael.·.

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no representan necesariamente la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todo son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Miércoles 25 de enero del 2017.

Bibliografía:

(1).- El Árbol de la Vida.- Z’ev Shimon Halevi.

(2).- El Libro de los Secretos, y Sincro Destino.- Deepak Chopra.

(3).- Liturgia Maestro Masón.

(4).- El fuego secreto.- Friedrich Von Licht.

La biblia Reina-Valera.