Trabajo – Reflexiones Sobre El Alma


Dentro del misticismo, varios son los que afirman que el verdadero ser es la consciencia, sin embargo ella no es el ser, sino una facultad del ser. Por otro lado, existen dos corrientes de pensamiento filosófico, la de los materialistas y los idealistas, los primeros sostienen que la consciencia es resultado de la materia altamente organizada, mientras que los segundos sostienen que la consciencia y mente son anteriores a la materia organizada, afirmando que todo cuanto existe en el plano material u objetivo, tiene con anterioridad y principio la idea.

Ambas ideas tiene una posible conciliación desde el punto de vista místico-religioso dentro de la idea de lo que Dios pudiese ser. Juan 1:18 dice: “Nadie ha visto jamás a Dios”, sin embargo, el hombre le ha asignado atributos y facultades supernas, como es el ser absoluto, omnisciente y omnisapiente entre otras, de tal modo que la materia primordial (1) con que todo fue hecho, al ser parte de la naturaleza de Dios, ya poseía intrínsecamente y en forma embrionaria, la consciencia y mente de Dios.

Se dice en diferentes escuelas místicas-esotéricas, como la Orden Rosacruz y La Masonería Escocesa entre otras, que existe un alma cósmica, una consciencia y mente universal, y que la consciencia y mente del ser humano, forma parte de ella al estar imbíbita en esta consciencia cósmica. Y que la existencia de la personalidad humana, es virtual y propia de la presente encarnación, de tal modo que el pasar por la transición o aquello que llamamos “muerte”, somos integrados a la consciencia cósmica, de la cual nunca dejamos de formar parte de ella. Quizás gran parte de lo dicho anteriormente, tenga sustento bíblico en las palabras de Salomón en Pr. 8:22-24 “Jehovah me poseía en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras. Eternamente tuve el principado, desde antes del principio. Antes de la tierra. Antes de los abismos fui engendrada”. El engendrar requiere la existencia previa de una matriz femenina, lo cual en este caso, viene siendo un símbolo alegórico de la materia primordial caótica o inerte. La vida engendrada como movimiento en la materia primordial, fue producto de la simbólica “Palabra perdida” que se dice fue el aliento de Dios al pronunciar su propio nombre.

Por otro lado, el místico pensador romano, y muy posible fundador del Cristianismo, San Pablo, dice refiriéndose a Jesús el Cristo en: Col. 1:15-17 “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en El fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de Él y para Él. Y Él es antes de todas las cosas, y en El todas las cosas permanecen”. Lo anterior nos hace pensar que el primogénito y unigénito de Dios, Jesús el Cristo vendría siendo la materia primordial. Por otro lado, San Pablo continua diciendo en Ef. 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas”, Entiendo que San Pablo afirma más que decir, que el hijo primogénito y unigénito de Dios es Jesús el Cristo, que viene siendo la materia primordial y consciencia cósmica o cristica, que ya posea el impulso o principio de vida con todos sus atributos o facultades a desarrollar, y que el universo como todos los seres vivos fuimos hechura formados con la materia primordial o sea Jesús el Cristo… Como lo expresa en diferentes palabras y forma San Juan en el primer capítulo de su evangelio.

El hombre al momento de nacer, ya posee en forma intrínseca en su propia naturaleza humana, los elementos constitutivos de la consciencia, y son las pulsiones básicas, como el instinto de la sobrevivencia, los que despiertan o dan inicio a la actividad en la consciencia en el recién nacido.

El hombre se mueve en dos universos, el objetivo y el subjetivo, o mejor dicho aún, el externo o físico y el interno o espiritual. Él percibe intuitivamente que su propia esencia no es exactamente su parte física, y busca en su ser la respuesta a: ¿Qué o Quién Soy?; Pensamos, concebimos y percibimos en los términos de las palabras, y estas a su vez fueron formadas de acuerdo a nuestras experiencias en nuestra relación con el mundo que nos rodea. De tal modo que buscar nuestra propia trascendencia de lo físico a lo espiritual o ser, implica pasar a otro tipo de concepciones más abstractas donde las palabras dejan de ser para fundamentar nuestra experiencia en el sentir. Este es el fundamento de la meditación y la experiencia mística.

Alma, Espíritu y materia están formado con la misma materia en diferentes grados vibratorios y de cohesión. Y si la consciencia para existir requiere de un cuerpo, lo lógico a pensar es que el hombre requiere de un cuerpo más sutil para transcender su propia consciencia objetiva actual. Algunas escuelas hablan de un cuerpo sutil y energético como copia que envuelve a de cada órgano y uno mayor que envuelve al cuerpo entero. Nombres tienen varios según la escuela o línea filosofica-esoterica que lo plantea, como: Cuerpo entérico, cuerpo solar, cuerpo psíquico, cuerpo espíritu entre otros más; Lo que nos lleva a pensar que alcanzar la tan mencionada “Salvación” de los dogmas religiosos es conservar consciencia, recuerdos y experiencias de cuanto somos en la actualidad aun después de la muerte biología, y para ello se requiere llegar a ser conscientes “en” y “por” nuestra propia alma… Que viene siendo el verdadero ser.

Yo me pregunto: ¿Tal salvación que pregonan los guías religiosos, no es lo mismo que la iluminación que buscan los místicos?… Y si esto es así, no podrá ser otorgado por persona ajena a uno mismo.

Conclusión:

La filosofa y matemática griega Hipatia de Alejandría decía: “Defiende tu derecho a pensar, porque incluso pensar de manera errónea es mejor que no pensar”. El presente de ningún modo son afirmaciones, sino reflexiones, y tampoco tiene una intención de desacreditar alguna religión, pues cada quien tiene diferentes necesidades y modos de satisfacerla. En realidad no escribo para enseñar, sino que es parte de mi búsqueda y aprendizaje.

Mateo. 7:7 hace una promesa: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”, pero hay personas que no buscan, y aceptan sumisamente como verdades absolutas e infalibles, a palabras ajenas preñadas de dogmatismo supersticioso. Para estas personas indolentes, el apocalipsis 3:16 dice: “Mas porque eres tibio, y no frío ni hirviente, yo te vomitaré de mi boca”. El pecado bíblico de Eva fue más que un acto de desobediencia, fue su deseo o ansia por saber. Y en su búsqueda se encontró con la alegórica serpiente en el jardín del edén, Lucifer o el Prometeo bíblico que le hace la siguiente promesa: “Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis. Pues Dios sabe que el día que de él comáis (El fruto del árbol de conocimiento), serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal” Gn 3:4. Y los ojos de su consciencia se abrieron dándose cuenta de su desnudes.

El hombre encontró en su cuerpo físico el árbol del conocimiento, ahora falta que alcance el árbol de la vida eterna… Su propia alma.

El alfa y el omega es la materia primordial y consciencia cósmica (1) que después de formar formas o cuerpos, vuelve a su estado primordial en una danza de nacimiento, crecimiento y muerte, éste es el significado de la mitológica Ave Fénix que cíclicamente renace después de ser consumida por el fuego, y el Ouroborus que constantemente se devora su propia cola al mismo tiempo que genera una nueva parte de su cuerpo… Y en algo o mucho al discurso del capellán en nuestra logia.

“¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?” 1 Corintios 3:16.

“Yo dije: Vosotros sois dioses, y todos sois hijos del Altísimo. Sin embargo, como hombres moriréis, y caeréis como uno de los príncipes” Sal. 82:5.

El hombre no es la media del universo ni los dioses, pero si la medida de su propia realidad. De ahí que el estudio del universo y Dios inicia con el estudio del hombre…

Hombre invierte tu consciencia y busca en tu interior, que al experimentar posiblemente encontraras las respuestas que buscas.

“Desde lo más profundo, ¡Oh SEÑOR!, he clamado a ti. ¡Señor, oye mi voz! Estén atentos tus oídos a la voz de mis súplicas” Sal. 130:1-2.

Fraternalmente.

 

Lázaharo Hael,’,

 

Nota:

(1).- La materia primordial desde el punto de vista de científico, podría ser análogo a la materia sub-atómica con la cual el universo fue echo.  En realidad el simbolismo alegórico como los libros sagrados de toda religión, solo dejan de ser ilógicamente irracionales cuando las remitimos al universo y al hombre.

Palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no representan necesariamente la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todo son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Miércoles 15 de junio del 2016.

 

Bibliografía:

Biblia de estudio. Mundo Hispano.-               Reina-Valera.