Archivo del Autor: M.·. M.·. José David Santana Alaniz

El pensamiento dogmático y la razón


“Mientras somos autoconscientes de nosotros mismos, existimos”

Primero fue el dogma, luego la razón. Primero fue el pensamiento dogmático, puesto que nace y obedece de la ley del menor esfuerzo, presentándose como una forma de entender el mundo natural. Luego nace el logos, el pensamiento inteligente con sentido, que busca entender el mundo natural mediante la razón y explicarlo a través de la palabra.

De esta forma surgen un pensamiento dogmático y un pensamiento racional, y tanto el uno como el otro, tienen consciencia de sí mismos y de su capacidad de vincularse simbólicamente con el universo. Por ello, existe una razón dogmática que está fundada en la especulación de un imaginario –individual o colectivo –, y una razón adogmática fundada en la certeza de los hechos y de la lógica.

En el imaginario de la razón dogmática se encuentra la religión como una gran cosmovisión que representa aquel conjunto de creencias de carácter indiscutibles, tenidas por ciertas como principios innegables y obligadas para sus seguidores; nace así, la ignorancia, que intenta ser salvada por la esperanza de la fe y por el temor al castigo Divino.

La ignorancia es el peor de todos los males al decir de Platón. De la ignorancia derivan todos los males y del conocimiento todos los bienes. Platón aconseja a los seres humanos a preocuparse en ser ricos en virtud – conocimiento-.

La fe, sin duda respetable, no salva de la ignorancia, pues las leyes de la naturaleza son amorales y regidas por la causalidad. En los relatos mitológicos y en la literatura bíblica, la metáfora nos enseña que la Deidad procura que el hombre desarrolle su existencia en la ignorancia, el relato bíblico del génesis señala “pero del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”, Génesis 2:17.

El Titán Prometheus, quién robo el fuego de los dioses para entregar la luz a los hombres, sufrió el castigo de Zeus, y fue llevado al Cáucaso donde fue encadenado para que un águila le comiera el hígado, y siendo éste inmortal, su hígado volvía a crecer cada noche, y el águila volvía a comérselo cada día.

El ángel de luz fue condenado al lago de fuego y azufre por sacar luz de la oscuridad, por obtener sabiduría rompiendo la ignorancia infinita, por despertar consciencia de lo inconsciente.

Si la ignorancia del pensamiento dogmático sobre la Deidad, es sometida al juicio de la razón, no salva con éxito el examen de la lógica de la paradoja de Epicuro, puesto que los atributos de la Deidad – creados por el hombre – tales como su omnipotencia, omnisciencia, omnipresencia y omnibenevolencia, no resuelven el problema del mal en el mundo, entonces, por qué llamarle Dios.

Si la apuesta de Pascal en su argumento plantea que ante la probabilidad de la existencia de Dios, lo racional es apostar que sí existe para así obtener como recompensa la gran ganancia de la gloria eterna, no es menos cierto el absurdo de transar la luz de la razón por el oscurantismo y la ignorancia, para así vivir con la esperanza de un supuesto que está basado en una cuestión de azar.

Ante la falta de evidencias y certezas, lo real es que el hombre ha creado a Dios a su imagen y semejanza, buscando una salvación y una seguridad existencial que le permita darle significado al sufrimiento y a la miseria humana, buscando justificar su falta de coraje para asumir su condición y naturaleza animal.

En el pensamiento de la razón adogmática se encuentran la filosofía y la ciencia como grandes cosmovisiones que han llevado a la razón humana al límite de sus posibilidades críticas; nace así, la realidad.

La naturaleza es lo real, sus leyes obedecen a principios demostrables por el método empírico-analítico; y el homo sapiens, cuya realidad sobre su naturaleza existe en la dialéctica homo sapiens-demens, magistralmente ilustrada por el antropólogo Edgar Morin, tiene existencia real – no existencia posible – en su cultura.

La dialéctica dogma-ignorancia, no obedece a razones socioculturales – educación – o socioeconómicas – riquezas -, es un diálogo que se da en función del nivel de consciencia de cada homo sapiens-demens.

El nivel de consciencia es al pensamiento adogmático, lo que la ignorancia es al pensamiento dogmático, conditio sine qua non, para la evolución de la especie humana.

Teísmo y ateísmo, en su aparente antagonismo, son y forman parte de la búsqueda incansable de la razón humana por alcanzar la verdad, aquellas verdades conscientes que va construyendo, tanto con sus ideofacturas como con sus manufacturas, la especie humana en su anhelo por conocerse a sí misma, anhelo que muchas veces le ha llevado al extremo del delirio, o como diría Richard Dawkins, al “Espejismo de Dios”.

El pensamiento dogmático tiene sus raíces en el miedo, al decir del filósofo Bertrand Russell, el miedo es la base de todo, el miedo es el padre de la crueldad y, por tanto, no es de extrañar que la crueldad y la religión vayan de la mano.

A contrario sensu, el pensamiento adogmático nace del coraje por conquistar el mundo mediante la inteligencia, es una rebelión contra la moral de Tartufo, al declarar José Ingenieros, “la hipocresía es el arte de amordazar la dignidad;… es el guano que fecundiza los temperamentos vulgares, permitiéndoles prosperar en la mentira…”. Al decir de Robert Pirsig “cuando una persona sufre de delirio, lo llamamos locura. Cuando muchas gente sufre el mismo delirio, lo llamamos religión”. El pensamiento adogmático es el gran logro en la evolución de la mente humana, es el que permite distinguir entre luz y oscuridad, entre conocimiento e ignorancia, entre verdad y error; es el que valora la vida, construye un mundo y se vincula simbólicamente con el universo desde este lado de la muerte: “Citerior”.

“La evolución es generar y ampliar consciencia, de tal modo que la evolución gradual y progresiva de las partes, es la evolución del todo, de lo contrario, no tendría sentido la existencia del universo y de la humanidad”

Nuestros Muros II


Introducción:

El martes 03 de septiembre del 2013, escribí un trazado titulado: “Nuestros Muros”, pero  todo trazado siempre será inconcluso; El presente podría ser complemento del anterior, pero no es precisamente una continuidad, por ser producto de un estado de consciencia diferente en tiempo y espacio.

El tema habla de las pulsiones físicas, emotivas y psicológicas, Sofismas y falsos paradigmas, supersticiones y temores y supersticiones entre otros elementos que influencian nuestras percepciones y respuestas conductual.

Toco ligeramente grados filosóficos, con el fin de motivar su estudio.

“Nuestros Muros II”

“El ser humano nace libre, sin embargo, por todas partes se encuentra encadenado” (J. J. Rosseau); La mente del hombre es una, pero Sigmund Freud para su estudio, la divide en tres partes, el “yo” llamado también “ego” que viene siendo la parte que administra nuestra relación con nuestro entorno, y el mediador entre el “ello”, la parte animal e instintiva, y el “Súper Yo” la parte que tiene que ver con las reglas morales. Tanto el “ello” como el “Súper yo” influyen en nuestras percepciones y decisiones del “yo”.

Gran parte de la estructura psicológica del hombre, fue formada y programada conforme a herencias familiares, intereses comercial, de gobierno, religión y sociedad, por medio de propaganda subliminal, programas educativos, usos y costumbres,  supersticiones  y prejuicios sociales.

El hombre desde su nacimiento, va formando una “estructura psico-emotiva”, donde algunas voces de autoridad se han internalizado, como las paternas,   maestros, gobiernos y religiones entre otras, se yerguen como líneas de fuerza que se asemejan las varillas de acero y concreto que sostienen una casa, en cuyo derredor se adhieren otros materiales menos resistentes o suaves, como ladrillos, vidrios y ventanas. Esta estructura mental marca los límites del hombre común. El inconsciente que tiene cierta autonomía, forma el alma de esta estructura mental, misma que no escapa a la influencia de la pulsión más importante del ser humano, la sobrevivencia, de tal modo que intentar modificar esta estructura, no exponemos a su reacción, pues de algún modo, siente amenazada su existencia y trata de mantener al hombre dentro de sus límites ya establecidos.

“Sujeto y objeto se vuelven uno en el fenómeno de la observación”. Los límites que nos han impuesto y hemos aceptado en temprana edad, hoy debe analizarse y resolverse  bajo la óptica de un criterio más amplio y adulto. El hombre no puede por sí solo, observarse a sí mismo, sino debe hacerlo a través de su propio reflejo sobre el objeto observado, sin embargo, el hombre común, solo ve el objeto o evento, y no su reacción conductual y menos aún su causa.

Se nos ha dicho en forma subliminal, que debemos pensar, sentir, y actuar, nos han programado para que nos pongamos tristes, alegres, enojados y pasivos, cuando reír y llorar, como vestir y que cosas comprar, a quien amar y a quien odiar, se nos ha llenado la cabeza de estereotipos, al grado que nuestro círculo de amigos,  esposa y profesión encaja en alguno de ellos.

Nos hemos convertido en seres autómatas,  reactivos ante fuerzas estímulos externos y pulsiones interiores de acuerdo a nuestra formación o idiosincrasia. Algunos escritores como Ouspensky, Friedrich Nietzsche, Erich Fromm y J. M. Ragón entre otros, nos califican como dormidos, sonámbulos, hombre maquinas, seres reactivos entre otros calificativos más; Inclusive el apóstol griego Lucas nos lo insinúa cuando dice en su evangelio “Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos” Lc. 20:38. Y Mateo 8:22 dice: “Dejad que los muertos entierren a sus muertos”.

Erich Fromm por su parte dice: “Gran numero de nuestras decisiones no son realmente nuestras, sino que nos han sido sugeridas desde antes y de fuera; hemos logrado persuadirnos a nosotros mismos de que son obra nuestra, mientras que, en realidad, nos hemos limitado a ajustarnos a la expectativa de los demás, impulsados por el miedo al aislamiento y por amenazas aún más directas en contra de nuestra vida, libertad, y conveniencia; El hombre seria libre de actuar según su propia voluntad, si supiera lo que quiere, piensa y siente. Pero no lo sabe. Se ajusta al mandato de autoridades anónimas y adopta un yo que no le pertenece” (1).

Aarón Beck (4) sostiene que los aspectos psíquicos de nuestra personalidad, no son producto de una causa, sino de varias, y asemeja nuestra psique a un  telar, llamándole núcleos al lugar se unen dos o más hebras. Núcleos que se activan ante una experiencia presente y sugieren al “consciente” una respuesta  en base a las experiencias pasadas.

Friedrich Wilhelm Nietzsche responde a lo anterior: “La voluntad como facultad psicológica, es el lejano eco de un combate ya disputado con anterioridad en lo profundo del inconsciente”.

Conclusión:

Gran parte de los muros que nos limitan, provienen del exterior, sin embargo y un tanto paradójico, tienen como fundamento nuestras pulsiones como: La sobrevivencia, el libido, gregarismo, ansia de poder, y la espiritualidad entre otros, que tienen cierta concordancia con los alegóricos Dioses y semidioses griegos, como: Eros, Tánatos, Cronos, Psique, Edipo, Electra, Medusa, Perseo, Narciso y Fobos entre otros, como fuerzas que viven en nosotros.

Todo lo anterior, no quiere decir que el hombre no tenga voluntad ni libre albedrio, sino que estos son influenciados importantemente por las pulsiones. Influencia que va en proporción a la evolución y grado de consciencia del hombre. La oración que hacemos en la cadena de la unión, menciona: “cavar pozos profundos a los vicios y levantar templos a la virtud” se refiere a vencer nuestra naturaleza inferior, pero de ningún modo eliminarla, porque es parte de lo que somos, sino educarla, liberarnos del engaño o mejor dicho: “autoengaño” por aquello que creemos ser, pero que en realidad no es nuestra esencia. Busquemos la “palabra perdida” que tanto anhelan encontrar los Caballeros Rosacruces 18° y los Caballero del Real Arco 30°, que es nuestra alma o “consciencia pura” a la que se refiere el Maestro Masón 3° cuando exclama: “La acacia me es conocida”.

“El Arte Real de la Masonería” Escocesa como la Yorkina, no descansa estrictamente en el saber intelectual, sino en la experiencia “en” y “por” uno mismo, ahí es donde radica la “iniciación trascendental” del Caballero Rosacruz 18°, y ésta se alcanza cuando se encuentra la “bóveda sagrada de Enoc” y se logra descender los nueve arcos hasta lo profundo de la tierra, lugar donde la luz del sol ni de la luna son necesarios, pues este lugar se ilumina a sí mismo desde el interior … Caballero del Arco Real del Rito de York.

“El esclavo que no siente sus cadenas es porque no se mueve”

Fraternalmente.

Lázaharo Hael. M:. M:.

Nota:
Palabras, Símbolos y Alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ella.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no representan necesariamente la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, Todos son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Martes 18 de junio del 2019.

Bibliografía:

 (1).- La vida auténtica.-                     Erich Fromm.

(2).- Miedo a la libertad.-                   Erich Fromm.

(3).- La vida autentica.-                      Erich Fromm.

(4).- Aarón Temkin Beck es un psiquiatra y profesor estadounidense. Presidente del Beck Institute for Cognitive Therapy and Research1 y profesor de Psiquiatría en la Universidad de Pensilvania.2 Se graduó en la Universidad de Brown en 1942 y en la Escuela de Medicina de Yale en 1946. En la década de 1960 el Beck desarrolló el sistema de psicoterapia llamada Terapia Cognitiva (también conocida como Terapia Cognitivo Conductual o “TCC”).

JEHOVAH


Las arcaicas teogonías y cosmogonías ancestrales, intentan explicar por medio de la alegoría, su conocimiento abstracto e intuitivo, que en gran parte,  la ciencia aún no ha comprobado.

Moisés estando frente a la zarza ardiendo en el montes Horeb, le pregunta a Dios: “He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé?, Y Dios respondió a Moisés: “Yo Soy Yo” (Ehyeh Asher Ehyeh), o “Yo soy el que soy” que viene siendo lo mismo. Otros interpretan la frase como “Yo Soy El Que Seré”, trasmitiéndonos la idea de un “ser” en proceso de desarrollo.

En nuestra tradición judeo cristiana, se “dice” que el nombre de “Dios Padre” es JEHOVAH que comúnmente, sobre todo los hebreos, lo escriben con cuatro letras:  (JHVH), pero en las enseñanzas de los grados filosóficos masónicos, se nos dice que “Dios no tiene nombre, (3)”, y que no busquemos adivinar sus atributos porque solo podremos darle los que pertenecen al hombre. (5)”, Dios simplemente es. También se dice que Dios es el absoluto, el todo, por lo tanto, no puede tener nombre ni forma, porque esto lo individualizaría distinguiéndolo y separándolo del resto de la creación, y por consiguiente, perdería su condición de absoluto… El Dios que es el todo: ¿De quién es Dios?

Además se menciona que con la destrucción de los templos de Dios, y la diáspora judía, el verdadero nombre de Dios se perdió, y que tanto Caballero Rosacruces como del Real Arco entre otros más, lo buscan afanosamente, y que ante esta situación, el nombre de JHVH es un nombre sustituto y  consensuado, que algunos escritores como Helena P. Blavatzky  afirman que no es otra cosa que Adán y Eva antes de la separación, J’Hova  o J’Heva, o Jah y Hovah, o Jah y Eva, el Adán Kadmón (2), palabras que el Príncipe de la Merced 26° repite en su liturgia. Los cabalistas hacen eco a la anterior atribuyendo dentro del “árbol de la vida” a Chokmah (Sabiduría) primera sephirah (Adán Andrógino) después de Kether (Corona), y que daría origen a la segunda sephirah después de Kether, Binah (Entendimiento), el Adán y Eva superna en la primera separación como el positivo y negativo, que a través de la atracción y repulsión daría origen al universo manifiesto por las siete sephiroth restantes.

JHVH. La “J” primera letra del nombre sagrado de cuatro letras de Dios, ydecima letra del abecedario español e inglés, corresponde a la letra hebrea “Yod” con valor de 10, principio masculino, y “HVH”seria elprincipio femenino, que vendría siendo Hovah palabra de donde proviene Hevah o Eva.

Los escritores de la cábala, asignan a la letra hebrea “Yod” (J) el principio ígneo, el elemento “fuego”, la segunda letra la “Héh” (H) el “agua”, la tercera letra, “Vau” (V) el  “aire”, y la última letra “Héh” (H) la “tierra” que vendría siendo la síntesis las tres letras anteriores “YHV”, convirtiéndose en una nueva “Yod” (J) en una octava superior y principio de un nuevo arreglo o un   JHVH superior… Si te parece tener alguna relación con los viajes en la iniciación del primer grado Masónico, así es.

Los elementos: Fuego, Agua, Aire y Tierra constituyen el universo material  manifiesto, o sea JHVH; Los cuerpos humanos siendo materia altamente organizada del universo, se convierte en úteros donde se gesta la consciencia, el hijo primogénito y unigénito de  (JHVH), que vendría siendo (JHSVH) Jesús el Cristo que como consciencia o alma, está unido y crucificado en el cuerpo físico esperando su ascensión a los mundos divinos.

 “Yo Soy Yo” (Ehyeh Asher Ehyeh). Dios siendo el absoluto, no puede autodefinirse a sí mismo, por eso cuando Moisés le pregunta su nombre en el monte Horeb frente la zarza ardiendo, le responde: “Yo Soy Yo” pero como dice Zev Ben Shimon Halevi “Dios deseo conocer a Dios, y para ello formo un espejo para verse reflejado” (1), esto aunado a la frase “Yo Soy  Él Que Seré” sugiere la idea de la humanidad como espejo, y la existencia de un “ser o consciencia universal” que no poseía una consciencia completa ni  perfecta, sino en proceso de formación o desarrollo; Si JHVH fuese perfecto, no tendría sentido la existencia del universo ni del hombre, a no ser que por medio de la evolución de la parte, el hombre o la humanidad, evolucionara también el todo, pues todo es uno.

Cuando el Cabalista menciona el infinito, no se refiere a aquello que no tiene límites y mucho menos sin principio ni final, sino a aquello cuyos límites no alcanza a percibir.

Conclusión:

Concluyo sin terminar. El hombre tiene que marcar limites, principios y verdades que en muchos de los casos, no son reales, sino aparentes, relativos o consensuados, productos de la consciencia  en el tiempo y el espacio, y estos manifiestan cambios constantes, sin embargo, en muchos de los casos la “verdad-error” conduce a la “verdad-cierta”, como es el caso de la teoría geocéntrica y la heliocéntrica. En otros casos, y ante la imposibilidad de ser testigos de algún evento, como podría ser el Big Bang como principio del universo, lo aceptamos consensuadamente, pero sabemos que antes existió un universo que se encontraba en contracción hasta explotar en nubes de energía y materia oscura.

Sabed que ningún hombre vivo puede conocer a Dios más que por el pensamiento” (5). Sin embargo muchos de los hombres se niegan a pensar críticamente sobre él, y prefieren seguir por “fe ciega”, ajenos pensamientos preñados de superstición, terror y dogmatismo. La curiosidad y la duda son el principio del conocimiento. Duda, cuestiona y reflexiona por ti mismo, que Dios siendo la inteligencia suma no se molestara.

 “A Dios nadie le vio jamás” Juan 1:18; El Dios del hombre no es el “Dios Causa Primera”, sino un noúmeno, un “Ideal” del hombre perfecto que consciente o inconscientemente ansía ser. Y como ideal evoluciona junto con su creador en una relación simbiótica, donde ambos  tienden hacia la realización mutua como un solo ser. Los “cielo divinos” y la “tierra” son dos extremos de una misma cosa.

Se Dice que Dios es la causa de todo cuanto existe, pero la causa no puede manifestarse por sí sola, requiere del “objeto” en aparente reposo que presenta que opone resistencia a la fuerza, y en esta lucha se convierten en lo manifiesto y causa de otras causas. El hombre percibe la acción a través de sus sentidos, y se vuelve consciente de su consciencia, y de la existencia y funcionalidad de sus sentidos descubriéndose a sí mismo.

Dios es Dios de todo, menos de sí mismo.

El conocimiento del hombre no puede ir más allá de su razón” (4)

“Defiende tu derecho a pensar, porque incluso pensar de manera errónea es mejor que no pensar”.- Hipatia de Alejandría.

Fraternalmente.

Lazaharo Hael,’,

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías no son verdades por sí mismos, solo señalan hacia ella.

El presente son reflexiones y meditaciones personales, no necesariamente representan la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todos son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Miércoles 22 de mayo del 2019.

Bibliografia:

(1).- Éxodo y Kabbalah.- Z’ev Ben Shimón Halevi.

(2).- Doctrina Secreta / Glosario Teosófico.- Helena P. Blavatsky.

(3).- Liturgia, Gran Elegido, Perfecto y Sublime Masón 14°

(4).- Liturgia Príncipe de la Mercede 26°

(5).-Liturgia Caballero del Real Arco 13°

El Retejador del Primer Grado


TEMA: El Retejador del Primer Grado

AUTOR: A∴M∴ Carlos Francisco Ortiz Carvajal 

A∴ L∴ G∴ D∴ G∴ A∴ D∴ U∴

INTRODUCCION

Hablar del Retejador del primer grado, a juicio de éste aprendiz, es una materia de un profundo sentido iniciático masónico que difícilmente puede ser agotada en una plancha grabada por un aprendiz de masón.

He Intentado abordar esta materia desde dos fuentes: una teórica contenida en los libros y revistas masónicas – experiencias y conocimientos de otros QQ∴HH∴- , y otra práctica basada en mi experiencia al interior del templo masónico, procurando desde ambas fuentes arribar a un breve todo armónico y coherente entre el exoterismo y esoterismo del simbolismo del Retejador del primer grado.

Desde mi condición de aprendiz, trataré de dar respuesta a cuatro interrogantes que considero básicas y fundamentales en la búsqueda de todo conocimiento y, particularmente, para esta plancha sobre el Retejador del primer grado, siendo estas: el ¿qué?, el ¿por qué?, el ¿cómo?, y  el ¿para qué? del Retejador.

Sirva esta pancha misma como Retejador del primer grado para un aprendiz que aspira a sondear el simbolismo iniciático de la orden francmasónica y su expresión en el grado en el cual trabaja.

DESARROLLO

Paracelso decía que el fuego y la vida se parecían en que para subsistir, ambos debían alimentarse de otras vida; así la palabra para mantenerse viva necesita alimentarse permanentemente de ideas y de pensamientos

¿Qué es retejar?

En sentido profano, es decir, entiéndase incluido el aprendiz al interior del templo masónico, retejar es recorrer los tejados poniéndole las tejas que les faltan, vale decir, es un examinar prolijamente el techado para reconocerlo en su justo y perfecto estado.

En sentido masónico retejar es, antes que todo, un reconocimiento. Un reconocimiento que ha sorteado con éxito el examen del techo que en éste caso es un símbolo que cubre o protege al hombre que como aprendiz desea ingresar al templo.

Retejar es ponerse a cubiertode la indiscreciónde quienes como profanos no han sido iniciados en los misterios de nuestra orden y no están preparados para recibir la intensidad de la luz masónica, como así mismo, retejar es un auténtico código cifrado ante la curiosidad de los iniciados que por imprudencia o falta de discreción traicionen los secretos que se les ha confiado.

Retejar va más allá de un procedimiento puramente mecánico y cotidiano de control a quién toca las puertas del templo, retejar es en sí mismo un ritual, una disciplina que encierra el arte y la ciencia iniciática de estar consigo mismo y con los demás, fundado en la observación profunda de la psicología y de la naturaleza humana – un conocerse a sí mismo para llegar a conocer y reconocer a los demás más allá de sus ropajes y paramentos – siendo en el fondo un poderoso medio de docencia y educación en la orden francmasónica, que tiende a crear en cada hermano el perfecto control de su palabra y de su acción.

En dicho ritual participan: elretejador – tejador, hombre que hace el trabajo -; el retejado, que es el aprendiz (un profano con mandil) que desea ingresar al templo; y el retejamiento, que es la forma o procedimiento mediante el cual se examinada al aprendiz para reconocerle como tal.

El Retejador, que por la naturaleza de su labor es un hombre despierto – caso contrario difícilmente un ciego podría reconocer el arte, la ciencia y la luz – examina al retejado – al aprendiz – por el Signo, la Palabra y el Toque; siendo estos tres elementos los que componen el Retejador del grado que nos fue entregado en el Ritual de iniciación, en el secreto ceremonial.

Retejar es reconocer por el Signo, la Palabra y el Toque, el simbolismo del secreto masónico.

¿Por qué se reteja?

El Retejador del primer grado nos recuerda nuestra naturaleza animal – pasiones/emociones – y a la vez nuestra naturaleza mental – mente/energía – llamada por algunos espíritu.  

Se reteja, entonces, porque somos animales de costumbre, imperfectos y simbólicos, por tanto, animales en tránsito hacia el ideal de hombre al cual aspira la orden francmasónica universal, que paradójicamente no es la piedra cúbica, puesto que la piedra que sirve es la piedra útil.

Al ser animales de costumbre, como bien ya lo decía Charles Dickens y muchos otros escritores y filósofos, cuando llegamos a repetir una y otra vez la misma rutina, llegamos a efectuarla sin pensar, en forma automática, creamos zonas de confort en nuestra consciencia, perdiendo gradualmente el arte de pensar, razones, crear y sentir; ante esta realidad es que necesitamos del rito y del ritual para no caer y regresar al estado de sueño en cual nos encontrábamos momentos antes de recibir la luz masónica en el ritual iniciación, por tanto, el Retejador del grado como un ritual en sí mismo nos invita al rito que nos mantiene despiertos en la luz iniciática de nuestra orden.

Al  ser animales imperfectos, todo hombre que llega a golpear desordenadamente las puertas de un Templo masónico, viene pletórico de imperfecciones, de egoísmos, de pasiones desenfrenadas, de falsos valores, que son las características, el fondo y la forma de la vida humana.

Ante nuestras imperfecciones humanas, necesitamos del examen permanente del Retejador del grado, como luz de control, faro y guía, para evitar caer en la imprudencia o en la falta de discreción que revela los secretos que se nos han confiado, o de aquellos secretos que por nuestra intuición e incesante búsqueda hemos ido descubriendo progresivamente, en virtud de las herramientas de las cuales nos ha ido dotando la francmasonería.

Al ser animales simbólicos en un doble sentido (profano e iniciático) nos podemos preguntar ¿Por qué adoran los Egipcios a los animales?, ¿Por qué adoran los cristianos al cordero y a la paloma?… Quiso la humanidad huir lejos de la animalidad del Egipto, con Israel, hacia el desierto de la “razón pura” y sigue errando hoy con Israel. Ya el filósofo neokantiano Ernst Cassirer para definir la naturaleza del ser humano nos describe como animales simbólicos, basándose en el principio de que la característica principal del hombre es su capacidad de simbolización y que la mejor forma para entenderlo es el estudio de los símbolos que crea en su vida en sociedad.

Conscientes de nuestra condición de animales simbólicos, necesitamos de la luz del Retejador del grado para elevarnos progresivamente de nuestra condición instintiva, hacia la condición intelectual, y de la condición intelectual, proyectarnos hacia el estado de nivel de la intuición. La evolución progresiva instinto –intelecto –intuición, importa uno de los secretos del por qué del Retejador del grado.

¿Cómo se reteja?

El Retejamiento es el arte de ir poniendo las piezas (niveles de consciencia) en el techado (mente-mosaico) siempre inconcluso del hombre.

Se Reteja, se hace el Retejamiento, erguido de pie, en posición Al Orden, o sea, haciendo un Signo, mediante un Toque misterioso con las manos y transmitiendo de boca a oído la Palabra Sagrada.

Los pies trasladan al hombre a su destino – el templo y su transitar simbólico-iniciático a través de la bóveda celeste -; las manos crearon el fuego frotando dos pedernales – purificación e iniciación por el fuego -; y las palabras transmiten nuestro mensaje a los demás y a la mente universal – en el principio era el Verbo, y el Verbo era con ∴ y el Verbo era ∴-.    

Se reteja por el Signo, la Palabra y el Toque: trilogía de reconocimientos.

El Signo, El signo encierra figuras geométricas esotéricas. Nadie entra aquí si no conoce la geometría. Esta era la advertencia que apartaba de la escuela de Platón a los neófitos.

El signo engendra en su interpretación a su vez tres trilogías. Él Signo tiene una forma y un fondo. Un cuerpo y un espíritu. Una apariencia y un doble significado.

Al hacer el signo se manifiestan en él tres figuras geométricas que significan Justicia, Igualdad y Progreso Social, esto lo representamos por la Escuadra, lo asociamos al Nivel, y a la perpendicular o plomada.

Esotéricamente significa el castigo que preferiría el aprendiz antes de revelas los secretos que le fueron confiados. Representa además el silencio que voluntariamente guarda el aprendiz en el aprendizaje y practica del Arte Real: saber, querer, osar y callar.

La Palabra, nuestra Palabra Sagrada B∴ significa Fuerza, o en Él la Fuerza, ésta palabra es innombrable, no puede pronunciarse si no deletrearse de una forma muy particular, a este respecto y su explicación nos enseña el método de enseñanza de la Francmasonería que pone al Aprendiz en el camino de la verdad, dándole, simbólicamente, la primera letra de la Palabra Sagrada; debe por sí mismo, encontrar la segunda; después se le enseña la tercera a fin de que busque la cuarta; y puesto que el aprendiz no sabe leer ni escribir, es entonces que su palabra sagrada B∴ debe ser simplemente deletreada.

La palabra es Verbo, expresión, pensamiento que construye y da forma a nuestro universo mental. Nuestro Egregor, creado con y por la palabra-pensamiento, es nuestro verdadero vigilante, inteligencia del Verbo que aprende y se perfecciona; así el cosmos, la creación entera, contiene una cara oculta: su estructura invisible y misteriosa que lo hace posible y que es su realidad esotérica. En el Verbo ∴ está la obra.

Por ello, la palabra es la medida del hombre pues cuando se zarandea la criba, quedan los residuos: así los desechos de un hombre aparecen en sus palabras. El horno pone a prueba los vasos del alfarero, y la prueba del hombre está en su conversación. El árbol bien cultivado se manifiesta en sus frutos, así la palabra expresa la índole de cada uno. No elogies a nadie antes de oírlo razonar, porque allí es donde se prueban los hombres, incluso, a los Arcanos de la naturaleza.

Las palabras son el mensajero y de ningún modo el mensaje.

El Toque universal de Aprendiz es antiquísimo y es por donde empieza siempre toda prueba o examen de reconocimiento. Expresando a través del sentido del tacto el sentimiento de pertenencia y nuestra calidad de aprendiz de masón.

El toca o tocamientos más allá de ser un requisito del Reteje, constituye una forma de exteriorización – en la vida y en el mundo profano – de la calidad de iniciado en la orden francmasónica.

El toque es la forma en que se manifiesta el vínculo fraternal hacia aquellos a quienes se está unido por lazos de hermandad, de esta forma la Caridad es el valor principal y la virtud masónica por excelencia, que se manifiesta en los momentos difíciles que vive un hermano, que no  consiste sólo en una dádiva de dinero o especies. Hay otras actitudes humanas que, sin incluir una ni otras, pueden encerrar una mayor generosidad, y exigir una mayor generosidad, cordura y madurez de parte de los iniciados. Me refiero a una forma intelectual de la caridad: el consejo.

El Toque simboliza los hechos, las obras, los frutos de las manos del aprendiz, la relación armónica entre pensamiento, palabra y acción. Así pues, por sus frutos los conoceréis ∴.

¿Para qué se reteja?

Lo que el aprendiz debe aprender, el único y principal trabajo del aprendiz, para el aprendiz y con el aprendiz es enseñarle a despertar, sin ello, todo lo demás resultará inútil.

El imperativo Socrático de Conócete a ti mismo adicionado al imperativo de Conoce también a los demás,son una invitación para el aprendiz a comenzar la más grande sus batallas que es batalla contra sí mismo, invitación y mensaje cuyo simbolismo está contenido en el Retejador del primer grado.

Aprender a despertar es comenzar a reconocer nuestro origen y naturaleza. En lenguaje simbólico somos fruto – como iniciados en la orden francmasónica – de la cópula del ángel luz y una hembra humana. El Hijo de la Viuda. La raza de “los descendientes de la primera luz” o Hijos del Fuego.

En el gran drama del Ilustre Hermano Goethe, Mefistófeles le dice a Fausto: “Soy el espíritu que desea siempre el mal y la maldad y, no obstante, hace siempre el bien”. A través de la intervención de nuestra oscuridad interior es como podemos finalmente hallar el camino de la luz.

El Retejador del primer grado, que está compuesto por el Signo, la Palabra y el Toque, tiene por noble trabajo y misión, el contener el simbolismo del secreto masónico del despertar de la consciencia oculta y dormida en las entrañas de la piedra bruta:“Visita interiora Terra Rectificando Invinies Occultum Lapidem“.

CONCLUSION

Habiendo intentando trazar en esta plancha una aproximación al simbolismo iniciático masónico que encierra el Retejador del primer grado, me es posible concluir:

a) Que el Retejador del primer grado nos acompaña durante todo el transcurso de nuestro camino iniciático, puesto que él contiene en su simbolismo el secreto masónico.

b) Que el Retejador, tanto en su dimensión exotérica como esotérica, constituye en su simbolismo un método de docencia y técnica de enseñanza masónica.

c) Que el Retejador es un auténtico código cifrado, ante la curiosidad del profano y de los iniciados que por imprudencia o falta de discreción traicionen los secretos que se les ha confiado.

d) Que el Retejador contiene en su simbolismo las herramientas que le permiten al aprendiz trazar su recorrido por el mosaico de la vida iniciática.

e) Que el Retejador contiene en su trilogía perfecta, el simbolismo del secreto masónico para el despertar de la consciencia del aprendiz. Para reconocer su origen y su naturaleza.

Así y de esta forma he intentado caminar por el Retejador del primer grado, buscando encontrar luz sobre el secreto de su simbolismo. He golpeado y se me han abierto las puertas ∴ he pedido y se me ha dado la Luz ∴ y he buscado alcanzando a vislumbrar el camino de la Verdad ∴

“He vivido adornado por la belleza de la muerte”

SFU

BIBLIOGRAFIA:

– El Retejador del primer grado. Revista Masónica de Chile, Nº 9-10. 1988. Páginas 32 – 35.

– El Libro del Aprendiz de Oswald Wirth.

– Pensamientos y reflexiones propias.

El silencio como el todo y el nada


Hernán Tena Cortés.

En esta ocasión hablaré de algo sencillo y elemental que quizá ha perdido significado y aporte para la vida del ser humano. Algo que perfectamente consideraré como la explosión de la inteligencia. Algo que de aquí en adelante identificaré como silencio. Si, el mismo que resulta ser una virtud a través de la cual se corrigen muchos defectos y se aprende a ser prudente e indulgente con las faltas que se observen.

Pues en un mundo globalizado, en la era de la información y la modernidad líquida, es fácil desviar el silencio. Lastimosamente la vida se ha tornado efímera, las relaciones humanas se han caracterizado por competir al que más sepa y “aquel que hable más fuerte será el escuchado”, parece haberse convertido en un adagio popular.

El corre corre de cada día parece instar a que olvidemos esa vida espiritual que edifica mejores seres. Llega ese jueves en la noche, sentimientos encontrados me invaden, pues la energía de mis hermanos me conducen a mi mejor versión y las expectativas de los temas a tratar en templo se intensifican a medida que el reloj avanza. Entro a templo y el Venerable Maestro da inicio a los trabajos con su icónica frase: ¡silencio queridos hermanos que estamos en logia de aprendiz!

A partir de ese momento siento como si me exhortaran a reflexionar. Al principio pensaba que tanto esperar para no poder hablar era una ridiculez, pues caía en la mala práctica de relacionar el silencio con el desconocimiento o la ignorancia. Hoy veo en esta acción una posibilidad de crecimiento; pues cuando nos aislamos de nuestras influencias exteriores, abrimos los canales de concentración, observamos, escuchamos y contemplamos. Por fin entendí que el silencio simboliza discreción, disciplina y lealtad; pero fue sólo a través del mismo que pude llegar a dicha conclusión.

Recordando un poco de historia, Ragon enseña que los primeros hombres, no tenían lenguaje propiamente dicho. He aquí el por qué el aprendiz no debe hablar en logia. En efecto ¿qué tendría que decir? ¿podría enseñar? Sencillamente no debe hablar porque no sabe nada. ¿podría preguntar? ¿sobre qué, si ignora lo que se trata en el taller? Por otro lado, en la escuela pitagórica a los discípulos se les sometía a un largo período de noviciado, en donde se les admitía como oyentes, observando un silencio absoluto. Por consiguiente, se entiende que es mejor callar hasta que estemos en capacidad de utilizar la palabra de manera consciente.

El silencio como concepto filosófico tiene un gran significado, jamás hubiese llegado a esta investigación si no me hubiera iniciado. Íconos de la filosofía se pronunciaron sobre el tema. Heidegger nos induce a callar para dejar que el ser nos hable. Para los pitagóricos, el silencio era señal de discreción y autodominio. Por su parte, Bacon nos dice que la palabra es un canal confuso que, necesariamente, perturba y ensucia la comunicación, pues estas, son un mal traductor, que violenta la comprensión, y están destinadas a la confusión y el error permanentemente. Mientras que Max Scheler caracteriza al individuo por su capacidad de silencio, diciendo: “la comprensión de uno mismo, que es la primera condición requerida para que una persona pueda hacer entender a otra (….) lo que es, lo que piensa, lo que desea, lo que ama, etcétera, depende y muy estrechamente de la técnica del silencio”. Finalmente, Wittgenstein, optó por la renuncia a la palabra, pero no porque ya no tuviera nada que decir, sino porque ésta ya no le servía. Todas estas apreciaciones me hacen concluir que la palabra no puede conquistar a una comunicación integral, pues esta es sólo accesible a través del silencio.

Si pensamos cómo agradarnos y conocernos a nosotros mismos, quizá la respuesta sea, a través del silencio. ¿Por qué entonces preferimos estar en una frecuente oleada de información que sostener una relación placentera y enriquecedora con el silencio? A través de este, podemos entablar un diálogo con nosotros mismos, conocernos mejor y saber realmente que queremos por encima de nuestro ego. Asimismo, a partir del silencio podemos despertar nuestros sentidos, hacer viajes al interior de nuestros pensamientos y reposar en ellos tranquilamente.

Paradójicamente, el silencio está presente en todas las vibraciones, en música es considerado como una nota que no se ejecuta, marca un tiempo, una pausa que generalmente breve, y se gráfica en el pentagrama en forma de una z, el silencio en la música puede lograr un largo disfrute de lo que precede y lo que viene, pero en el silencio también está implícito el sentimiento del compositor, el nivel de dramatismo que quiere imprimir en su obra, es por esto que el silencio se considera música en sí mismo. El silencio también es un descanso para que los intérpretes se recompongan y renazcan. En ese sentido, se puede interpretar como emoción, reflexión y acción.

El silencio es la búsqueda del equilibrio. Las palabras son la consecuencia de nuestros pensamientos, el silencio son pensamientos que reservamos y replanteamos. La mudez sintetiza produciendo las mejores palabras que no implican más que lo justo. Sin embargo, lograr la habilidad de permanecer callados no es fácil, pues esta se interpreta como un sacrificio porque estamos acostumbrados a desbordar nuestras pasiones a través de las palabras.

Para terminar, el silencio nos dota de habilidades para resolver problemas y nos aporta la virtud de paciencia. El silencio contribuye a elegir la palabra precisa cuando se nos dé el uso de la misma, y asimismo, ayuda a brindar una respuesta adecuada, inteligente y libre de falacias. Si hacemos la prueba y empleamos el silencio en nuestros debates, evidenciaremos una mejor comprensión, escucharemos para discernir y no oiremos para responder. El silencio te enseña que el aprendizaje llega si lo sabes recibir y que llega cuando estás preparado para manejar lo que esto te viene a enseñar. No obstante, recordemos la importancia de dar leche a los niños y carne a los hombres.

Para reflexionar
  • Los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender. (Kybalión)
  • “No es necesario decir todo lo que se piensa, lo que sí es necesario es pensar todo lo que se dice.” (Quino)
  • “Más vale permanecer callado y que sospechen tu necedad, que hablar y quitarles toda duda de ello.” (Abraham Lincoln)
  • “Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio.” (Proverbio hindú)
  • “Para aprender a hablar, es necesario saber callar”
  • “Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras.” (William Shakespeare)
  • “Aquel que pretenda escuchar y comprender la voz del silencio, tiene que saber de la perfecta atención de la mente en asuntos de índole interna”. (proverbio Hindú)
Referencias

Reflexionando sobre el sentido


 

Preámbulo:

“Dios no tiene nombre” (5), “Sabed que ningún hombre vivo puede conocer a Dios más por el pensamiento. No busques adivinar los atributos del creador, pues sólo podréis darle los que pertenecen al hombre” (6); El hombre proyecta sus sentidos, consciencia y razón sobre el universo que le rodea, y él le da interpretación y realidad en su consciencia. “Dios la causa primera” igual que el inconsciente humano, permanece oculto a la mente humana, y solo le conoce parcialmente por sus manifestaciones.  El hombre ante la imposibilidad de conocer al “Dios-Primero”, ha creado al “Dios-Segundo”, en el cual se ve reflejado como el ideal supremo de sí mismo.

Debemos escuchar o leer con mente abierta y respeto las ideas de otras personas sin negarlas o molestarse. Podría ser que una misma palabra pretenda transmitir una idea muy diferente al que posee quien escucha o lee. La palabra Dios es muy ambigua y lo mismo puede ubicarse en un contexto religioso, que uno científico o  filosófico entre otros más. La verdad absoluta no existe, solo la interpretación.

El presenta versa sobre el sentido o propósito existencial.

 “REFLEXIONANDO SOBRE EL SENTIDO”

La necesidad y el ansia por saber son las dos fuerzas que han impulsado al hombre por el sendero de la evolución, para ello es necesario el ingrediente principal, la libertad de pensar, actuar y sentir.

La cábala hebrea o Menorah, el candelero de siete brazos del trono del V:. M:.  Posee 10 sephiroth, unidos por 22 senderos, y cada sendero tiene una carta de los 22 arcanos mayores del tarot de Marsella. La primera y superior sephirah es kether o corona y el primer sendero posee la carta: “El Loco” o “El Tonto”, este es la ingenua y virginal alma del hombre, emanada e aparentemente individualizada del alma universal (1). Las restantes 21 cartas es el mismo “Loco” que se ha metamorfoseado en su viaje descendente a través de los sephiroth hasta la última carta: “El Mundo”. Igualmente Kether y los 9 sephiroth restantes es la misma kether, o sea “Dios el único” que en su deseo de conocerse, se experimenta a través de su propia creación generando consciencia.

La evolucionar es generar y ampliar consciencia, de tal modo que la evolución gradual y progresiva de las partes, es la evolución del todo, de lo contrario, no tendría sentido la creación y existencia del universo y la humanidad.

Mientras somos autoconscientes de nosotros mismos, existimos, y existimos mientras actuamos. Nada soy si no soy consciente de mí mismo, por eso el ser actúa para sentir, y en el sentir nos expandimos y nos volvemos complejos en la forma, pensamiento y sensación. Pero jamás dejamos de ansiar más, de trascender  nuestros propios límites, fue esta ansia trascender y conocer la que llevo el nacimiento de la consciencia. “Los seres humanos siempre hemos aspirado a ser más que humanos” (7).

La Biblia Juan 1:1-5 dice: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella”

Victor E. Frankl dice: “En el principio era el sentido” (2), Por su parte Zev Ben Shimón Haleví dice: “Para que Dios pudiera contemplarse a sí mismo tuvo que existir un espejo” (2). El ojo no puede verse a sí mismo, del mismo modo la mónada requería para existir como ser sensible y evolucionante, la duada, y como consecuencia se generó la triada…El hombre primordial como el espejo, el universo y la humanidad.

Dios es el omnímodo, el único, el todo, y todo cuanto existe es Dios experimentándose y conociéndose a sí mismo a través de su propia creación.

“Harás un candelero de siete brazos de oro fino conforme al modelo que te ha sido mostrado en el montes” Ex.25:31-40. La menorah que posee el trono del V:. M:. es otra forma de la Cábala, la cual representa alegóricamente el universo y el hombre. Los lugares altos que menciona la biblia, comúnmente se refiere a la parte más elevada o valiosa del hombre físico, o sea su cabeza y mente.

Todo ser humano sano mental, emocional y físicamente, posee un modelo mental de cuanto cree ser, y un ideal en lo que desea convertirse, este es el sentido de nuestra existencia. Carecer de este sentido, es origen de vacíos existenciales, neurosis y ansiedades porque no saben hacia dónde dirigir sus vidas.

El hombre no debe preguntar por su sentido existencial, sino que es la vida la que se los plantea y es el hombre quien debe responder.

La sociedad nos impone estereotipos de lo que debemos ser, y en ocasiones reconocemos como propios. El hombre posee la capacidad de autodistanciarse, autoconocerse, autoenfrentarse y autotrascenderse. El autodistanciarse nos da la oportunidad de autoconocernos y en ese proceso nos autoenfrentamos descubriendo en “ocasiones” nuestro sentido existencial, y en la lucha por lograrlo, nos  autotranscendemos en diferente grado e intensidad. Todo es en proceso de autodescubrimiento y de autoconsciencia evolutiva.

Se dice que el ser es la esencia de las cosas, pero esto no nos dice gran cosa porque el ser difícilmente puede compararse con algo, de ahí que JHVH lejos de darle su nombre original a Moshé, le dice: “Ehiéh Ashér Ehiéh” (4) o “Yo Soy Yo” lo que podría interpretarse como el único, el incomparable o el todo… Esta última palabra me recuerda una frase que leí: “Un Dios que es el todo, es un Dios de nada”.

El hombre encarnado se descubre a sí mismo al proyectarse con el entorno, pero cuando introvierte su consciencia alcanzando un estado de meditación profunda, “Donde este ser desnudo es consciencia sin contenido, espíritu puro, que por supuesto no se desvela en pocas horas o en pocos días” (7), ¿Sobre qué se proyecta?, ¿Cómo se reconoce a sí mismo el hombre?, ¿De qué sirve ser la energía y fuerza de mil soles y supernovas si no tenemos autoconsciencia de nuestra propia existencia?

“Te advierto, quien quiera que fueses, Oh! Tú que deseas sondear los arcanos de la Naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo, aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera. Si tú ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿Cómo pretendes encontrar otras excelencias? En ti se halla oculto el tesoro, de los tesoros. Oh! Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses” (3).

“El observador que intenta ver a Dios, está muy emocionado viendo su propio reflejo” (7).

“¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?” 1 Co. 3:16

Fraternalmente.

 

Lázaharo Hael. M:. M:.

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente, son reflexiones y meditaciones personales, no representan necesariamente el criterio de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todos son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Escrito: miércoles 21 de junio del 2018.

 

Bibliografía:

El hombre en busca del sentido.-                       Viktor E. Frankl

En el principio era el sentido.-                          Viktor E. Frankl

El Hombre en busca del sentido último.-         Viktor E. Frankl.

La presencia ignorada de Dios.-                       Viktor E. Frankl.

(1).- Liturgia Caballero Rosacruz 18°             R:.E:.A:.A:.

(2).- Éxodo y Kabbalah.-                                    Zev Ben Shimón Halevi.

(3).- Frontispicio del templo de Apolo en Delfos de la Grecia antigua.

(4).-Liturgia del Real Arco                                Rito de York.

(5).-Liturgia Gran Elegido, Perfecto y Sublime Mason 14° R:.E:.A:.A:.

(6).-Liturgia del Real Arco 13°                        R:.E:.A:.A:.

(7).-Conocer a Dios.-                                          Deepak Chopra.

 

Viktor Emil Frankl (26 de marzo de 1905, Viena, Austria-2 de septiembre de 1997) fue un neurólogo y psiquiatra austriaco, fundador de la logoterapia. Sobrevivió desde 1942 hasta 1945 en varios campos de concentración nazis, incluidos Auschwitz y Dachau; Distinciones: Anillo de Honor de la ciudad de Viena, Gran Cruz del Mérito con Estrella de la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania, Premio Oskar Pfister (1985).

Percepción Humana


En el principio era el verbo, la materia primordial con que todo fue hecho. Fuera y frente a la puerta del templo de Salomón, existían dos columnas representativas del positivo y el negativo, o de la atracción y repulsión. Éste es el principio de la creación de toda forma o cuerpo que puebla el universo; El positivo es afirmación y el negativo es negación de algo, por lo cual, podemos inferir que el principio existencial era solo uno, la materia primordial, y el negativo seguía siendo el uno en diferente estado de manifestación vibratorio y cohesivo. La unión del positivo y el negativo da como resultado un tercer estado virtual, pues solo tienen existencia mientras la unión de las dos polaridades armónicamente se conserve.

En el universo, la energía-materia no nace ni muere, solo se transforma. Las formas son finitas, la energía o materia primordial no. Lo anterior podríamos sintetizar que existe un ser, una sola alma y consciencia universal experimentándose, conociéndose y evolucionando a través del cosmos. (1).

La realidad cósmica puede ser algo diferente a la realidad humana. Por ejemplo un árbol bien podría ser un conjunto de torbellinos y nubes de átomos y otras materias subatómicas, pero nuestros sentidos y consciencia lo perciben y dan existencia en nuestra mente como un árbol.

Nuestra consciencia no está en contacto directo con la naturaleza que nos rodea, sino que lo hace a través de nuestros sentidos, y es nuestra consciencia la que la da existencia comprensible ante nuestra razón; Nuestra consciencia podría percibir-comprender en incontables formas, pero siempre limitados por las características de nuestros sentidos y nuestro acervo de conocimientos previos. Lo anterior podría ejemplarizarse con un violín, a través del cual se podrían interpretar innumerables arreglos musicales, pero siempre dentro de los limites de sus cualidades, porque le sería imposible hacerlo como un instrumento de percusión.

La naturaleza de una verdad absoluta, es la eternidad, como lo es Dios. El hombre es finito, y solo puede acceder a verdades relativas, porque aún aquellas verdades o resultados que aparentan ser absolutas porque se repiten idénticamente una y mil veces más, podrían ser producto de las condiciones temporales del tiempo y espacio; El tiempo y edad humana es diferente a la del cósmico, de tal forma que lo que nos parece eterno, podría ser una hora, día o año sideral.

La percepción-comprensión del hombre no está limitado a lo objetivo y concreto que perciben sus sentidos físicos, prueba de ello son las matemáticas, la física y lo espiritual entre otras, pero para comprender toda percepción, incluyendo Dioses, Ángeles y Demonios, las deberá análogar con el universo de las formas, lo concreto y tangible, porque ese es nuestro plano o dimensión física.

La Masonería entre otras corrientes, poseen símbolos, alegorías y ceremoniales para comprender lo abstracto o espiritual, pero algunas personas se quedan cautivas adorando ídolos rituales, literarios o de otras formas, sin comprender que no son el objetivo último, sino un medio para alcanzar el espíritu detrás en ellos.

Hay personas que por ego o ignorancia, buscan la luz para sentirse importantes brillando más que los demás, sin comprender el compromiso y las consecuencias contraído ante Dios y las huestes cósmicas de compartir la luz que debe iluminar el sendero para que no tropiecen los que vienen detrás.

 

¡¡¡ Spes Mea In Deo Est !!! (2)

Fraternalmente.

 

Lázaharo Hael,’,

Nota:

Palabras, símbolos y alegorías, no son verdades por sí mismas, solo señalan hacia ellas.

El presente son, reflexiones y meditaciones personales, no necesariamente representan la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, todos son invitados a leer.

Culiacán, Sinaloa. México. Domingo 08 de julio del 2018.

Bibliografía:

(1).- Liturgia Caballero Rosacruz 18°

(2).-“Mi esperanza está en Dios”